Cultura del trabajo, formación y derechos marcan la agenda para el quinquenio
El documento "Cultura del trabajo para el desarrollo" enuncia las principales líneas de acción de la cartera de Trabajo y Seguridad Social para el período 2015-2020. Este insumo elaborado por el equipo ministerial apuesta a priorizar la calidad en el trabajo, la igualdad, la formación, la estabilidad, el respeto y el compromiso entre trabajador y empleador, en el marco de la protección y la seguridad social.

El documento expresa las principales líneas estratégicas para este quinquenio. En tal sentido, explica el concepto de "trabajo decente", diciendo que son “las oportunidades para que los hombres y las mujeres puedan conseguir un trabajo productivo, oportuno, seguro, con calidad y estabilidad, con igualdad y respeto a los derechos laborales y de protección social, con ingresos adecuados, diálogo social, libertad sindical, formación, negociación colectiva y participación”.
También refiere a "trabajo de calidad", como la mejora del desempeño tanto a nivel del trabajador como del empresario, para que la actividad laboral se convierta en un impulso para emprendimientos e innovación.
Según esta presentación, para alcanzar los objetivos es necesaria la incorporación de aprendizajes en los centros de trabajo, enseñanza, investigación y desarrollo, remarcando la importancia de las personas como agentes de cambio y de promoción de modalidades colaborativas de acción.
Además enfatiza dos conceptos: la universalización de la educación y la universalización del trabajo, que requieren del fortalecimiento de la relación educación-trabajo como prioridad junto a la función que cada persona asuma.
Los objetivos principales del Ministerio de Trabajo para el quinquenio incluyen incrementar las competencias, capacidades y habilidades; la calidad del trabajo, y la formación permanente con la finalidad de aportar a la profundización de una cultura del trabajo en consonancia con el desarrollo del Uruguay.
La estrategia busca contribuir, junto a otras medidas, a “reducir y eliminar desigualdades y brechas laborales, educativas, territoriales, de edad, de género y de colectivos".
En tal sentido, el documento explica que es importante enseñar a aprender y a ser creativos en las organizaciones públicas y privadas; aprender a escuchar; respetar el trabajo y estudio del otro con prescindencia del lugar que ocupe; así como generar climas laborales y familiares que promuevan el compañerismo y la solidaridad.
También es una meta de los valores mencionados contribuir con la creación de un país más desarrollado, productivo, innovador, integrado, con justicia social, mejor redistribución de la riqueza e incremento de la calidad de vida, mejorando la estructura de oportunidades y accesibilidad al mercado de trabajo en condiciones decentes, con derechos y obligaciones.
Para plasmar esta estrategia, el documento da cuenta de que será fundamental la articulación y coordinación de ministerios, organismos y organizaciones sociales. En ese sentido, anuncia la elaboración de pautas generales, aspectos y características que se entiendan reflejan la calidad del trabajo necesario para el desarrollo.
Las acciones planificadas incluyen desarrollar procesos formativos en centros de educación formal y no formal, así como en los ámbitos laborales sobre la cultura del trabajo para el desarrollo. Asimismo, la publicación anuncia la intención de potenciar al Instituto Nacional de Educación y Formación Profesional (INEFOP) con cambios normativos y de gestión, de acuerdo a las nuevas necesidades del país.
En tanto, el ministerio establecerá mayor vinculación entre la capacitación y la reinserción laboral de las personas en seguro de desempleo y, con las de mediana edad, promoverá acuerdos en la negociación colectiva que incluyan objetivos de la estrategia de la cultura del trabajo para el desarrollo.
Por otra parte, pretende georreferenciar la demanda y oferta de empleos y necesidades de capacitación, con la utilización de recursos informáticos que permitan diseñar e implementar mejores políticas.
La secretaría de Estado además promocionará la formación en empresas, así como la culminación de ciclos educativos y la mejora de la formación para trabajadores en actividad. También promoverá la acreditación de conocimientos y la validación de oficios que permitan el reconocimiento formal de los conocimientos adquiridos en el ámbito laboral. Para ello ampliará el programa “Yo estudio y trabajo” desde las empresas públicas a todo el Estado y las empresas privadas, como primera experiencia laboral para jóvenes de 16 a 20 años.
