Políticas de integración

Datos sobre realidad laboral de migrantes serán insumo para políticas específicas

El ministro de Trabajo, Juan Castillo, destacó que contar con datos actualizados permite pasar "del discurso a la acción" para garantizar los derechos laborales de los trabajadores extranjeros. Durante la actividad, se expusieron estudios del Banco de Previsión Social (BPS) y de la Unidad de Estadística del MTSS y la Facultad de Ciencias Sociales que revelan la realidad sociodemográfica del sector y su incidencia en el crecimiento del país.

Migrantes

Durante su intervención, este jueves 24, Castillo aseguró que los nuevos insumos son fundamentales para diseñar e implementar políticas públicas que reviertan la situación laboral de los trabajadores y, especialmente, de la población migrante.

Afirmó que es fundamental que el Estado conozca la realidad de los migrantes para garantizar mejores condiciones laborales y diseñar políticas que promuevan una integración real. Además, subrayó la necesidad de evitar que se vea a los migrantes como competidores, y recordó que la propia historia del Uruguay está forjada por la migración de personas que llegaron al país en busca de oportunidades.

En ese sentido, sostuvo que comprender este fenómeno es clave para evitar la discriminación y favorecer la integración de quienes llegan en busca de una mejor calidad de vida. Añadió que Uruguay debe consolidarse como un destino de certezas y oportunidades, ya que la integración es necesaria para impulsar el crecimiento del país.

Por último, advirtió que la falta de instrumentos prácticos y controles ha permitido situaciones de explotación laboral detectadas en inspecciones en todo el país, por lo que defendió el uso de herramientas de análisis precisas para actuar con mayor eficacia y garantizar un marco de dignidad y crecimiento para todos los trabajadores.

Juan Castillo

Crecimiento y diversificación de la población migrante

Por su parte, la presidenta del Banco de Previsión Social (BPS), Jimena Pardo, presentó un informe sobre la realidad de la población migrante en Uruguay, basado en los datos actualizados de la plataforma BPS en Cifras. Indicó que, a enero de 2026, la cantidad de cotizantes migrantes superó las 104.000 personas, lo que representa casi el 7% del total de trabajadores registrados en el organismo

Además, resaltó que la cifra de aportantes extranjeros se duplicó entre 2017 y 2026, con una población mayoritariamente masculina (55,5%) y joven, y un promedio de 40 años. Agregó que este grupo se concentra geográficamente en Montevideo, Canelones y Maldonado

Respecto a la modalidad de empleo, informó que el 77% de los migrantes se desempeña en el sector dependiente y el 23% de forma autónoma. Al respecto, explicó que argentinos y brasileños tienden al trabajo independiente, mientras que venezolanos y cubanos presentan una mayor inclinación hacia el empleo dependiente.

Asimismo, sostuvo que la gran mayoría de los aportes (más del 77%) se realizan a través de la rama de Industria y Comercio. De todas formas, resaltó que la inserción económica es diversificada, al abarcar sectores como el comercio (17%), la construcción, la enseñanza y el turismo.

Por último, precisó que, si bien las mujeres migrantes representan un porcentaje menor en comparación con el total de cotizantes femeninas del banco, su vínculo laboral es mayoritariamente dependiente, con más del 80% de los casos.

Jimena Pardo y autoridades

Caracterización sociodemográfica y laboral 

La responsable de la Unidad de Estadística del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Victoria González, presentó un informe elaborado en conjunto con el Programa de Población de la Facultad de Ciencias Sociales, en el cual se analizaron fuentes de información para caracterizar el perfil de los inmigrantes que arribaron al país en los últimos cinco años

Según señaló, son una población con una edad promedio menor y una inserción más intensa en el mercado laboral, con tasas de actividad y ocupación superiores a las de los trabajadores nativos.

Además, precisó que, pese a mantener niveles de informalidad similares a los nativos, los migrantes trabajan más horas y enfrentan una brecha de género que dificulta la inserción de las mujeres. Añadió que la mitad posee formación terciaria, aunque existe un desajuste entre su alta calificación y las tareas que desempeñan.

En cuanto al origen de los migrantes, informó que Argentina se mantiene como el principal emisor, mientras que Venezuela y Cuba desplazaron a Brasil. Este nuevo perfil migratorio, jóvenes y calificados, buscan integrarse al sistema productivo pese a las brechas de desempleo existentes frente a los trabajadores nativos.

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