OMC: Lubetkin reafirmó compromiso con el multilateralismo y reivindicó legado de la Ronda Uruguay
“Uruguay está listo para seguir contribuyendo a la cooperación por encima de la división", subrayó el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, en un evento organizado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Ginebra. Además, recordó el valor simbólico de la ronda realizada en Uruguay hace cuatro décadas, que originó ese ámbito internacional. "Para nosotros, el multilateralismo no es una mera preferencia diplomática; es una convicción”, afirmó.

Lubetkin participó este miércoles 16 en el evento de la OMC Regreso al Futuro: Lecciones de la Ronda Uruguay, este miércoles 16 en Ginebra, Suiza, junto con la directora general de la organización, Ngozi Okonjo-Iweala, y representantes de distintos países.
En su intervención, destacó el significado de la Ronda Uruguay, iniciada en Punta del Este en 1986. Señaló que aquella negociación constituye un antecedente central para el sistema multilateral de comercio y recordó que su proceso culminó con la creación de la Organización Mundial del Comercio.
“Para nosotros, su significado va mucho más allá de llevar el nombre de nuestro país. Nos recuerda que, en un sistema multilateral basado en reglas, cada nación puede hacer una contribución valiosa”, expresó.
El legado de la Ronda Uruguay
Lubetkin recordó que la Ronda Uruguay incorporó plenamente la agricultura a las disciplinas multilaterales, estableció un sistema de solución de diferencias y generó normas para el comercio de servicios y la propiedad intelectual.
Afirmó que uno de sus principales legados fue demostrar que países con intereses y niveles de desarrollo diferentes pueden alcanzar acuerdos mediante la voluntad política.
“Las negociaciones de 1986 se enfrentaron a un proteccionismo creciente, profundas discrepancias e incertidumbre. De allí surge nuestra primera lección. El multilateralismo no es la ausencia de diferencias, sino la capacidad de transformarlas en cooperación”, sostuvo.
El ministro señaló que el escenario internacional actual presenta nuevos desafíos, entre ellos las transformaciones tecnológicas, la inteligencia artificial, el cambio climático, las tensiones geopolíticas y la fragmentación económica.
“Aunque los tiempos han cambiado, la necesidad de cooperación internacional sigue siendo urgente. Las respuestas unilaterales pueden parecer tentadoras, pero ningún país puede resolver los desafíos globales por sí solo”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que para Uruguay el sistema multilateral basado en reglas constituye una garantía esencial para participar en la economía global con equidad y previsibilidad.
“Las reglas importan. La transparencia importa. El diálogo importa. Y, sobre todo, la confianza en que los compromisos se cumplirán es fundamental”, enfatizó.
Uruguay planteó desafíos para la OMC
Lubetkin sostuvo que la OMC deberá adaptarse a las realidades del siglo XXI y, al mismo tiempo, avanzar sobre compromisos pendientes, entre ellos la reforma del comercio agrícola.
“La reforma requiere creatividad, compromiso político y, por encima de todo, confianza. Reconstruir esa confianza debe ser el eje de nuestros esfuerzos colectivos”, señaló.
El canciller también invitó a los participantes a un evento que se desarrollará en diciembre en Punta del Este, donde se inaugurará un espacio público destinado a conmemorar los 40 años del inicio de la Ronda Uruguay.
“La Ronda Uruguay demostró que el progreso es posible aun en circunstancias complejas. Nos enseñó que la perseverancia da frutos, que el diálogo importa y que los resultados ambiciosos exigen mirar más allá de las presiones domésticas inmediatas para enfocarnos en la prosperidad compartida”, afirmó.
“El Uruguay está listo para seguir contribuyendo a la cooperación por encima de la división. Para nosotros, el multilateralismo no es una mera preferencia diplomática; es una convicción”, concluyó.
El ministro consideró que la mejor forma de honrar el legado de la Ronda Uruguay consiste no solo en recordar sus resultados, sino también en asumir el desafío de construir acuerdos para el futuro.
