Discurso en la 68.ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados

Transcripción

Palabras del presidente de la República, Yamandú Orsi, en la 68.ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur y Estados Asociados, el 30 de junio de 2026, en Luque, Paraguay.

Excelentísimo señor presidente de la República de Paraguay, querido amigo. Excelentísimos presidentes de los Estados parte y asociados del Mercosur, señoras y señores ministros, autoridades, amigas y amigos. 

Vivimos un tiempo que muchas veces nos invita a mirar hacia dentro, un tiempo en el que la cooperación suele ponerse en duda, en el que los consensos se confunden con debilidad y donde con demasiada frecuencia el éxito parece medirse por lo que cada uno puede hacer por separado.

Nosotros creemos que no es así. 

Creemos que los desafíos de este tiempo exigen más cooperación, no menos. Más diálogo, no menos. Más integración, no menos.

Porque dialogar e intentar llegar a acuerdos no es resignar convicciones, es tener la firmeza para construir un rumbo común desde las diferencias.

Hace 35 años, nuestros países hicieron esta elección. Entendieron que competir no era suficiente. Había que cooperar, crecer no alcanzaba, sino que había que crecer juntos. Así nació el Mercosur.

No para borrar nuestros intereses particulares, sino para convertirlos en una fortaleza. Ese desafío sigue vigente, porque integrar no es pensar igual, es construir confianza, es generar oportunidades, es mejorar la vida de nuestra gente. 

Con esa convicción, Uruguay asumirá la presidencia pro tempore del Mercosur durante el segundo semestre de este año.

Quiero agradecer al presidente de la República de Paraguay por la cálida bienvenida y reconocer el trabajo realizado por la presidencia pro tempore paraguaya, por todo su equipo, durante este semestre. 

Recibimos un Mercosur que ha dado pasos importantes y ahora nos toca consolidarlos. Lo haremos reafirmando los principios que sostienen este proceso de integración.

La democracia, los derechos humanos, las libertades fundamentales y el Estado de derecho no son valores accesorios, son la base de la confianza que hace posible la integración. Así lo establece el protocolo de Ushuaia

En ese espíritu, quiero expresar la solidaridad del Uruguay con el Gobierno y el pueblo de Bolivia, frente a la compleja situación que han atravesado.

Y felicitar a Perú y a Colombia por sus recientes procesos electorales desarrollados en un marco de paz, transparencia y respeto a las instituciones democráticas.

Quiero expresar, asimismo, la solidaridad con el pueblo de Venezuela frente a las consecuencias de los recientes terremotos. Acompañamos con profundo pesar a las familias de las víctimas y a todas las personas afectadas por esta tragedia.

En momentos como este, la solidaridad entre nuestros pueblos adquiere un mayor valor aún y es bueno reconocer que en esta mañana las autoridades de gestión de riesgo de nuestros países, del Mercosur, se reunieron para coordinar acciones conjuntas para el envío de ayuda y algunas decisiones han sido fundamentales. 

El mundo cambió y sigue cambiando. Cada vez más rápido.

Nuestra respuesta no puede ser aislarnos, debe ser fortalecer aquello que nos une, más diálogo, más cooperación, más integración. Con ese espíritu asumiremos la nueva responsabilidad. Queremos un Mercosur más moderno, más dinámico y más abierto al mundo aún, pero sobre todo, un Mercosur que produzca resultados concretos para sus ciudadanos. Llegamos a esta cumbre después de un semestre histórico.

La firma del acuerdo de asociación estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea, junto con la aplicación provisional del Acuerdo Interino de Comercio, representa uno de los hitos más importantes desde la creación del bloque, hace 35 años. 

Es un punto de inflexión. Fortalece la integración económica, amplía la cooperación política y abre nuevas oportunidades a la inversión, al comercio y al desarrollo.

También ha despertado un renovado interés de otros países y bloques, quizá la envidia, como tú decías, por avanzar en acuerdos con Mercosur. Es una oportunidad, pero también una responsabilidad, porque los acuerdos sólo cobran sentido cuando se traducen en crecimiento, en inversión, en empleo y más oportunidades para nuestra gente.

Tenemos que seguir modernizando al Mercosur, eliminar obstáculos, impulsar las reformas necesarias y crear las condiciones para aprovechar plenamente esta nueva etapa. Con este objetivo, la principal prioridad de Uruguay será avanzar en la implementación de los acuerdos comerciales recientemente concluidos. 

Pondremos especial énfasis en el acuerdo interino de comercio con la Unión Europea y en el acuerdo con los países de la EFTA.

Queremos realizar la primera reunión del Consejo de Comercio del Acuerdo Interino y convocar al Primer Foro Empresarial Mercosur Unión Europea, porque la integración también necesita del sector privado. Son las empresas las que transforman los acuerdos en inversión, la inversión en empleo y el empleo en desarrollo. 

Seguiremos impulsando además la agenda de inserción internacional del Mercosur.

Trabajaremos en estos meses para concluir las negociaciones con Canadá, con los Emiratos Árabes Unidos, promoveremos los avances recién referidos con la India, con Vietnam y avanzaremos, creo que en muy pocos meses, hacia un encuentro cada vez más firme con el Japón.

