La inversión acumulada en zonas francas es cercana a US$ 4.000 millones
Las zonas francas son un instrumento que evolucionó en el tiempo y adquirieron importancia para fines distintos a los originalmente pensados. Según detalla un documento elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas, el 85 % de las exportaciones de bienes de zonas francas tiene su destino fuera de América Latina. Asimismo, las inversiones acumuladas alcanzan en el período 2006 - 2013 a US$ 3.983 millones.

El documento “Incentivos productivos, competitividad y cambio estructural” fue presentado por el ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, el 19 de noviembre en la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE). En él se detalla que los nuevos proyectos aumentan las exportaciones industriales hacia mercados de extrazona e impulsan un mayor dinamismo de exportaciones no tradicionales. En tal sentido, las zonas francas implican la localización de inversiones de gran porte para la producción de manufacturas que se producen en relativamente pocos lugares y se comercian globalmente.
Asimismo, las zonas francas incentivan la localización en el país de actividades de sectores de servicios globales de exportación y promueven el desarrollo de actividades logísticas de valor agregado relacionadas con el rol de Uruguay como centro de distribución de mercaderías que tienen por origen o destino la región.
El documento destaca que, entre otros aspectos, las nuevas inversiones realizadas en esta modalidad posibilitaron el desarrollo de un nuevo eslabón en la producción forestal, y añade que en 2013 hay tres zonas francas especializadas en proveer servicios globales, dos de ellas de forma exclusiva.
Empleo
El documento destaca que se han generado más de 1.500 puestos de trabajo
permanentes y acumulativos por año.
Además, los trabajadores de las zonas francas son promedialmente más jóvenes, más calificados y
mejor remunerados que los del resto de la economía.
Proyecto de ley
El Poder Ejecutivo envió al Parlamento, el 22 de julio de 2013, un proyecto
de ley que prevé la ampliación del alcance del instrumento a través de las
zonas temáticas de servicios en tres áreas: atención a la salud; esparcimiento
y entretenimiento, y audiovisuales. El proyecto procura, entre otros aspectos, una
adecuación del mínimo de mano de obra nacional a las realidades de la
localización de servicios globales.
