Carlos Negro: “No hay libertad individual plena si ella pretende ejercerse en medio de la desigualdad colectiva”
El presidente de la República, Yamandú Orsi, encabezó los festejos por el natalicio de José Gervasio Artigas en Sauce, Canelones. El ministro del Interior, Carlos Negro, subrayó en su discurso que las ideas artiguistas enseñan que “no hay libertad individual plena si ella pretende ejercerse en medio de la desigualdad colectiva”. Añadió que los principios del prócer guían las políticas estatales y las prioridades presupuestales, entre ellas, la reducción de la pobreza infantil, la promoción de la educación y el acceso a la salud.

El acto central que conmemora los 262 años del nacimiento de José Gervasio Artigas se desarrolló este viernes 19 en la localidad de Sauce, en Canelones, presidido por Yamandú Orsi. El mandatario estuvo acompañado durante el evento por el intendente local, Francisco Legnani, el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, y la titular de la Suprema Corte de Justicia, Doris Morales.
También participaron autoridades e integrantes de los poderes Legislativo y Judicial, jerarcas nacionales y departamentales, así como una comitiva del Gobierno de Canarias, España, de visita oficial en nuestro país. Los oradores de la jornada fueron el ministro del Interior, Carlos Negro; el intendente, Francisco Legnani; el alcalde de Sauce, Agustín Cabrera, y la integrante de la Comisión Patriótica de la localidad, Gabriela Mindeguía.
En la jornada, el ministro Carlos Negro, mencionó a Artigas como “ejemplo personal de aquellos que, por sus dones y virtudes, fueron capaces de forjar tiempos nuevos, no solo para el Uruguay, sino también para la región y el mundo”, más allá de “invocarlo como un ‘héroe en el mármol’”.

Artigas, un “héroe agrario” que aún se constituye como “inspiración democrática”
Durante su discurso en Sauce, Negro recordó los orígenes rurales de Artigas. “No es menor esta referencia porque, más allá de aspectos folclóricos o costumbristas, una de las características más sobresalientes de nuestra revolución fue, justamente, que en la Banda Oriental la cultura agraria de campesinos, labradores, estancieros, era mucho más igualitaria que en el resto del Virreinato del Río de la Plata”.
Esta condición hizo que la Revolución Oriental originada en 1811 se constituyera como “el proyecto federal más radical e igualitario de la región”, basado en “la riqueza de la tierra y su democrático reparto”, posición que, señaló, debe constituirse como un factor “de recuerdo y orgullo” para todas nuestras comunidades rurales.
Por otra parte, recordó que el proyecto artiguista presentó ideas “de vanguardia”, como el federalismo, la unidad regional y el establecimiento de una república basada en “la soberanía particular de los pueblos, sin centralismos”, con desarrollo económico que ofrezca oportunidades de trabajo para “crear un orden seguro e igualitario”.
“Quiero detenerme en esto último”, precisó Negro al profundizar sobre la lucha de Artigas a favor de una constitución republicana y normas que ofrecieran garantías, como el Reglamento Provisorio para el Fomento de la Campaña y Seguridad de sus Hacendados, de 1815. “Quizás, esta es la obra de gobierno que, junto con las escuelas de la patria, las Instrucciones del Año XIII y el Reglamento Provisorio de Derechos Aduaneros (también conocido como Reglamento de Comercio), las que más evidencian su inspiración democrática”.
Aseguró que, 211 años después, el Reglamento de Tierras es una “inspiración” para los uruguayos en la actualidad, porque evidencia una relación entre “el desarrollo económico, la seguridad como un derecho para convivir y hacer rendir los frutos de la tierra, y la justicia social como criterio de acceso a una sociedad democrática de oportunidades: ‘Que los más infelices sean los más privilegiados’”.

La seguridad es un derecho y una condición “indispensable” del desarrollo que requiere unidad nacional
En el discurso, Negro aseguró que “la seguridad es una “condición imprescindible” para el desarrollo colectivo. “Hoy el país tiene nuevos y más poderosos enemigos; enfrentarlos con eficacia como nación demanda una condición básica: la unión de todos los orientales. Solo juntos, sin divisiones políticas coyunturales o menores, podremos combatir eficazmente las amenazas del crimen organizados”, consideró.
Por otro lado, sostuvo que el principio artiguista de justicia social guía al Gobierno en las políticas públicas específica, así como en las “prioridades presupuestales”, como “combatir decididamente la pobreza infantil” y las medidas para “igualar y favorecer el acceso y permanencia en los centros de estudio”, o “las políticas que permitan a cientos de miles de usuarios a acceder en tiempo y forma a medicamentos y especialidades médicas”.
A modo de conclusión, el ministro planteó: “¿Acaso el histórico crecimiento de los hogares, que conocimos estos días (pasados) y que demuestra que fueron trabajadores y trabajadoras quienes se apropiaron de la mayor parte del crecimiento económico, no representa un paso hacia el horizonte de una mayor justicia social y de la pública felicidad? Porque aquel Artigas, el de las tierras de Sauce, también nos dejó como enseñanza que no hay libertad individual plena si ella pretende ejercerse en medio de la desigualdad colectiva; porque la patria, así concebida, es más que un sentimiento: se trata de un deber”.

