ANCAP invirtió 330 millones de dólares para modernizar Refinería de la Teja
Desde 2009, ANCAP comenzó las obras en la Refinería de la Teja con el objetivo de mejorar y modernizar su funcionamiento. Finalmente en el segundo trimestre del 2012 estarán prontas cuatro unidades nuevas para la planta que se encargarán de procesar los combustibles de manera tal que no se perjudique el medio ambiente y vuelva más eficiente la refinación del crudo para la extracción de sus derivados.

El vicepresidente de ANCAP, Germán Riet, informó a la Secretaría de Comunicación que una de estas nuevas unidades tienen como objetivo quitar el azufre del crudo para mejora la calidad de los combustibles refinados.
Esto significa que Uruguay tendrá distintos combustibles más pesados como el gas oil, con menos de cincuenta partes por millón de azufre. A las naftas también se le quitará el azufre y quedarán con un nivel de treinta partes por millón.
Con estos procesos, ANCAP cumple los requerimientos de los nuevos motores tanto para maquinaria agrícola, industrial, camiones y ómnibus, que utilizarán a partir de ahora, gas oil con poco azufre.
En este sentido, Riet explicó que sin estas obras los productos de ANCAP quedarían fuera del mercado y por esta razón se tendría que importar gasolina de buena calidad para abastecer el mercado interno. Agregó que sin estas transformaciones en la refinería se hubiese producido una “muerte anunciada” de esta planta industrial.
Según detalló, la quita de azufre del crudo se realiza en planta especializada de la refinería. Este azufre luego será usado como materia prima para la industria de fertilizantes, ya que se trata de un producto que por no existir en el país se debe importar. Las empresas de fertilizantes serán desde ahora las beneficiadas porque se evitará el costo de importación.
Riet agregó que la eliminación del azufre es un aporte al medio ambiente, porque la quema del gasoil con azufre es altamente contaminante.
Por otra parte, indicó que a finales de enero se instalará una planta de agua, para bajar la temperatura del agua utilizada en el proceso industrial, para luego si arrojarla al mar. Este vertimiento al mar se hacia hasta ahora con el agua a alta temperatura con los perjuicios medioambientales que ese proceso conlleva.
La puesta a punto de las obras que se realizan en la Refinería de la Teja tiene un costo de 330 millones de dólares.
