Posicionamiento de niños, niñas y adolescentes en Encuentro Veo Veo 2025
Conclusiones y posicionamiento de niñas, niños y adolescentes en el Congreso Veo-Veo ¿Qué Vemos? El primer Congreso Nacional “Veo, Veo… ¿Qué vemos? Si nos vemos, nos entendemos y avanzamos”, realizado en el marco del primer Día Nacional de los Derechos de las Infancias y Adolescencias, fue un espacio histórico de encuentro, diálogo y creación colectiva. Durante dos días, niñas, niños y adolescentes de diversos departamentos del país se reunieron para pensar, jugar, debatir, imaginar soluciones y transformar, desde sus propias voces, las realidades que viven. Este Congreso nació con una convicción profunda: todas las voces importan y todas las voces deben quedar registradas, especialmente las de quienes viven la infancia y la adolescencia hoy. Por eso lo dialogado en las mesas temáticas fue cuidadosamente recogido y sistematizado por la Comisión Organizadora Adolescente, junto a estudiantes de la Universidad de la República. Su trabajo permitió reunir miradas y propuestas sobre los cuatro ejes centrales del Congreso —Salud, Sexualidades, Territorios, y Cuidados y protección integral— para que estos aportes sirvan como insumo para futuros diálogos, decisiones y políticas públicas. La Mesa de Cierre Intergeneracional fue el momento de compartir estas conclusiones. Allí, adolescentes representantes del proceso compartieron conclusiones claras, valientes y profundamente honestas sobre cómo viven, qué necesitan y qué esperan del país que habitan. Sus palabras son una invitación a escuchar con respeto, a actuar con responsabilidad y a construir, junto con ellas y ellos, un Uruguay que cuide, acompañe y garantice derechos de forma real y cotidiana.
A continuación, presentamos el posicionamiento que niñas, niños y adolescentes compartieron en la Mesa de Cierre Intergeneracional. Un mensaje que interpela a todos los actores del Estado y de la sociedad, y que reafirma el sentido profundo de este Congreso: cuando nos vemos, nos entendemos y avanzamos.
● Queremos vivir la infancia y la adolescencia. Los niños, las niñas y adolescentes deberíamos disfrutar de estas etapas y no tener que preocuparnos por trabajar o cuidar obligatoriamente a personas todos los días o responsabilidades que son para otra etapa de la vida. Es muy estresante trabajar y estudiar a la vez.
● Nuestras familias son sobre explotadas y nosotros terminamos siendo el reflejo de esta explotación. Salimos de mañana a estudiar, volvemos ya muy tarde y a veces nos volvemos a encontrar con nuestras familias de noche. Tenemos que hacer muchas tareas solos y solas. Tenemos que gestionar nuestras emociones solos y solas y así nos sentimos.
● Entendemos que hay una relación entre la violencia y la pobreza, pero NO SON SINÓNIMOS.
● Hay mucha violencia en los barrios. Muchos gurises metidos en el narcotráfico que piensan que tienen que seguir en el negocio familiar porque piensan que no tienen otras opciones.
● Necesitamos más centros de cuidado, deportivos, educativos y comunitarios. No solo al cuidado de adultos, sino que podamos entrar, salir, disfrutar y gestionar.
● A los niños y las niñas nos gusta: participar, jugar con nuestros amigos y amigas, estar cerca de nuestras familias, ir a estudiar, hacer deporte, cantar, bailar, soñar, sin miedo a estar pendiente de que haya violencia o tiros. No queremos estar pendientes de cosas que no tienen que ver con la niñez.
● A veces sentimos que somos números en la lista en nuestros centros educativos y cuando ese número no figura o no va, es cuando empiezan a preocuparse y a veces a motivar a volver, cuando la motivación tiene que estar siempre y desde antes. Siempre teniendo en cuenta que es posible estar y ayudar al otro sin invadirlo. Que la atención a la falta no sea siempre para castigar sino para preguntar cómo estamos o por qué faltamos.
● Les pedimos que para saber por qué no vamos a estudiar, se comuniquen con nosotros y nosotras o nuestras familias desde la institución y no delegar esa responsabilidad en otros/as adolescentes, sin las amenazas de repetición, sino motivarnos a estar en los centros educativos.
● En los centros educativos no hay recursos ni presupuesto. Faltan equipos multidisciplinarios que atiendan a nuestras necesidades y a las urgencias que muchas veces se pueden expresar en los liceos y escuelas y se ignoran.
● Queremos estar más involucrados e involucradas en las decisiones y “reformas” en la educación. Que no supongan lo que necesitamos y nos interesa, sino que nos pregunten.
● Lo mismo con todas las políticas públicas: NOSOTROS TENEMOS COSAS PARA DECIR
● La mayoría de los adolescentes que participaron de actividades del Congreso, mencionaron que no tuvieron más de 3 clases de sexualidad en centros educativos. Se necesita más información, en todos los territorios y por personas especializadas para que la sexualidad no sea un tabú.
● En los centros educativos solo se habla de la prevención sin mencionar el placer, el descubrimiento y la exploración. Como adolescentes nos gustaría hablar de la sexualidad integral con mención a otros temas diferentes a sexo y prevención, por ejemplo identidad de género, diversidad, inclusión, placer, etc.
● Niños, niñas y adolescentes necesitamos un espacio donde nos podamos sentir cómodos y cómodas hablando de estos temas y más en los centros educativos y de salud.
● Necesitamos espacios donde hablar sobre nuestros sentires y nuestras emociones en Montevideo y en especial en el resto de los departamentos del país.
● No está bueno que un tema tan sensible como la Salud Mental se trate a través de una pantalla. Menos anuncios y más presencia.
● Debe haber más cursos de promotores juveniles en distintas áreas y espacios de participación y encuentro de niños, niñas y adolescentes para muchos barrios o territorios.
● Niños, niñas y adolescentes queremos más espacios de diálogo y colectivos donde compartir y construir juntos.
● Queremos que nuestros barrios sean una comunidad donde nos apoyemos y ayudemos entre todos y todas.
● Queremos escuchar de parte del mundo adulto lo que quieren decir de verdad, porque nosotros les estamos diciendo la verdad de lo que está pasando. Respuestas sinceras a preguntas sinceras, con el respeto que merecemos.