"Mantente REAL+Uruguay"

Programa piloto en centros educativos previene consumo de sustancias en niños y adolescentes

Reconocer riesgos, valorar percepciones personales y tomar decisiones consistentes son algunos de los ítems de un programa que comenzó a funcionar en cuatro departamentos del país, para prevenir el consumo de drogas. En esta fase, la iniciativa se implementa con 500 niños de 6.° año de primaria. El trabajo se realiza desde el aula y con los docentes como facilitadores.

Escolares

Mantente REAL+Uruguay es un programa de prevención que apoya el fortalecimiento de las habilidades de vida y las competencias sociales de niños y adolescentes. Está dirigido a estudiantes de entre 11 y 14 años para que aprendan a cuidar su salud, a tomar decisiones acerca del consumo de sustancias y a prevenir la violencia, así como a evaluar otros comportamientos que pueden representar riesgos para su bienestar, mediante la incorporación de habilidades personales y sociales.

El objetivo es que, con estas acciones, los destinatarios reconozcan riesgos, valoren sus percepciones personales, emociones y sentimientos, y tomen decisiones consistentes con sus valores personales y culturales. 

La iniciativa es impulsada por la Junta Nacional de Drogas (JND) y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). La fase inicial, que se ejecuta en 2026, focaliza en los primeros años, para lo cual se trabaja con 32 escuelas públicas de cuatro departamentos: Salto, Durazno, Maldonado y Canelones, en ciudades de más de 10.000 habitantes. Esto comprende a unos 500 estudiantes de 6.° año, con tres grupos de control para evaluar resultados. Está prevista la ampliación del programa tanto en edades como en cobertura territorial.

Bajo el acrónimo REAL, se procura: 

Rechazar: Habilidades asertivas de rechazo cuando no quieran aceptar el ofrecimiento de alcohol, tabaco u otras drogas, de manera que se mantenga la aceptación social y la autoconfianza.

Explicar: Argumentos de por qué no desean consumir alcohol, tabaco u otras drogas o implicarse en otros comportamientos de riesgo para su edad

Alejarse: Evasión de situaciones de riesgo y lugares o situaciones que los puedan exponer.

Levantarse: Movimiento físico o virtual ante situaciones de riesgo, a fin de retirarse de situaciones en las que se sientan presionados a actuar como no desean.

Que el mediador sea la palabra: resolución de conflictos y manejo de la impulsividad

El secretario general de la JND, Gabriel Rossi, explicó en diálogo con Comunicación Presidencial que abordar la prevención es más difícil que trabajar en tratamiento, pero lo concibió como algo más significativo. Es por eso que, en el marco de la Estrategia Nacional de Drogas 2026-2030, se identificó la necesidad de construir un Sistema Nacional de Prevención. Para avanzar en ese sentido, fueron diseñados tres programas y uno de ellos es Mantente Real, indicó el jerarca.  

Recordó que los escolares muchas veces viven en núcleos familiares y entornos con consumos de sustancias, sea de alcohol (aún si es esporádico) o de drogas (legales o ilegales), lo que impacta en la salud mental de estos niños, sin que ellos las consuman.

Rossi abogó por modificar la impulsividad y apelar a un pensamiento más adulto, en el que la reflexión y la palabra funcionen como transmisores de las emociones. En la niñez, el atropello es parte del desarrollo normal. “Hay que intentar mejorar la resolución de conflictos”, insistió, para evitar que crean que la solución es consumir alguna sustancia. “Para salir, tengo que tomar algo, me tengo que parecer al otro, fuman los otros y fumo yo”, citó como ejemplos. Es decir, dijo Rossi a modo de conclusión, que “el mediador no sean las sustancias, o los celulares, sino la palabra y el encuentro”. 

Las herramientas que favorecen el éxito del programa

La iniciativa se apoya en facilitadores, en este caso, los docentes de grupo, que son especialmente capacitados y que introducen los temas en el aula, en el trabajo cotidiano. Su rol es escuchar y entender lo que los estudiantes están haciendo bien y fortalecer esas habilidades para confrontar en forma satisfactoria las situaciones de riesgo que surjan. Para llevarlo a cabo, cuentan con un manual del facilitador, hojas de ejercicios del alumno y videos.

Consta de 12 sesiones diseñadas para ser aplicadas durante 12 semanas consecutivas, con una duración de 45-60 minutos cada una. Las actividades, de naturaleza interactiva, fueron diseñadas para que los alumnos trabajen de forma cooperativa, participen en debates y demuestren las habilidades adquiridas en el salón de clase (juego de roles) para aprender, practicar y demostrar las estrategias REAL. Otros métodos de aprendizaje que se utilizan en las sesiones incluyen: juegos, hojas de actividades, dramatizaciones y actividades para hacer en casa. 

Dispone, además, de cinco videos desarrollados y protagonizados por adolescentes uruguayos. Muestran cómo ellos usan las estrategias REAL, para navegar situaciones de la vida cotidiana. Los videos son realistas y contienen mensajes presentados de forma atractiva. Los alumnos/actores participaron en el desarrollo de los guiones y en todas las facetas de producción.

El consumo de sustancias interfiere en los aprendizajes

El presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, valoró el compromiso de los profesionales de la educación, que se formaron a comienzos de 2026, para abordar la temática en el ámbito cotidiano con quienes comparten lo cotidiano. “Esta intervención tiene un formato específico, que se transversaliza con otros aprendizajes”, remarcó. 

La elección de estas edades se debe a que, según demuestran los estudios, es cuando desarrollan las habilidades para la vida. El cerebro adolescente aún está en desarrollo y el uso de sustancias, legales e ilegales, interfiere con ese desarrollo, “por lo tanto sabemos que retrasar la edad de inicio del consumo de cualquiera de las drogas, mejora cómo aprenden, es decir que es clave que tengan a capacidad de tomar buenas decisiones para sí mismos”, enfatizó. 

Un proyecto adaptado a la realidad local 

Keepin’ It REAL es el nombre original del programa, que fue creado, evaluado y publicado en Estados Unidos por un equipo interdisciplinario de investigadores de la Universidad Estatal de Arizona. El proyecto fue adaptado y evaluado con estudios clínicos aleatorizados de control en América Latina, Europa y más recientemente en África y, tras 20 años, llegó a Uruguay a través de la Universidad Católica.