Banco de Leche de Montevideo

Alimentación para recién nacidos gracias a la solidaridad de madres uruguayas

El Banco de Leche del Pereira Rossell fue fundado en el año 2003. Actualmente son aproximadamente 250 las mujeres que donan su leche y abastecen al 25% de los bebés prematuros del país. El objetivo de este Banco es asegurar una buena alimentación para favorecer el desarrollo adecuado en la primera infancia.

No olvidarse de completar este campo
Uruguay en la región
Uruguay forma parte de la Red Iberoamericana de Bancos de Leche. El referente para nuestro país es Brasil, que cuenta con 200 bancos de leche y mediante un convenio fue el encargado de asesorar y brindar equipamiento tecnológico para la instalación del primer banco uruguayo. 

En Uruguay existen tres Bancos de Leche, el principal es el de Montevideo, instalado en el año 2003 en el Hospital Pereira Rossell. En 2004 se abrió otro en Tacuarembó y finalmente el tercero en el año 2008 en el departamento de Salto. Además hay dos centros de recolección de leche humana y existen proyectos de ampliarlos para que cada zona del país cuente con la posibilidad de recolectar leche y enviarla al Banco más cercano. 

En nuestro país, a partir de la instalación de estos bancos se constataron mejoras sanitarias, como reducción de las diarreas en el área de internación y disminución de los tiempos de internación en CTI y cuidados intermedios. El objetivo es generalizar la alimentación de los bebés internados con leche materna para reducir las infecciones intrahospitalarias. 

¿Cómo es la alimentación de los bebés prematuros?
Los prematuros comienzan a ser alimentados por sonda, ya que no pueden prenderse al pecho ni al biberón y reciben un centímetro de leche cada tres horas, totalizando ocho centímetros a lo largo del día. A esta forma de alimentación se la denomina “nutrición trófica” y consiste en activar el trofismo del aparato digestivo para que comience a funcionar de forma adecuada. 

Posteriormente aumenta la cantidad de leche suministrada hasta llegar a 120 cc, que es la alimentación ideal para un recién nacido que está en crecimiento. Es fundamental realizar el seguimiento de la nutrición de estos niños para corroborar que su crecimiento sea normal.

La recolección de la leche
El Banco de Leche se encarga de fraccionar la leche y entregarla congelada a las instituciones de salud en frascos esterilizados. Para trasladarla, debe llevarse en una heladera para que el producto llegue a la nursery en condiciones óptimas. Allí las enfermeras se encargan del descongelado y fraccionamiento. 

La coordinadora nacional de Lactancia Materna, Mara Castro, informó que actualmente el Banco de Leche brinda leche materna a la mayoría de sanatorios y hospitales del país. A junio de 2011, el Banco de Leche de Montevideo llevaba 498 niños alimentados, con un volumen total de 618 litros entregados a todos los servicios. El volumen de leche recibida a junio fue de 1.267 litros. 

La donación es realizada por madres que cuentan con exceso de leche y les permite alimentar a su bebé y brindar el excedente a otros niños. Actualmente, son 110 mujeres a las que el Banco acude cada 15 días a sus domicilios para retirar los frascos con leche. 

Castro explicó que la importancia de ir hasta el domicilio consiste en tener un contacto directo con la mujer y así conocer el área donde se realiza la extracción. De esta manera se minimizan los problemas que puedan existir. Una nutricionista revisa el proceso y da consejos a la madre para que la leche sea de excelente calidad. 

Además de estas madres, se cuenta con 100 donaciones de leche que se reciben a través del Banco de Previsión Social (BPS), a partir de la internación en el Hospital Canzani y las madres que se encuentran internadas en el Pereira Rossell.

De esta manera, la jerarca señaló que son aproximadamente 250 las mujeres que donan su leche para el Banco. Con esta leche se alcanza abastecer al 25% de los bebés prematuros del país. 

El proceso de tratamiento de la leche
La leche de las madres no se mezcla en ningún momento del proceso. Para pasteurizarla se realiza el descongelado en forma gradual hasta llegar a los siete grados. En ese momento se realiza un baño de frío y allí los técnicos comienzan con los controles de calidad. 

En primera instancia se realiza un control del olor, luego se realiza un análisis del ácido láctico de la leche, si los valores están correctos se comienza con el proceso de pasteurización, donde se calienta la leche hasta los 62.5º durante 30 minutos y luego se realiza un descenso rápido de la temperatura a 7º. 

En una segunda instancia, una vez que se conoce la concentración calórica de cada leche, se realiza un cultivo microbiológico. Se toman cuatro muestras de cada frasco de leche, se cultiva durante 48 horas y si se confirma que se encuentra en condiciones óptimas se libera para ser administrada a los recién nacidos.