Campaña de Inmayores concientiza contra el maltrato y la discriminación durante la vejez
Bajo el lema “Por una sociedad libre de viejismo”, la campaña del Ministerio de Desarrollo Social sensibiliza acerca de la discriminación hacia las personas mayores. El titular de esa cartera, Gonzalo Civila, destacó la necesidad de transformar las estructuras sociales y consideró que la organización comunitaria y los espacios de integración son fundamentales para erradicar de forma definitiva la violencia hacia este sector de la sociedad.

El Ministerio de Desarrollo Social, a través del Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores), presentó la campaña “Por una sociedad libre de viejismo”, con el objetivo de visibilizar los prejuicios y estereotipos que vulneran los derechos de las personas mayores.
La jornada se realizó este lunes 15 en el Centro de Desarrollo Comunitario Tres Ombúes, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y el Maltrato en la Vejez. En la oportunidad, se desarrolló un conversatorio de reflexión con expertos y autoridades; el cierre incluyó la actividad deportiva El Oeste se Mueve, coordinada por la Secretaría Nacional del Deporte.
La directora del Inmayores, Marianela Larzábal, explicó que el viejismo es la discriminación que sufren las personas mayores a través de prejuicios y estereotipos sobre la vejez. Este fenómeno impone mandatos sobre cómo deberían ser y actuar. Asimismo, advirtió que muchas veces estas conductas desconocen la capacidad de las personas mayores para elegir y decidir en su vida cotidiana.
En ese sentido, la jerarca destacó la nueva campaña de sensibilización orientada a difundir este término, que puede resultar nuevo para la población. Afirmó que las ideas de la sociedad sobre la vejez determinan la calidad de vida de las personas mayores, por lo que subrayó la necesidad de un cambio sociocultural para reconocer las conductas discriminatorias que se repiten a diario.
Larzábal señaló que, para avanzar en este proceso, el primer paso es hablar del tema, sensibilizar y fomentar el arraigo en los territorios, junto con las organizaciones sociales. Sostuvo que romper las barreras sociales del viejismo es un requisito fundamental para luego poder detectar y atender otras formas de violencia de mayor gravedad.
Además, destacó que mejorar las respuestas institucionales para prevenir, detectar y atender a tiempo la violencia es uno de los principales desafíos del país. Recordó también que, desde la adhesión de Uruguay, en 2015, a la Convención Interamericana sobre los derechos de este sector, el Estado orienta sus acciones con base en dicha normativa regional.
Transformación social y abordaje intergeneracional
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, destacó la importancia de visibilizar las injusticias y violencias que afectan a las personas mayores, así como la necesidad de transformar las estructuras sociales a través de la organización comunitaria y los espacios intergeneracionales.
Al referirse de forma específica a la violencia hacia las personas mayores, Civila explicó que esta se enmarca en una sociedad que tiende al descarte de lo que considera no productivo. Sostuvo que este tipo de violencia es una realidad cotidiana y afirmó que la única manera de transformarla es mediante la adopción de nuevas formas de relacionamiento.
En ese sentido, defendió la necesidad de usar el término viejismo para dar un nombre específico a esta problemática. Explicó que hay estructuras sociales que ejercen violencias duras y sistemáticas sobre las personas mayores y que nombrarlas directamente ayuda a combatir los discursos que intentan restarles importancia a estas situaciones.
El jerarca resaltó el valor de los espacios de integración intergeneracional para avanzar hacia esa transformación y abogó por propiciar lugares de encuentro en ámbitos públicos, estatales y comunitarios que reúnan a personas mayores, jóvenes y niños. Aseguró que el diálogo entre generaciones puede ayudar a construir una sociedad mejor y que ese cambio cultural es uno de los objetivos centrales de la actual campaña audiovisual impulsada por la secretaría de Estado.
Por último, el ministro sostuvo que las políticas públicas requieren un cambio en el entramado social para ser efectivas, ya que la consagración normativa de derechos resulta insuficiente sin la organización y la participación activa de las personas.
