Discurso en LXVII Cumbre del Mercosur

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Palabras del presidente de la República, Yamandú Orsi, durante la LXVII Cumbre de Presidentes del Mercosur, el sábado 20 de diciembre, en Foz de Iguazú, Brasil.

Excelentísimos presidentes de los Estados partes del Mercosur, señoras y señores ministros de Relaciones Exteriores y de Economía, distinguidas autoridades de los Estados asociados al Mercosur, honorables representantes presentes, queridas amigas y amigos. Presidente Santiago Peña, sepa que Uruguay, de lo que más se avergüenza en su historia, ha sido de esa triste guerra que usted mencionó recién, y que nos lo recuerde, creo que siempre nos hace mucho bien.

Deseo expresar mi más sincero agradecimiento al querido presidente Luiz Inácio Lula da Silva y a la República Federativa de Brasil, por la cálida hospitalidad brindada a lo largo de este semestre, así como por el esfuerzo realizado para que hoy nos encontremos reunidos en este lugar tan emblemático, como es la triple frontera, uno de los espacios más simbólicos de la geografía de nuestra integración regional.

Estamos concluyendo un año que se ha caracterizado por la incertidumbre política y comercial, donde las reglas de juego cambian de manera constante y el debilitamiento del sistema multilateral, junto con la ausencia de consensos, se han convertido en los principales marcos dentro de los cuales debemos trabajar para satisfacer las demandas de desarrollo de nuestros pueblos. Este escenario presenta un desafío significativo para nuestra región, tanto en el ámbito político, económico, como comercial.

En este contexto, Uruguay reafirma su plena pertenencia al Mercosur y su firme voluntad de contribuir a su consolidación como la plataforma estratégica que siempre hemos aspirado a tener para nuestra inserción internacional.

No obstante, es imperativo que, en la medida en que nuestras necesidades evolucionen, el bloque sea lo suficientemente flexible y moderno para brindarnos el espacio necesario para fomentar el desarrollo de nuestras economías y generar crecimiento y beneficios sustanciales para nuestros pueblos.

En ese marco, quisiera reafirmar que la modernización del bloque, orientada a su fortalecimiento, a mejorar su eficiencia y a alinearlo con los desafíos que plantea nuestra agenda externa, resulta no solo oportuna, sino claramente necesaria para poder repotenciarlo.

Me gustaría muy especialmente destacar que, gracias a nuestra integración, damos cierre a un semestre de intenso trabajo conjunto, por lo cual deseo expresar mi más sincero agradecimiento de nuevo al presidente Lula da Silva. En este contexto, quisiéramos destacar a continuación algunos aspectos de especial relevancia para el Uruguay.

En materia de relacionamiento externo, expresamos nuestra desilusión de no poder hoy estar firmando el acuerdo entre Mercosur y Unión Europea, tal como estaba previsto. Pero no fue posible por la falta de consensos internos en la Unión Europea. Uruguay quedará a la espera de que el bloque europeo finalice sus trámites internos para que, posteriormente, la presidencia pro tempore, en coordinación con los Estados parte de Mercosur, evalúe los próximos pasos a dar para la firma de este tan importante acuerdo, esperado. 

Nos congratulamos, asimismo, por la firma del acuerdo con la EFTA, concretada el pasado 16 de setiembre.

Y en cuanto a otros frentes de negociación actualmente en agenda, reiteramos el pleno interés de Uruguay en concluir en el corto plazo las negociaciones en curso, en particular con los Emiratos Árabes Unidos y Canadá. Del mismo modo, destacamos la importancia de continuar el diálogo con la India y Vietnam, con miras a avanzar hacia una mayor profundización económica.

En relación con Corea del Sur, el Reino Unido e Indonesia, expresamos nuestro mayor interés en iniciar negociaciones conducentes a la celebración de acuerdos de libre comercio.

Como hemos señalado anteriormente, Uruguay promueve una mirada pragmática y constructiva que contempla las distintas velocidades, sensibilidades y realidades de cada socio, permitiendo que cada Estado parte continúe adaptándose y enfrentando la actual coyuntura económica y comercial en consonancia con sus propias necesidades y capacidades.

En lo que respecta la agenda regional, estamos en condiciones de iniciar negociaciones comerciales bilaterales con Panamá y de avanzar en la profundización de nuestra agenda comercial con Ecuador, en coordinación con los demás Estados parte del Mercosur. Al mismo tiempo, deseo expresar un agradecimiento muy especial a la República del Perú por el inicio del proceso de profundización de nuestras relaciones comerciales, y confiamos en poder celebrar una segunda ronda de negociaciones a comienzo del próximo año.

