Negociación comprometida

Conferencia de Naciones Unidas retrasó la adopción de un acuerdo sobre comercio de armas

El Gobierno lamentó que en la Conferencia de Negociación para la adopción del Tratado sobre el Comercio de Armas (ATT) que finalizó el 27 de julio en Nueva York no se alcanzara un acuerdo. La delegación compatriota realizó propuestas vinculadas a la inclusión de la protección de los derechos humanos, como uno de los criterios indispensables, para aprobar las transferencias de armas convencionales y sus municiones.

Armas

Según el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, la Conferencia sobre Negociación para la adopción del Tratado sobre el Comercio de Armas no consiguió llegar a un acuerdo sobre la temática.

La delegación uruguaya desplegó en la conferencia importantes esfuerzos. En tal sentido, trabajó de forma comprometida para la aprobación de un tratado que hubiera permitido dotar a la comunidad internacional, de un instrumento vinculante indispensable para establecer normas internacionales comunes que regulen la importación, exportación y transferencia de armas convencionales en el mundo.
 
Durante las negociaciones en Nueva York, Uruguay realizó propuestas constructivas para que el tratado asumiera el mayor alcance en términos de armas convencionales y defendió la inclusión de las municiones en el régimen del tratado.
 
La dimensión humanitaria y protección de los DDHH fue una de las posturas más defendidas por Uruguay, como criterio indispensable para aprobar las transferencias de armas convencionales. Para el Gobierno uruguayo la protección de los derechos humanos -uno de los pilares de su política exterior- debería incluirse en el tratado, para poder regular un comercio más responsable de armas convencionales en el mundo.
 
A pesar de no haber llegado a un acuerdo, el Gobierno uruguayo destacó los importantes avances obtenidos en la discusión del proyecto del tratado que deberá constituirse en la base de las próximas negociaciones.
 
La Cancillería informa que el país redoblará su compromiso con la adopción de este tratado, para que no solo permita un comercio más responsable de armas convencionales, sino que prohíba las transferencias que presenten riesgo de cometer graves violaciones al derecho internacional.