Segundas oportunidades

Canal 5 recibe a adolescentes de Inisa para que desarrollen experiencia educativa y proyecta pasantías

La segunda semana de cada mes, un grupo de menores que residen en centros del Instituto Nacional de Inclusión Social (Inisa), cuentan con la oportunidad de conocer las instalaciones de Canal 5, elegir una tarea y aprender a desarrollarla con el acompañamiento de trabajadores del medio de comunicación. La directora de Canal 5, Erika Hoffman, valoró la experiencia como exitosa y confirmó que trabajan en el armado de talleres y posibles pasantías pagas.

Joven del Inisa junto a trabajador de Canal 5

En agosto fue el turno de Moisés en sonido, Facundo en cámara y Alexis como asistente de dirección. Los tres jóvenes llegaron a Canal 5 el lunes 10 para conocer las instalaciones, los equipos, los distintos roles y a la gente que los desempeña, para luego elegir aquellas tareas que más les interesaban. 

Los trabajadores, que se involucraron desde el comienzo con la propuesta e hicieron de estos días una buena experiencia para los adolescentes, afirmaron que algunos de los jóvenes llegaron a las instalaciones del medio público con gustos definidos y se entusiasmaron desde el comienzo con la labor. “Son jóvenes, y aprenden mucho más rápido que nosotros. Su desempeño es increíble”, aseguró Gustavo Arnoletti, realizador del canal, quien se comprometió en forma particular con el proyecto.

Creemos firmemente en las segundas oportunidades”, afirmó la directora de Canal 5 y presidenta del Servicio de Comunicación Audiovisual Nacional (Secan), Érika Hoffmann, quien impulsa este proyecto junto al presidente del Inisa, Jaime Saavedra, mediante un convenio que permite generar oportunidades de trabajo.

La jerarca explicó que esta experiencia se realizará la segunda semana de cada mes, entre agosto y diciembre, con grupos de entre dos y seis adolescentes, que irán rotando. Entiende fundamental que elijan su tarea sin imposiciones y en base a sus inquietudes. “Es un ejercicio de derechos”, insistió. Durante unos días comienzan a formarse para salir con un conjunto de conocimientos que les genere la expectativa de estudiar y tener un oficio. 

Joven del Inisa opera mesa de controles de emisión de Canal 5

Buscamos que el mundo del trabajo para ellos sea generoso, sea un lugar de disfrute, donde vale la pena estar”, afirmó Hoffmann quien aseguró que el modelo viene funcionando muy bien y que se modifica en función de las vivencias y aprendizajes de cada semana. Valoró que estos jóvenes estén dentro del sistema formal de educación. 

Informó que, junto con el Inisa, aspiran a que en 2027 puedan tener un grupo de pasantes que reciban una remuneración por sus tareas. Confía en que se puedan alcanzar acuerdos con empresas y otros organismos para poder desarrollar estas trayectorias. “Estos chiquilines necesitan segundas oportunidades para volver a meterse en la canaleta de la vida”, expresó. Además, proyectan brindar talleres en instalaciones del Inisa. 

Acompañar desde la experiencia y también desde el afecto

Están copados”, definió la conductora del informativo central, Laura Rodríguez,  quien expresó la satisfacción de ser parte de esta iniciativa. Dijo que los jóvenes se mostraron atentos y muy entusiasmados, sobre todo con las tareas que se realizan detrás de cámaras, que permiten la salida al aire. 

Es fundamental, más allá del trabajo, lo que podamos transmitirles acerca de venir a cumplir un horario, ser compañeros, trabajar en equipo, tener un sueldo digno, desempeñarse en lo que a uno le gusta, capacitarse, pero disfrutar, hacer lo que quieran y lo que les guste, que a fin de cuenta es lo que deberían poder hacer todos los adolescentes”, sostuvo. 

Laura confía en que los jóvenes de Inisa sentirán que aprovechar la mano que se les da, vale la pena. “Es rico para todos”, expresó, en alusión al intercambio entre los jóvenes y los trabajadores. “Espero que se lleven el amor y la pasión con la que hacemos esto”, sostuvo. 

En la misma línea, Arnoletti remarcó el trabajo en equipo y la importancia de que entiendan que todo está concatenado, que uno necesita del otro. “Nosotros los dejamos ser y la experiencia es fabulosa. Les damos el piso, después depende de ellos”, dijo. “Tienen 17 o 18 años. Si nadie les pone una mano en el hombro no van a salir. Si los queremos sacar, nos tenemos que hacer cargo, porque son nuestros hijos”, concluyó el trabajador. 

Joven del Inisa opera cámara de Canal 5

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