Comunidades de fe y Estado avanzan en la construcción de acuerdos para el abordaje del consumo problemático de drogas

En el marco de las jornadas realizadas los días 14 y 15 de abril, promovimos dos espacios complementarios de encuentro con comunidades de fe que trabajan en territorio con personas con consumo problemático de drogas.
Por un lado, se desarrolló una instancia de intercambio entre referentes de distintas comunidades religiosas y organizaciones sociales, centrada en el diálogo, la construcción colectiva y la puesta en común de experiencias. Este espacio permitió fortalecer vínculos entre actores que ya vienen desarrollando acciones en territorio, generando un ámbito de confianza para compartir prácticas, desafíos y aprendizajes.
Por otro lado, se llevó a cabo una jornada de carácter institucional, con la participación de autoridades nacionales e internacionales, incluido el presidente Yamandú Orsi, en la que se presentaron los principales avances del proceso y se promovió el intercambio con representantes del ámbito público. Esta instancia contó con el apoyo de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Como resultado de estos encuentros, las organizaciones participantes lograron identificar una serie de acuerdos básicos para avanzar en el trabajo conjunto. Entre ellos, se destaca la necesidad de construir un lenguaje común que facilite la articulación, el reconocimiento de la dignidad de las personas como eje central de las intervenciones, la importancia de integrar diversas miradas en el abordaje y la voluntad de generar formas de trabajo compartidas.
En este marco, también se elaboró una Declaración de Consenso que recoge estos lineamientos y expresa el compromiso de las comunidades de fe y organizaciones sociales de continuar fortaleciendo su aporte en la atención integral de esta problemática.
Las jornadas marcaron un punto de partida para profundizar la articulación entre el Estado y las organizaciones que trabajan en territorio. En esa línea, desde la Secretaría Nacional de Drogas destacamos la importancia de sostener y consolidar estos espacios de diálogo, con el objetivo de construir respuestas conjuntas, más integrales y coordinadas frente a los desafíos del consumo problemático de drogas.
