Junta de Drogas promueve intercambio con comunidades religiosas que trabajan con usuarios con consumo problemático
Mediante un encuentro con líderes religiosos organizado por la Junta Nacional de Drogas, se procura fortalecer la articulación y el trabajo conjunto en prevención, acompañamiento y atención de personas que consumen sustancias de forma problemática, en el territorio. En esta segunda instancia, se continuó el trabajo iniciado el pasado abril con distintas comunidades de fe. El secretario nacional de Drogas, Aldo Tomasini, dijo que una laicidad moderna reconoce la existencia de la pluralidad.

La Junta Nacional de Drogas organizó, este jueves 8 en la Torre Ejecutiva, una nueva reunión entre representantes de comunidades religiosas, técnicos de la Secretaría Nacional de Drogas (SND) y otras autoridades del Gobierno, como forma de consolidar estrategias compartidas frente a esta temática.
La actividad permitió continuar el trabajo realizado el 14 de abril en el primer encuentro, en procura de fortalecer el intercambio y la articulación entre el Estado y las comunidades religiosas para abordar la labor en territorio con personas que consumen drogas de manera problemática.
Durante este intercambio, se destacó la importancia del trabajo conjunto para promover acciones de prevención, cuidado y acompañamiento, reconociendo el rol que estas instituciones cumplen en el vínculo con familias y las comunidades, así como en espacios de atención y acogida.
También se subrayó la necesidad de generar instancias de diálogo que permitan coordinar esfuerzos sin sustituir el papel del Estado y promover una convivencia democrática e inclusiva entre diferentes expresiones religiosas.
Trabajo articulado con comunidades de fe
El diálogo con las religiones resulta valioso, siempre en el marco del Estado de derecho, los derechos humanos, la evidencia y el respeto pleno a la diversidad, sostuvo el titular de la SND, Aldo Tomassini.
En ese contexto, adelantó que se quiere establecer una línea de trabajo permanente para analizar las formas en que las distintas comunidades de fe asisten a personas que usan sustancias de forma problemática.
El jerarca dijo que el aporte de estos colectivos es humano y que desde la SND se quiere colaborar en ese proceso de asistencia.
Por ello, mencionó la necesidad de profesionalizar esta tarea, mediante cursos de asistencia a dichas personas. Al respecto, adelantó que el objetivo es establecer mesas de intercambio permanentes, cada dos meses, y visitarlas en el campo para conocer de forma directa su trabajo.
Dijo que, si bien se reconoce la laicidad del Estado, también se considera que la espiritualidad es una línea de labor. “Lo que garantizamos es la no obligatoriedad para acceder a distintos tipos de centro. Una laicidad moderna lo que hace es reconocer que existe la pluralidad y trabajarla para ver qué prácticas son basadas en derechos humanos”, sostuvo.
Explicó que hay varias de estas instituciones que mantienen convenios con entidades del Estado, por lo que se fomenta profundizar más el vínculo con la SND, lo que garantiza el acceso profesional de estos establecimientos y los usuarios a la red del sistema de tratamiento de drogas.
“Capacitar a todos los dispositivos es la clave, por eso este tipo de encuentros nos conecta mucho más”, manifestó.
Briozzo: Hoja de ruta para trabajar con las instituciones
El subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo, dijo que esta construcción de la laicidad no se opone a ninguna espiritualidad, sino que se potencian, porque no hay énfasis en ninguna de ellas.
La premisa es que ninguna conciencia sea avasallada por la de los demás, y en eso se centra este encuentro, añadió
Consideró que, dadas las distintas situaciones complejas que atraviesa la sociedad, es imprescindible para el desarrollo de las distintas acciones disponer de una hoja de ruta para trabajar en conjunto.

