Acta N° 16/2026

Acta de resolución

13/09/2026

Asamblea Liceo Departamental Tomas Berreta | Canelones

Fecha: 11/09/2026
Hora de inicio: 12:30
Hora de finalización: 14:30
Lugar de realización: Treinta y Tres 436

Quórum: 35 personas

Elección de delegados/as: 2 titulares y 2 alternos/as.
Mociones de resolución aprobadas
Cantidad: 2
N.° de moción Eje 1: La educación como derecho
1 Acuerdo con los aportes de UDELAR, CSEU, y Estudiantes.
N.° de moción Eje 3: Trayectorias educativas a lo largo y ancho de la vida
2

Aportes sobre el Eje temático 3: Trayectorias educativas a lo largo y ancho de la vida

A propósito del “Documento orientador de la Universidad de la República”

Texto elaborado por Carolina Cabrera Di Piramo y Sofía Ramos del Prorrectorado de Enseñanza.

En el segundo párrafo del documento, luego de una introducción general a la temática convocante, se señala la centralidad de la “formación continua de educadoras-es”. En este sentido se alude a la posibilidad de que dicha formación comprenda “temáticas variadas” dentro de lo que sería “el gran abanico de posibilidades de formación y las variadas instituciones en las que estas pueden encontrarse” (tanto en el ámbito público como privado).

En el apartado 3.3 del documento se alude específicamente a este tema y se consigna un breve recorrido por distintas instancias a lo largo del tiempo en torno a la formación de los y las educadores-as: desde la creación del CFE hasta la discusión actual acerca de la creación de la Universidad de la Educación, pasando por el reconocimiento universitario impulsado por la reciente TCI.

Las autoras insisten en la proliferación de ofertas y en la legitimidad de sus diferentes orígenes, tanto en lo público como en lo privado, que ha sido históricamente objeto de múltiples debates al respecto.

Antes de aportar interrogantes para la discusión, las autoras concluyen que hay dos grandes desafíos sobre este tema:

1.Crear una “nueva institucionalidad y su articulación con otras instituciones existentes”, contextos en los que es deseable que los y las educadores-as participen activamente en la toma de decisiones;

2.Promover la “efectiva formación de educadoras-es.”

En este punto las autoras aclaran que se refieren a las oportunidades de ingreso, las condiciones de permanencia y culminación de los estudios.

Consideramos pertinente señalar la inclusión de este tema dentro del tercer eje temático, especialmente considerando las tensiones actuales en torno a la profesionalización docente y la forma en que las autoridades han entendido que era el mejor camino para promoverla, vinculándola directamente con la titulación y los mecanismos para obtenerla.

Nos referimos a la resolución 3009/025 aprobada por CODICEN que prevé otorgar la titulación a estudiantes no egresados que son referidos en dicha resolución como “docentes en ejercicio de educación media”.

Entendemos que no es responsable pasar por alto este tema que tantas tensiones ha generado entre docentes y estudiantes y que hace casi dos meses se ha materializado en un conflicto con ocupaciones de varios centros de estudio de la capital y el interior, aunque, hasta hace muy pocas horas, no se había obtenido ninguna respuesta clara por parte de las autoridades de la Educación.

Luego de haber llegado a un acuerdo acerca de conformar un grupo de estudio para estas propuestas, en las últimas horas los consejeros políticos del CFE resolvieron pasar a la virtualidad los cursos de los centros ocupados.

Ante estos hechos y estas decisiones de las últimas horas, creemos que es necesario repensar el verdadero significado de la formación y la profesionalización de los docentes, atender el reclamo de aquellos que sostenemos la Educación del país y reflexionamos desde la práctica y la realidad cotidiana de cada uno de los centros educativos.

No se trata solamente de las condiciones laborales e institucionales, sino de una forma de entender la Educación y sus fines. Una forma también de entender el rol docente y su función social en todas las dimensiones que involucra, en un mundo que cada vez exige más de las instituciones educativas y, particularmente, de quienes las habitan.

En este sentido, entendemos que no es posible consolidar una verdadera formación profesional sin escucha, sin un diálogo legítimo que habilite argumentos para pensarnos a nosotros mismos en la tarea que nos ocupa.