Industria de los alimentos y bebidas reafirma libre comercio en el MERCOSUR
“Las empresas privadas quieren que exista una libre circulación de productos y servicios y que no se apliquen políticas restrictivas por la crisis europea porque el comercio hace crecer a los países y mejora las situaciones de inclusión social. No a las medidas intrazona”, dijo el representante de CIALI, Uruguay, Juan Pedro Flores, en nombre de la Coordinadora de Productos Alimenticios y Bebidas del MERCOSUR.

Reunidos el viernes 2, en la Cámara de Industrias de Montevideo, los representantes de las Cámaras Alimenticias de Alimentos Industrializados de Argentina (COPAL), Daniel Funes de Rioja, Brasil (ABIA yABICAB), Edmundo klotz; Paraguay (CEPAL), Carlos Insfrán, Chile (Chilealimentos), Guillermo González; y Uruguay (CIALI), Juan Pedro Flores, firmaron un acuerdo de libre circulación de alimentos procesados y bebidas en el MERCOSUR.
Mediante la declaración conjunta, los empresarios expresaron la voluntad de la CIPAM para que el MERCOSUR funcione según lo acordado en la carta fundacional del bloque. El MERCOSUR ampliado es real, posible y competitivo para el sector alimenticio y las medidas restrictivas afectan en forma negativa a los negocios, aseguraron los empresarios.
“En definitiva las empresas y las industrias son las que generamos valor a las cadenas productivas. El mejor comercio lo tenemos que tener entre los países del bloque, a pesar de las asimetrías”, indicaron.
Las industrias de CIPAM ratifican los acuerdos alcanzados en el ámbito del MERCOSUR más Chile y proponen a los gobiernos que articulen las medidas necesarias para garantizar los flujos de libre comercio intrazona.
La CIPAM plantea la no aplicación de medidas como licencias, automáticas o no, la no exigencia de autorizaciones previas, y la remoción de toda clase de trabas y demoras carentes de debida justificación sanitaria, en el comercio de alimentos procesados y bebidas, en el marco del MERCOSUR y Chile.
También solicitan la adopción de un régimen de consulta previa mediante un mecanismo de dialogo articulado entre cada gobierno con la industria de su país, a fin de evitar la aplicación de medidas unilaterales y sorpresivas que pudieran generar daños y prejuicios.
Se creará un Comité de Seguimiento y se elevará la propuesta discutida a las autoridades de relaciones exteriores, salud, industria, agricultura y del comercio de cada uno de los estados parte del MERCOSUR.
