Decisión histórica

Más cobertura: Salud Pública habilitó a médicos y licenciados en enfermería a aplicar vacunas

Una nueva ordenanza del Ministerio de Salud Pública (MSP), que implicó una “profunda revisión de la normativa”, permite la participación de profesionales de la salud en la administración de vacunas, tras un proceso de capacitación, registro y cuidados necesarios. El objetivo es fortalecer el acceso a la vacunación y ampliar la capacidad de respuesta del sistema de salud, brindándole las garantías correspondientes a la población.

Vacunatorio de ASSE

La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, definió la decisión como “histórica”. Explicó que es importante que cualquier licenciado de Enfermería o doctor en Medicina, debidamente registrado, se encuentre en condiciones de sumarse a las campañas de vacunación. Sobre todo, añadió la jerarca, pensando en situaciones de necesidad sanitaria. 

Lustemberg aclaró que esta definición no se sustituye la “valiosa labor” de los vacunadores que se desempeñan en cada campaña.

En rueda de prensa, la jerarca celebró que haya más recursos humanos disponibles, siempre cuidando las garantías. Esto implica la correspondiente capacitación, mantener la cadena de frío e ingresar los datos en el sistema electrónico. De esta forma, se liberan barreras, se retira burocracia al sistema y se asegura el acceso a la vacunación, sobre todo en localidades del interior del país, lo que permitirá un mayor impacto en cada campaña. 

Esto supondrá un trabajo coordinado con los vacunatorios, con el Programa Nacional de Vacunación y con la Comisión Honoraria para la Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes, indicó la ministra. 

Incidencia histórica de las vacunas

Desde el año 1974 se evitaron 154 millones de muertes en el mundo, gracias al suministro de vacunas. Su costo-efectividad es equiparable al acceso al agua potable.

“Las vacunas son un acto de generosidad”, aseguró Lustemberg, porque considera que, además de la protección individual, protegen a otras personas que, por diferentes enfermedades, no pueden inocularse, y disminuyen la circulación de algunas bacterias. 

Mejorar la respuesta de la población

En lo que va de la campaña de vacunación antigripal 2026, 488.000 ciudadanos fueron inoculados, lo que representa una cobertura vacunal superior a la del año 2025. 

Sin embargo, Lustemberg reiteró su preocupación por aumentar la cobertura: se vacunó un 31 % de los mayores de 65 años, un 15 % de los niños de seis meses a cinco años y un 30 % de las mujeres embarazadas. En este punto, la jerarca valoró los datos del personal de la salud, grupo de riesgo que duplicó los niveles de inoculación en relación a años anteriores. 

En este contexto, solicitó a los ciudadanos mayor adherencia a recibir las vacunas, no solo la campaña antigripal, sino todas las recomendadas como la antimeningococcica en determinadas franjas etarias y la que previene el virus sincicial respiratorio en mujeres embarazadas.

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