Género y Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI)
¿Por qué es importante incorporar la perspectiva de género en la CTI?
Existe evidencia que demuestra la presencia de sesgos de género que condicionan las oportunidades de las personas y afectan sus trayectorias educativas, profesionales y académicas. Estas brechas se manifiestan desde las etapas más tempranas de la educación y se profundizan a lo largo del ciclo de vida, impactando tanto en el ámbito académico como en el sector productivo.
En particular, la participación de las mujeres en roles de liderazgo, cargos de decisión y posiciones de mayor jerarquía continúa siendo desfavorable en comparación con la de los hombres. El sistema científico y tecnológico no es ajeno a esta realidad, y presenta dificultades específicas asociadas, entre otros factores, a la mayor carga de tareas de cuidado que recaen sobre las mujeres y a menores oportunidades de acceso a financiamiento y recursos para la investigación.
Estas inequidades y sesgos de carácter sistémico tienden a reproducirse y perpetuarse en ausencia de intervenciones específicas, lo que fundamenta la necesidad de una acción activa de la política pública en el ámbito de la CTI.
Enfoque estratégico
La incorporación de la perspectiva de género en la ciencia, la tecnología y la innovación contribuye a mejorar la calidad, relevancia e impacto social del conocimiento producido, al tiempo que promueve un sistema más equitativo e inclusivo.
El objetivo es avanzar hacia un sistema científico-tecnológico que reconozca y aborde las desigualdades existentes, orientado a cerrar y erradicar las brechas de género, y a generar resultados que contribuyan al desarrollo del país, asegurando que los beneficios de la ciencia y la innovación alcancen de manera justa a todas las personas.
