Eje 3 | Aporte de la Comisión Nacional de Educación No Formal - DNE/MEC

19/10/2026
Los aportes que se explicitan a continuación, están relacionados al plan de trabajo que aprobó la comisión, así como a los aportes que han ido surgiendo en la discusión sobre el lugar de la educación no formal en la elaboración de una estrategia nacional de educación.

Traducción a Lengua de Señas Uruguaya

Por definición y orientación normativa, el sistema educativo uruguayo es amplio e incluye tanto a la educación formal como a la no formal. No como campos separados, sino como espacios con su propia especificidad pero que articulan esfuerzos para asegurar aprendizajes relevantes en la construcción de la sociedad uruguaya, y en beneficio de las posibilidades de desarrollo de cada ciudadano y ciudadana.

La educación no formal comprende aquellas actividades, medios y ámbitos de educación que se desarrollan fuera de la educación formal, dirigidos a personas de cualquier edad, que tienen valor educativo en sí mismos y han sido organizados expresamente para satisfacer determinados objetivos educativos en diversos ámbitos de la vida social; por ejemplo: capacitación laboral, promoción comunitaria, animación sociocultural, mejoramiento de las condiciones de vida, educación artística, tecnológica, lúdica o deportiva, entre otros.

Se promoverá la articulación y complementariedad de la educación formal y no formal, con el propósito de contribuir a la calidad, la inclusión y la continuidad educativa de las personas, a lo largo y ancho de la vida.

Por lo tanto, y antes de pasar a los aportes por eje temático que el Congreso ha definido, es importante confirmar que la educación no formal debe ser parte de las políticas educativas del país. Es un campo educativo que cuenta con experiencias a lo largo de toda la vida y que colabora en garantizar que la educación sea un derecho para todos y todas.

Eje 3: Trayectorias educativas a lo largo y ancho de toda la vida

Sin dudas que acompañar a los estudiantes durante todo su proceso educativo, es una responsabilidad del conjunto de la sociedad. Por eso, la articulación de espacios formales y no formales de la educación se transforma en un tema central. La educación no formal abarca, como se dijo anteriormente, espacios educativos que van desde la primera infancia hasta la adultez mayor. Muchos funcionan como único espacio al que se asiste, y, otros, como complemento y apoyo de la trayectoria educativa formal.

Por lo tanto, se propone, por un lado, que la articulación sea parte de la gestión de los centros educativos, tareas que deben resolverse y planificarse. Por otro lado, establecer que la educación es un derecho a lo largo de toda la vida, implica un permanente repensar la práctica educativa, su intencionalidad, su metodología y su sentido. Es una necesidad la formación permanente de los educadores que acompañan estos procesos. Se entiende necesario que los propios educadores del campo de la educación no formal, puedan esbozar sus preocupaciones y necesidades formativas.

Síntesis

Ante estos desafíos, a modo de síntesis, es necesario que la estrategia nacional de educación, que logre consensuar el Congreso, incluya:

  • la necesaria articulación de la educación formal y no formal,

  • dispositivos para culminar EMS en espacios de educación no formal,

  • una institucionalidad capaz de articular, coordinar y gestionar la educación no formal,

  • el apoyo para mejorar la gestión y enfrentar los desafíos que requiere participar activamente de la sociedad del siglo XXI,

  • el reconocimiento y el valor de aprendizajes y saberes adquiridos en experiencias formativas y laborales,

  • dispositivo de Acreditación de Saberes Pedagógicos para educadores/as y formadores con amplia trayectoria en ENF que carecen de titulación formal.

  • promover la profesionalización de los educadores de la educación no formal.

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