Directora de cancillería, Silvana Guerra
La tipificación judicial y actualizar la investigación criminal son ejes esenciales del Ministerio del Interior, dijo la directora de políticas de género de esa cartera, Marisa Lindner, en la conferencia internacional sobre asistencia a víctimas de trata de personas, que se realizó este jueves en la sede del Ministerio de Turismo y Deporte.
El seminario fue organizado por el no gubernamental Proyecto CasAbierta y la Organización Internacional para las Migraciones y contó con la presencia de representantes del Gobierno de Uruguay y expertas en la materia procedentes de España y Ecuador.
En la apertura del foro, Lindner subrayó que este tema de la persona, muy antiguo en la humanidad, ahora adquirió nuevos “ropajes y formas” que contrastan con el desarrollo de la sociedad.
En la actualidad se transformó en un problema “más terrible aún que en el pasado, porque son formas de esclavitud modernas que someten los cuerpos, particularmente femeninos, como mercancías a través de un delito”, puntualizó.
“Por eso es fundamental que todas las instituciones del estado adquieran responsabilidades, articulaciones, trabajo interinstitucional e imposición del tema en la agenda prioritaria pública y política”, arengó.
En cuanto a las competencias internas del Ministerio del interior, Lindner explicó que el tema abarca y compromete a la Dirección General de Crimen Organizado, la Unidad Ejecutora de Migraciones, Identificación Civil, la Escuela Nacional de Policía, la Caminera, la Dirección de Inteligencia y todas las jefaturas departamentales de la fuerza.
Lindner sostuvo que todas estas unidades integran una red interna de trabajo con el objetivo de prevenir riesgos, captar y registrar temas de tratas con su respectiva tipificación judicial, formar, capacitar y sensibilizar a funcionarios a través de la incorporación en la currícula policial y, como cometido principal, actualizar herramientas para la investigación criminal.
Protocolo de actuación
En tanto, la directora general para Asuntos Técnico-Administrativos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Silvana Guerra, reflexionó que realizar este tipo de actividades y observar la cantidad de presentes –alrededor de 200- en el foro da cuenta de la importancia del mismo y obliga a trabajar con compromiso, “pues debido a la globalización es un tema que cada vez se agrava más”.
“El desafío es seguir trabajando en la capacitación y sensibilización de las personas porque debemos tener un cambio cultural de forma que el consumidor se vea atacado para que el tema no sea más un secreto a voces”, puntualizó.
Recordó, además, que la cancillería lo aborda a través de la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación, dado que llega a todas las oficinas diplomáticas uruguayas en el exterior.
La mayor preocupación es detectar las personas que son traficadas, “porque llegaban sin documentos y en situación de vulnerabilidad”, apuntó. Para eso, desde 2012 se implantó un protocolo de actuación para funcionarios en oficinas en Uruguay y en el exterior.
Sostuvo que ese protocolo brinda las herramientas para que puedan saber cómo detectar los casos y cómo manejarse y llevarlas a un alojamiento seguro y opinó que “lamentablemente tenemos siempre algún caso y cada vez más Uruguay es un país de tránsito en la materia”.
El cambio cultural es fundamental para luchar con eficacia contra la trata de personas
El desafío en la lucha contra la trata de personas “es trabajar en la capacitación y sensibilización de las personas, porque debemos apuntar a un cambio cultural de forma que el consumidor se vea atacado y que el tema no sea más un secreto a voces”, dijo la directora general para Asuntos Técnico-Administrativos de la cancillería uruguaya, Silvana Guerra, en la apertura del foro sobre asistencia a las víctimas de este delito.

El seminario fue organizado por el no gubernamental Proyecto CasAbierta y la Organización Internacional para las Migraciones y contó con la presencia de representantes del Gobierno de Uruguay y expertas en la materia procedentes de España y Ecuador.
En la apertura del foro, Lindner subrayó que este tema de la persona, muy antiguo en la humanidad, ahora adquirió nuevos “ropajes y formas” que contrastan con el desarrollo de la sociedad.
En la actualidad se transformó en un problema “más terrible aún que en el pasado, porque son formas de esclavitud modernas que someten los cuerpos, particularmente femeninos, como mercancías a través de un delito”, puntualizó.
“Por eso es fundamental que todas las instituciones del estado adquieran responsabilidades, articulaciones, trabajo interinstitucional e imposición del tema en la agenda prioritaria pública y política”, arengó.
En cuanto a las competencias internas del Ministerio del interior, Lindner explicó que el tema abarca y compromete a la Dirección General de Crimen Organizado, la Unidad Ejecutora de Migraciones, Identificación Civil, la Escuela Nacional de Policía, la Caminera, la Dirección de Inteligencia y todas las jefaturas departamentales de la fuerza.
Lindner sostuvo que todas estas unidades integran una red interna de trabajo con el objetivo de prevenir riesgos, captar y registrar temas de tratas con su respectiva tipificación judicial, formar, capacitar y sensibilizar a funcionarios a través de la incorporación en la currícula policial y, como cometido principal, actualizar herramientas para la investigación criminal.
Protocolo de actuación
En tanto, la directora general para Asuntos Técnico-Administrativos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Silvana Guerra, reflexionó que realizar este tipo de actividades y observar la cantidad de presentes –alrededor de 200- en el foro da cuenta de la importancia del mismo y obliga a trabajar con compromiso, “pues debido a la globalización es un tema que cada vez se agrava más”.
“El desafío es seguir trabajando en la capacitación y sensibilización de las personas porque debemos tener un cambio cultural de forma que el consumidor se vea atacado para que el tema no sea más un secreto a voces”, puntualizó.
Recordó, además, que la cancillería lo aborda a través de la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación, dado que llega a todas las oficinas diplomáticas uruguayas en el exterior.
La mayor preocupación es detectar las personas que son traficadas, “porque llegaban sin documentos y en situación de vulnerabilidad”, apuntó. Para eso, desde 2012 se implantó un protocolo de actuación para funcionarios en oficinas en Uruguay y en el exterior.
Sostuvo que ese protocolo brinda las herramientas para que puedan saber cómo detectar los casos y cómo manejarse y llevarlas a un alojamiento seguro y opinó que “lamentablemente tenemos siempre algún caso y cada vez más Uruguay es un país de tránsito en la materia”.
