Cartas a quien me mira

La Secretaría Nacional de Drogas (SND) convoca a las organizaciones, en particular los dispositivos de la RENADRO, que integran mujeres y personas de género diverso usuarias de drogas a implementar la iniciativa “Cartas a quien me mira”. Así como a todas las mujeres y personas de género diverso que transitan situaciones de consumo a enviarnos un mensaje, párrafo o carta bajo el anonimato.
La actividad se enmarca en el Día Internacional de las Mujeres (8M), y busca contribuir a la reducción del estigma social, deconstruyendo la mirada que estigmatiza, deshumaniza y silencia a las personas que usan sustancias, dando un lugar privilegiado de acción y voz.
Esta propuesta se basa en la metodología original desarrollada por la organización Elementa DDHH (Colombia), como parte del proyecto “Derechos en Contexto Medellín, drogas y disputas. De este modo, “Cartas a quien me mira” busca dar la palabra a las personas, como elemento de revalorización y resistencia.
“Cartas a quien me mira resignifica el lugar de quien es visto y pone el lente sobre su respuesta como un acto de resistencia. Si la mirada hacia los otros parece una acción unidireccional que solamente se ejerce, estas cartas abren la puerta a la recepción: permiten responder a las miradas de los otros en la calle. Estas miradas adquieren un matiz especialmente cruel porque deshumanizan e imponen el juicio y la indiferencia, y mientras observan arrojan un manto de invisibilidad sobre los cuerpos, Cartas a quien me mira hace lo contrario: desarma la deshumanización y pone el foco en la respuesta de quien es visto” (Elementa DDHH, Colombia).
Objetivo:
Reducir el estigma social hacia las mujeres y personas de género diverso que usan drogas, especialmente en contextos de alta vulneración.
Propuesta "8M Cartas a quien me mira"
El abordaje metodológico está diseñado para desarticular el estigma social que afecta a mujeres y personas de género diverso que transitan situaciones de consumo de drogas, promoviendo espacios de voz y visibilidad.
A través de una serie de talleres distribuidos a lo largo del mes de marzo, se implementará un abordaje integral que combina dinámicas grupales e individuales, manteniendo una estructura flexible y adaptable a los perfiles y contextos específicos de cada dispositivo.
El eje central de esta propuesta es la creación de una carta anónima u otro formato de expresión creativa, como teatro, música, plástica, carteles, audios, entre otros, con la posibilidad —siempre sujeta a la voluntad de las participantes— de integrar una estrategia de comunicación pública para difundir estas voces y sensibilizar a la comunidad.
¿Qué le dirías a esa persona que te mira con prejuicio si le enviases un mensaje hoy?
Bajo la consigna fundamental de interpelar a quien observa desde el prejuicio y los estereotipos, esta propuesta busca en primer lugar, dar vuelta la mirada: un acto de soberanía donde no es “un otro” quien define a las mujeres, sino ellas quienes deciden cómo quieren ser vistas.
A través de la palabra, se busca dar voz para nombrar las diversas expresiones de la violencia, pero también para revelar otros aspectos de la persona que suelen quedar invisibilizados bajo el rótulo del consumo.
Finalmente, al dar visibilidad y ocupar el espacio público con estos relatos, la iniciativa trasciende lo personal para posicionar el estigma como un problema estructural y colectivo, transformando un mensaje individual en una herramienta de transformación social.
Esta propuesta se fundamenta en el enfoque de gestión de riesgos y reducción de daños, donde el foco está en la dignidad de cada persona y no en el consumo. Bajo esta premisa, se promueve el reconocimiento de la capacidad de agencia de las participantes, validándose como las únicas expertas en sus propias trayectorias y poseedoras de una voz propia que ha de ser escuchada.
Bajo el principio del consentimiento, se garantiza que cada mujer y persona de género diverso tenga el poder de elegir si participar, hasta qué punto involucrarse y de qué modo hacerlo. De esta manera, desde la convocatoria misma, se construye un espacio de respeto y autonomía.
Para amplificar la voz de las participantes, si lo desean, se contará con una propuesta de comunicación para la difusión de las cartas u otras formas de expresión que emerjan de los talleres.
Redes sociales
Convocammos a mujeres y personas de género diverso que usan drogas a tomar la palabra como herramienta de resistencia.
¿Cómo participar? Te invitamos a escribir una carta, un párrafo o un mensaje anónimo interpelando esos prejuicios.
Garantizamos el anonimato y la confidencialidad, tu voz ayuda a visibilizar que el estigma es un problema social y colectivo, no solo personal.
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