Deseamos reiterar, además, que la aplicación de las medidas de defensa comercial dentro del bloque no solo debe regirse estrictamente por reglas y criterios técnicos establecidos a nivel multilateral, sino que debe preservar el disminuido comercio intrabloque. Uruguay, en el año 2025, exportó leche en polvo a más de 60 países del mundo, no teniendo en este momento ninguna medida de defensa comercial con ningún mercado. Asimismo, expresamos que la distorsión del comercio podría provocar una gran afectación a nuestros productores, con pérdida de empleo y los efectos sociales asociados. 

El Mercosur constituye un ejemplo de buenas prácticas en materia de producción sostenible, y celebramos el impulso de una agenda proactiva orientada al respeto y la protección del medioambiente. En este ámbito, resulta fundamental fortalecer la coordinación y la convergencia de nuestras políticas públicas, a fin de evitar que medidas loables desde el punto de vista de la sostenibilidad se conviertan en barreras no arancelarias para el comercio intrazona. Debemos asegurar un equilibrio adecuado entre sostenibilidad y comercio.

También en materia de agenda interna quisiera expresar nuestro agradecimiento a la presidencia de Brasil y a todos los socios por los esfuerzos desplegados para mantener un diálogo constructivo sobre la continuidad del Fondo para la Convergencia Estructural de Mercosur (Focem), cuyas inversiones en materia de infraestructura y conectividad en estos 20 años han sido importantes y han tenido un impacto concreto en la vida de nuestros ciudadanos.

Las enormes asimetrías estructurales entre nuestros países no han desaparecido y, en ese sentido, queremos reconocer los esfuerzos realizados para alcanzar puntos de entendimientos tan necesarios, y reafirmamos nuestra disposición a seguir trabajando de manera colaborativa, respetando siempre el espíritu y los objetivos fundamentales de este mecanismo. 

Uruguay concibe al Mercosur como algo que es mucho más que un acuerdo comercial; se trata de un proceso de integración más profundo en el que mi país ha participado en su historia independiente. Por ese motivo, valoramos enormemente los avances en las distintas dimensiones de la integración social del Mercosur. 

El Mercosur es ejemplo de movilidad humana con dignidad, garantizando derechos de libre circulación, residencia, trabajo y estudio. Mercosur es ejemplo de ciudades fronterizas integradas. Mercosur representa un resguardo para el pleno goce de los derechos humanos y las libertades fundamentales. Y el Mercosur es sinónimo de democracia. El respeto a las instituciones democráticas es una condición para pertenecer al Mercosur. Y no existen democracias plenas sin el pleno respeto de los derechos humanos.

El Mercosur debe también ser el ámbito que permita a nuestros países articular esfuerzos para hacer frente a las amenazas y desafíos que representa para la región el avance de la delincuencia organizada transnacional. Por eso, valoramos mucho la aprobación de la creación de la Comisión de la Estrategia del Mercosur contra el Crimen Organizado Transnacional, que permitirá coordinar de manera más eficiente la identificación de amenazas y la prevención, investigación y represión de diversas modalidades delictivas.

Quisiera, asimismo, felicitar a la República hermana de Chile por el ejemplar proceso electoral que acaba de desarrollar y las claras señales de profundo respeto institucional emitidas en los últimos días, que representan un ejemplo para la región. También me tocó estar en la ciudad de La Paz, en la transmisión del mando, y vaya nuestro saludo y la bienvenida al presidente Rodrigo Paz.

Por otro lado, expresamos nuestra voluntad inquebrantable de colaborar activa y constructivamente en la restauración pacífica del orden institucional y democrático en Venezuela. En el marco del respeto de los principios del derecho internacional, tales como la integridad territorial de los Estados, el respeto a la soberanía e independencia de los Estados y la abstención al uso y amenaza del uso de la fuerza, así como la resolución pacífica de las controversias, como lo señala la Carta de las Naciones Unidas. 

Finalizo agradeciéndole una vez más a la presidencia pro tempore de Brasil, al presidente Lula, por los esfuerzos realizados este semestre. Y al presidente de Paraguay, Santiago Peña, el mayor de los éxitos, le garantizo todo el apoyo de Uruguay durante su presidencia.

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