Educación

Cooperativas sociales aportan trabajo en propuestas de alimentación escolar

El Programa de Alimentación Escolar, de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria, y el Ministerio de Desarrollo Social realizan un proyecto de contratación de cooperativas sociales gastronómicas para fortalecer los equipos de cocina en los centros educativos. Proyectan generar oportunidades de empleo y e inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad. Ya funcionan cinco experiencias con 50 trabajadores.

Alimentación escolar

Una iniciativa acordada por Desarrollo Social y la Dirección General de Educación Inicial y Primaria se concentra en escuelas de Montevideo, Canelones y San José, con énfasis en los centros en los que la demanda de personal es mayor. Abarca a más de 15.000 niños y adolescentes, informó la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP)

Hasta el momento fueron contratadas cinco cooperativas gastronómicas que incorporaron a 50 personas a los sistemas de alimentación escolar, con resultados positivos en los lugares en los que cumplen sus servicios, según la evaluación de las autoridades. Los proyectos fortalecieron capacidades locales, generaron oportunidades de trabajo para las cooperativas, contribuyeron a mejorar la respuesta a necesidades de las comunidades y consolidaron un modelo de gestión basado en la cooperación y el desarrollo territorial, indicó el organismo.

La contratación de cooperativas sociales y gastronómicas se basa en la ley n.º 18.407, del 24 de octubre de 2008, y en los lineamientos del Programa de Economía Social y Solidaria del Ministerio de Desarrollo Social, que promueven el trabajo colectivo, la autogestión y la participación de personas en situación de vulnerabilidad socioeconómica.

Los objetivos se orientan a:

  • consolidar la articulación interinstitucional, incluidos el Instituto Nacional de Cooperativismo, los gobiernos departamentales y otras instituciones públicas para el acompañamiento, el seguimiento y la evaluación de la experiencia;
  • fortalecer la gestión del PAE en las escuelas públicas, para asegurar la calidad, la continuidad y la eficiencia del servicio alimentario;
  • contribuir a la consolidación y la estabilidad de los equipos de cocina en las escuelas comprendidas en el proyecto;
  • desarrollar capacidades locales y comunitarias, impulsando la participación de representantes territoriales en la gestión de la política alimentaria escolar.

Esto se basa en varias líneas estratégicas, como fortalecer equipos territoriales y conformar un ámbito permanente de coordinación; capacitar cooperativas incluida la formación técnica en manipulación de alimentos, gestión cooperativa, seguridad alimentaria, gastronomía, sostenibilidad ambiental y derechos laborales, y promover compras públicas responsables priorizando a cooperativas locales y la economía social, junto con mecanismos de monitoreo y evaluación conjunta de la calidad del servicio. 

También supone la incorporación de criterios de género, juventud y sostenibilidad ambiental en la selección y el acompañamiento de las cooperativas participantes.