Meta educativa

Casi 60 nuevas aulas comedor abarcarán a 40.000 estudiantes de educación media básica en 2026

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) avanza en la implementación de una política educativa que busca garantizar el derecho a la alimentación y mejorar las condiciones de aprendizaje en la educación media básica. A través de la instalación de 59 nuevas aulas comedor, se prevé alcanzar a 40.000 estudiantes en todo el país a lo largo de 2026.

Aula comedor

Una iniciativa desarrollada en el marco del Programa de Alimentación se suma a las aulas comedor en educación primaria y permitirá duplicar la cantidad de comensales registrados en 2025, según informó la ANEP. El plan se despliega en 17 departamentos y propone un cambio de paradigma en la concepción del tiempo y los espacios educativos.

Un lineamiento estratégico para ampliar el tiempo educativo

La incorporación de aulas comedor constituye un lineamiento estratégico central en la ampliación del tiempo educativo, al integrar la alimentación como parte del proceso pedagógico. El objetivo es consolidar de forma progresiva la cobertura hasta completar los 40.000 beneficiarios durante 2026.

En la actualidad, se encuentra en curso la instalación de los salones y la entrega de vajilla y el mobiliario necesarios para su funcionamiento. Cada aula comedor se compone de seis módulos independientes, que se ensamblan en el lugar sobre bases de hormigón previamente fraguadas.

Infraestructura moderna y funcional

Las aulas están construidas con estructura metálica, revestimientos de fenólicos e isopanel, e incluyen aberturas y extintores incorporados. Una vez unidos los módulos, con una superficie final de 13,80 metros por 6, se instalan los sistemas complementarios: acondicionadores de aire, campana de extracción de aire, piso flotante y otros elementos técnicos. Finalizada esta etapa, se incorpora el mobiliario y la vajilla.

Criterios de selección y enfoque pedagógico

Para definir los centros educativos beneficiarios, la ANEP evaluó el contexto territorial, la infraestructura, las condiciones de viabilidad y la capacidad de cobertura de cada institución.

Más allá de su función alimentaria, el proyecto fue concebido como una extensión del aula, para generar nuevos espacios de interacción cotidiana. Desde el organismo, se destacó que estas instancias pueden convertirse en momentos propicios para el intercambio, el conocimiento mutuo, el diálogo y la convivencia.

“Se trata de un cambio de paradigma que busca resignificar el momento de la alimentación como una experiencia colectiva de mesa compartida, donde se construyen vínculos y se transmiten valores y cultura, entendidos como un motor clave de la educación pública”, señala la ANEP en su sitio web.