Informe diciembre 2011

FMI elogia manejo de deuda pública uruguaya y promoción de políticas sociales

El Consejo Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional concluyó la consulta con Uruguay, que surge de las conversaciones y monitoreo que año a año realiza el organismo. El informe destaca el crecimiento económico del país en los últimos años, al tiempo que reconoce como factores de ese crecimiento las políticas sociales, entre las que se encuentran el mayor acceso a la salud y la promoción de la capacitación laboral.

Gente caminando por la calle
El Artículo IV 2011, publicado el pasado 5 de diciembre, incluye las “Notas de Información Pública (NIP)” donde el FMI fomenta la transparencia de las opiniones del organismo y el análisis de la evolución económica y política. 

Entre los principales puntos que toma el informe, resalta que el ingreso per cápita en términos de poder adquisitivo se duplicó desde 2002 con una fuerte caída del desempleo a mínimos históricos y con los indicadores sociales son más altos en la región. 

Entre los factores que explican este rendimiento se incluyen importantes reformas políticas, políticas macroeconómicas prudentes, políticas sociales e importantes flujos de inversión extranjera directa. 

Baja del desempleo y aumento del salario 

Un éxito de los últimos años fue la creación de puestos de trabajo y la consiguiente caída brusca del desempleo (tanto del sector formal e informal) al 6%. Muchos sectores reportan dificultades en la contratación de mano de obra calificada, por lo que se desarrollan programas de capacitación laboral. 


El salario nominal promedio aumentó un 14% por ciento respecto a septiembre del año anterior y la inflación se mantuvo por encima del objetivo, reflejando efectos secundarios de los picos en los precios globales de los alimentos y combustibles del último año. 

Reforma social

El informe resalta que el Gobierno mantuvo un manejo equilibrado de la política macroeconómica y el progreso a nivel de la agenda social, con medidas que incluyeron la reforma del sistema de salud que en 2016 cubrirá a 2.2 millones de personas; la  expansión de las asignaciones familiares, cubriendo más de 185.000 hogares de bajos recursos, con un promedio de 70 dólares mensuales por hogar; la creación de la Tarjeta Uruguay Social para 88.000 hogares, con un subsidio mensual de 40 dólares por hogar; la extensión de los beneficios para desempleados y provisión de pensiones a la vejez y el sistema de aumento progresivo de los impuestos a las rentas sobre los ingresos personales. 


Asimismo, el Gobierno presentó nuevas iniciativas que incluyen la devolución del IVA del 22% en las compras realizadas con las tarjetas alimentarias del MIDES; el aumento del mínimo no imponible del impuesto sobre la renta personal y la integración al sistema de salud a unos 400.000 jubilados. 

Deuda pública

En relación al manejo de la deuda pública, el informe indica una gran disminución alcanzando el 55% del PIB en junio de 2011. La deuda neta es inferior en un 28% y la administración de la deuda permitió reducir vulnerabilidades de manera significativa.


Debido a la preocupación ante la incertidumbre internacional, el Gobierno cuenta con fondos que cubren 18 meses de servicio programado de la deuda y acordó líneas de crédito contingentes con la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) y el Banco Mundial por un total de 1,1 billones de dólares, mientras explora un línea adicional con el Banco Interamericano de Desarrollo.

Exportaciones

La demanda de las exportaciones uruguayas se mantuvo, reflejando la diversificación y dinamismo de los mercados emergentes. Sin embargo, el crecimiento de las exportaciones será menor que en los últimos años debido a las perspectivas de leve crecimiento en las economías avanzadas y la desaceleración en otros países socios. 


Economía 

En el mejor escenario, las economías más avanzadas podrían enfrentar un enlentecimiento en su crecimiento. Las vulnerabilidades económicas y financieras de Uruguay son leves, incluso inferiores a la situación previa a la crisis de 2008-2009. Sin embargo, los efectos del deterioro a nivel global podrán ser significantes. 


Uruguay debería ser capaz de soportar un crecimiento más lento de las economías avanzadas, siempre y cuando los precios de los commodities se recuperen rápidamente, como lo hicieron después de la crisis de Lehman. Una de las preocupaciones es el riesgo de creciente proteccionismo en la región en respuesta a una recesión de la economía global. 

De acuerdo al informe del FMI las perspectivas de la economía uruguaya son positivas. El principal desafío a corto plazo será formular políticas nacionales para abordar tanto las necesidades cíclicas de la economía y el riesgo de efectos secundarios negativos desde el exterior. 


Ver informe del FMI.