Se presentó el Plan por la Diversidad Afectiva, Sexual y de Género 2026-2030
La Intendencia de Montevideo presentó el nuevo Plan por la Diversidad Afectiva, Sexual y de Género 2026-2030, una iniciativa que busca profundizar las políticas públicas orientadas a garantizar derechos y mejorar la calidad de vida de las personas LGBTIQ+ en el departamento.
El documento plantea una hoja de ruta para mejorar las condiciones de vida y garantizar derechos reales para las personas LGBTIQ+ en Montevideo. Parte de un diagnóstico claro: aunque Uruguay cuenta con uno de los marcos normativos más avanzados de la región en materia de diversidad sexual y de género, todavía persisten fuertes desigualdades en ámbitos como la salud, la educación, el empleo, la vivienda y el acceso a espacios públicos libres de discriminación.
Se plantea el desafío que supone pasar de los derechos reconocidos en las leyes a una igualdad real en la vida cotidiana, poniendo especial énfasis en las situaciones de exclusión que atraviesan las personas trans, particularmente en relación al trabajo, la salud mental y la situación de calle.
El plan fue elaborado mediante un amplio proceso participativo desarrollado entre setiembre y noviembre de 2025, bajo el lema “Con las patas en el barrio”. Más de cien personas participaron de encuentros, conversatorios y consultas abiertas, integrando colectivos de diversidad, adolescencias, personas mayores, organizaciones afrodescendientes, personas con discapacidad y espacios vinculados al deporte y la cultura.
La propuesta se estructura en tres grandes ejes estratégicos: una “Ciudad de derechos”, enfocada en garantizar acceso a salud, educación, trabajo y vivienda; el “Derecho a la ciudad”, vinculado a la construcción de espacios públicos inclusivos y libres de violencia y discriminación; y la “Transformación institucional”, orientada a incorporar la perspectiva de diversidad dentro de la propia Intendencia.
Además, se incorpora una mirada interseccional, transfeminista, antirracista y anticapacitista, entendiendo que las distintas formas de discriminación se cruzan y profundizan mutuamente.
Entre las acciones planteadas aparecen propuestas como el fortalecimiento de servicios de salud integral, el cumplimiento del cupo laboral trans, programas de acceso a vivienda, espacios deportivos inclusivos, apoyo a proyectos culturales LGBTIQ+ y políticas de acompañamiento para infancias y adolescencias trans y no binarias. Las acciones serán evaluadas externamente en una tarea que estará a cargo de la Defensoría de Vecinas y Vecinos de Montevideo.
Otro de los puntos destacados del plan es la importancia otorgada a la generación de datos y estadísticas. “Lo que no se cuenta, no cuenta”, señala el documento de presentación de dicho plan, advirtiendo sobre la falta de información sistematizada sobre la realidad de las personas LGBTIQ+.
Se remarca que se trata de un “documento vivo”, que podrá ajustarse y enriquecerse a partir de evaluaciones, mecanismos de seguimiento y la participación continua de la sociedad civil.
El documento propone una mirada integral sobre la diversidad, entendiendo que las desigualdades no afectan de la misma forma a todas las personas y que muchas veces se acumulan y se cruzan entre sí. En ese sentido, incorpora un enfoque interseccional que contempla cómo la orientación sexual o la identidad de género se vinculan también con factores como la pobreza, la discapacidad, la edad, el racismo o la migración.
Asimismo, el plan busca ir más allá de lo simbólico o de la sola celebración de la diversidad, poniendo el foco en las condiciones materiales de vida y en el acceso real a derechos vinculados a la salud, el empleo, la vivienda, los cuidados y la participación comunitaria. El texto reconoce que contar con leyes avanzadas no garantiza automáticamente igualdad efectiva en la vida cotidiana.
Otro de los aspectos centrales es su fuerte impronta territorial y participativa. Bajo la consigna “Con las patas en el barrio”, el plan impulsa políticas públicas cercanas a la realidad cotidiana de las personas y construidas junto a colectivos, organizaciones y comunidades directamente involucradas.
A lo largo del documento de presentación del plan también se identifican problemáticas específicas como la violencia y discriminación, la exclusión laboral, la situación de calle, las dificultades de acceso a la salud y las experiencias de discriminación en ámbitos educativos. Frente a ello, se plantea fortalecer redes comunitarias y construir espacios inclusivos desde el deporte, la cultura y el uso del espacio público.
El texto plantea además la necesidad de transformar las instituciones públicas desde adentro, transversalizando la perspectiva de diversidad en todas las áreas de gestión y consolidando mecanismos permanentes de evaluación, seguimiento y participación social.
El objetivo, concluye el texto, es construir “un Montevideo donde las personas LGBTIQ+ puedan desarrollar sus proyectos de vida sin exclusión ni soledad”, entendiendo que una ciudad más inclusiva y diversa es también una ciudad mejor para toda la población.