Profundizaremos los vínculos en el marco del Aladi, especialmente con Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Panamá, porque abrirse al mundo no significa alejarse de la región, significa fortalecerla. Son bienvenidas tus ideas de seguir incorporando. 

Este año también se cumplen dos años de la entrada en vigor del protocolo adicional de la adhesión de Bolivia al Mercosur.

Quiero expresar al presidente de Bolivia todo nuestro apoyo para seguir impulsando ese proceso. Cada paso que fortalece al Mercosur fortalece a toda la región.  

Pero como la integración no se construye solo hacia afuera, sino que también se construye puertas adentro, seguiremos impulsando la agenda interna del bloque.

Y daremos prioridad a la integración fronteriza, porque las fronteras no son un límite, son lugares donde millones de personas viven, trabajan, estudian y emprenden todos los días. 

Nuestra responsabilidad es hacerles la vida más fácil, más simple. Avanzaremos hacia la modernización de las áreas de control integrado para facilitar el tránsito de bienes y personas, promoveremos la implementación efectiva del acuerdo sobre localidades fronterizas vinculadas.

Queremos que quienes viven en nuestras fronteras puedan acceder de manera coordinada a los servicios de salud y educación, por ejemplo. Y sentir que la integración también mejora su vida cotidiana. Es ese el verdadero sentido del Mercosur, cuando en la integración llega a la gente, a las personas, cuando deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad.

El Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem) expresa como pocas herramientas ese compromiso. Ha contribuido a reducir asimetrías, a generar desarrollo y a fortalecer nuestras capacidades comunes. Uruguay conoce bien ese valor.

Por ejemplo, el Parque Tecnológico Regional Norte, liderado por la Universidad Tecnológica en Rivera, es una muestra concreta. Con una inversión de más de 7 millones de dólares provenientes del Focem, el proyecto se integrará al Parque Tecnológico de Santana do Livramento, de Brasil. Rivera, Santana. Juntos, conformarán un ecosistema binacional de innovación, investigación y desarrollo productivo.

Por eso, creemos que asegurar la continuidad del Focem es una prioridad. 

Saludamos el trabajo realizado por la presidencia por tempore de Paraguay para avanzar en su renovación y quisiera saludar especialmente el anuncio realizado por Brasil en relación a los aportes para integrar el nuevo Focem. Gracias. 

Este anuncio es un aviso, es un paso fundamental para avanzar decididamente a la renovación del fondo.

Existe un Mercosur político y social también, que no es una agenda complementaria, es el corazón del proyecto. Porque es así donde la integración se vuelve concreta. En la libre circulación, el derecho a residir y trabajar, el acceso a la seguridad social. En el reconocimiento de estudios y del ejercicio profesional. Esos avances cambiaron la vida de miles de personas, quizás no nos demos cuenta. Y debemos seguir ampliándolos.

También debemos enfrentar juntos los desafíos que ningún país puede resolver por sí solo. La seguridad es uno de ellos. 

Durante nuestra presidencia pro tempore fortaleceremos la coordinación regional en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Impulsaremos una mayor integración del sistema de intercambio de información y de seguridad del Mercosur y promoveremos nuevos mecanismos de cooperación entre fuerzas de seguridad, especialmente en zonas de frontera, porque el delito no reconoce fronteras, nuestra cooperación y nuestra capacidad de respuesta tampoco debe reconocerla. 

La integración también se expresa en la defensa de la dignidad humana, por eso impulsaremos la futura vigencia y aplicación del acuerdo sobre el reconocimiento mutuo de medidas de protección para las mujeres en situación de violencia de género y promoveremos la implementación del acuerdo de cooperación para fortalecer la lucha contra la trata de personas.

También queremos que el Mercosur mire hacia el futuro. 

Fortaleceremos la integración educativa y la innovación. Lo haremos a partir de experiencias como la del Plan Ceibal y poniendo el foco en uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo, la inteligencia artificial aplicada a la educación. Preparar a las nuevas generaciones también es una forma de integrar. 

Uruguay será sede de la nueva Cumbre Social del Mercosur, porque la integración necesita de los gobiernos, claro, pero pero también de las universidades, de los trabajadores, de los empresarios, de las organizaciones sociales y de ciudadanos que la hagan propia. 

Quiero finalizar agradeciendo al presidente de la República de Paraguay y a todo su equipo por el compromiso y el liderazgo con el que ejercieron la presidencia pro tempore durante todo este semestre, en particular a tu persona.

Uruguay asumirá la responsabilidad y lo haremos con la convicción de seguir modernizando al Mercosur. 

Comencé diciendo que vivimos un tiempo que nos invita a cerrarnos y a buscar soluciones puertas adentro. Nosotros seguimos creyendo que el futuro se construye de otra manera, con más intercambio, más cooperación.

Buscar acuerdo no es resignar convicciones, es tener la firmeza de construir un destino compartido, porque después de 35 años el mayor desafío del Mercosur ya no es demostrar que la integración es posible, es demostrar todos los días que ayuda a mejorar la vida de nuestra gente. 

Muchas gracias.

 

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