Educación Primaria capacitará a menores infractores y promoverá su inserción social
La Administración Nacional de Educación Pública y el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay promoverán la educación entre jóvenes internados en dependencias del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente. Los conocimientos difundidos serán acreditados para favorecer la continuidad de los estudios y la generación de oportunidades laborales para los participantes de las clases.

La ANEP organizará los cursos y concretará la correspondiente acreditación a los efectos de facilitar la inserción en el mercado de trabajo.
Por otra parte, las autoridades del CEIP y el INAU acordaron que, con el asesoramiento pertinente, los adolescentes privados de libertad atendidos por el SIRPA se puedan encargar de la reparación de mobiliario perteneciente a escuelas y dependencias educativas.
Los jóvenes ya iniciaron esta tarea en los talleres de la Colonia Berro y del Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP-UTU), bajo supervisión de docentes y técnicos especializados. Una vez reparado, el material será reintegrado a las aulas u oficinas de Primaria, donde volverá a ser utilizado en las tareas cotidianas del organismo.
En este contexto, el presidente del CODICEN, Wilson Netto, destacó la importancia de la cooperación y aludió a la responsabilidad de toda la sociedad en beneficio de la formación de niños y adolescentes. “La educación es un instrumento para transformar la realidad, a los efectos de fomentar una sociedad en clave de derechos”, reafirmó.
El funcionario insistió en que estos adolescentes se encuentran en una situación compleja por motivos coyunturales y no permanentes, por lo que valoró como imprescindible la búsqueda de oportunidades para su reinserción. Además destacó la necesidad de seguir promoviendo la cultura del trabajo y, en el caso concreto de los jóvenes, de articular acciones para mejorar su autoestima.
Por su parte, el presidente del INAU, Javier Salsamendi, aludió a los programas socioeducativos como medio para estimular la responsabilidad entre adolescentes infractores y, al mismo tiempo, procurar soluciones a su problemática.
Finalmente, el presidente del SIRPA, Ruben Villaverde, valoró el trabajo educativo de rehabilitación e inserción social que se procesa cotidianamente en los establecimientos del instituto.
Actualmente 450 adolescentes atendidos por el SIRPA figuran en planillas de trabajo de empresas de plaza, en cumplimiento de convenios que permiten a los jóvenes acceder a su primera experiencia laboral.
