Adultos mayores que cuidan personas dependientes recibirán ayuda de asistentes personales
El Programa Nacional de Discapacidad y el Instituto Nacional del Adulto Mayor del MIDES presentaron el miércoles 16 el plan de apoyo domiciliario a personas con discapacidad en situación de dependencia. Este programa se implementará de forma piloto en Montevideo, Paysandú y Cerro Largo. Es un servicio gratuito de asistentes personales con un máximo de veinte horas mensuales para hogares donde el cuidador es un adulto mayor.

Este proyecto comenzó a implementarse el 1.° de octubre con 25 asistentes personales contratados mediante un llamado público que permite cubrir la estimación primaria que demandan los departamentos de Montevideo, Paysandú y Cerro Largo.
En la presentación del programa el titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Daniel Olesker, dijo que desde 2010 su cartera tiene la tarea de coordinar la construcción del Sistema Nacional de Cuidados y a partir de esto surge esta iniciativa.
Explicó que el objetivo principal es apoyar a los adultos mayores que tienen la responsabilidad del cuidado de personas con discapacidad severa y mental en situación de dependencia, mediante acompañamiento de un asistente personal en determinados horarios.
Por su parte, la directora del Programa Nacional de Discapacidad (PRONADIS), María José Bagnato, informó que los datos de esta población que necesita ser atendida fueron obtenidos a través de la Dirección Nacional de Evaluación y Monitoreo del MIDES. Asimismo, se tomaron como criterio los datos del censo identificándose la población objetivo.
En este sentido, informó que un 28 % de la población mayor vive en hogares biparentales, sin hijos, lo que implica personas de la misma generación que comparten un hábitat y muchas veces alguna de las dos posee cierto nivel de dependencia.
A su vez, dijo que en el marco del Sistema de Cuidados se llevó a cabo la primera encuesta telefónica para lograr un perfil de aproximación a la población mayor con dependencia, lo que reveló que un 6 % de esas personas en el Uruguay tiene algún tipo de dependencia.
Por su parte, la directora delInstituto Nacional del Adulto Mayor, Adriana Rovira, explicó que para diseñar este plan se realizó un proceso de consultas con la sociedad civil y los distintos actores institucionales. Destacó que esta iniciativa apunta a que las personas con dependencia reciban una mejor calidad de cuidados y que, a su vez, la ayuda a los cuidadores les facilite la posibilidad de tener un espacio de respiro y así mejorar también su calidad de vida.
Esta propuesta se diseñó en base a la importante demanda de solicitudes de asistencia por parte de adultos mayores que no cuentan con redes de apoyo para compartir el cuidado de hijos o ancianos con discapacidades severas y dependientes. A su vez no existe una oferta accesible que colabore con la responsabilidad del cuidado de estas personas, por lo que estos hogares se vuelven doblemente vulnerables, es decir, integrados por adultos mayores y personas con discapacidades severas.
Esta situación se agrava cuando estas familias se ven imposibilitados de contratar servicios domésticos o de acompañantes o no tienen familiares que puedan colaborar.
La población objeto a cubrir son
personas con discapacidad severa física y mental, en situación de dependencia,
entre 50 y 60 años, siempre que su cuidador sea una persona mayor de 65 años. El programa no incluye a personas
que residan en hogares colectivos y se establecerán criterios de prioridad.
