Discurso en Seminario de Promoción Comercial e Inversiones en Shanghái
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Distinguidas autoridades del Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional, autoridades del Gobierno de la República Popular de China y de la ciudad de Shanghái, autoridades del Gobierno de la República Oriental del Uruguay, empresarios y empresarias, todos.
Es un honor dirigirme a ustedes en Shanghái, uno de los centros económicos y financieros del mundo, y hacerlo en el marco de una actividad organizada conjuntamente por el Consejo Chino para el Comercio Internacional y la Agencia Uruguay XXI, a quienes agradezco especialmente por haber contribuido a esta instancia de diálogo directo entre el sector empresarial de ambos países.
Quisiera comenzar transmitiéndoles a todos los presentes un saludo cordial del pueblo uruguayo y reafirmar la importancia que mi gobierno asigna al vínculo con la República Popular de China, un socio estratégico integral para el desarrollo económico y sustentable de nuestro país.
Nos acompaña hoy una destacada delegación oficial, integrada por ministras, ministros, subsecretarias y subsecretarios de áreas estratégicas del Gobierno, directores de las agencias. Asimismo, destacamos la presencia de una importante delegación empresarial, integrada por más de 100 empresarias y empresarios, cuya participación expresa de manera clara el firme compromiso del sector privado con el fortalecimiento del relacionamiento económico y comercial entre Uruguay y la República Popular de China.
La relación cada vez más cercana entre nuestros países ha evolucionado de manera significativa en la última década. En el 2016, Uruguay y China establecieron una asociación estratégica, que posteriormente fue elevada a nivel de asociación estratégica integral, uno de los más altos grados de relacionamiento que China mantiene con sus socios de América Latina y el Caribe.
Esta asociación refleja una relación madura basada en la confianza, la previsibilidad y el respeto mutuo. Valoramos especialmente que esta relación trasciende el comercio de bienes y servicios y se sustenta también sobre otros pilares, como la cooperación política, económica, cultural y social en temas clave del escenario internacional, como el cambio climático, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.
En este sentido, me permitirán recordar con orgullo que Uruguay fue uno de los primeros países de la región en sumarse, en 2018, a la Iniciativa de la Franja y la Ruta. En ese marco, acordamos, posteriormente, un plan de cooperación, el cual nos permite identificar áreas estratégicas de trabajo conjunto en energía, alimentos, industria, logística, transporte marítimo, puertos, infraestructura ferroviaria, investigación científica y laboratorios conjuntos. Desde nuestra perspectiva, Uruguay puede aportar valor concreto a esta iniciativa.
Nuestra ubicación geográfica estratégica, nuestra estabilidad institucional y nuestra vocación de apertura nos posicionan como un nodo logístico confiable en el Atlántico Sur, con acceso fluido a mercados del Mercosur [Mercado Común del Sur] y de América del Sur en general.
Entrando más en detalle, en el estado actual del vínculo comercial, China es hoy el principal socio comercial del Uruguay y ha ocupado ese lugar de manera sostenida a lo largo de la última década, más precisamente 14 años. Esta realidad adquiere una relevancia particular en el contexto internacional marcado por la volatilidad económica e incertidumbre en los flujos comerciales, ya que pone de manifiesto la visibilidad, la resiliencia de la relación bilateral e, incluso, en escenarios globales desafiantes. De esta forma, el intercambio comercial entre nuestros países ha ingresado en una etapa de consolidación y madurez que refleja la fortaleza estructural del vínculo y la confianza construida a lo largo del tiempo.
Luego de un periodo de crecimiento excepcional, el comercio bilateral tiene hoy un dinamismo sostenido, confirmando a China como el principal socio comercial del Uruguay. Nuestras exportaciones continúan creciendo de manera estable, impulsadas por productos agroindustriales de alta calidad, mientras que las importaciones desde China acompañan el proceso de inversión, modernización productiva y desarrollo tecnológico del país. Decía hace un rato que los uruguayos ya nos estamos acostumbrando a ver autos eléctricos de origen chino como parte de nuestro paisaje.
Este equilibrio pone de manifiesto una relación complementaria, previsible y de largo plazo, basada no solo en los flujos comerciales, sino también en una visión compartida de desarrollo, cooperación y beneficio mutuo, que Uruguay aspira a seguir profundizando junto a China.
En 2025, China vuelve a consolidarse como el principal destino de las exportaciones de bienes de Uruguay, concentrando el 26% del total, con especial destaque de la soja, la celulosa y la carne bovina. A ello se suma la presencia, en nuestro país, de 20 empresas de origen chino ya instaladas, lo que refleja la proyección de este vínculo económico bilateral.
Por otra parte, el fomento del comercio de servicios entre Uruguay y la República Popular China reviste una importancia creciente, en tanto constituye un pilar clave para profundizar y diversificar el vínculo económico bilateral. Más allá de las evidentes asimetrías en escala y estructura entre ambas economías, que nos llevan a acordar avances graduales y concretos, Uruguay y China enfrentan desafíos convergentes, en particular, aquellos asociados a las transformaciones demográficas y la creciente demanda de servicios intensivos en conocimiento y cuidados.
En este contexto, el intercambio de experiencias, marcos regulatorios y buenas prácticas ofrece un valor añadido que trasciende una aproximación estrictamente comercial, contribuyendo a una cooperación más profunda, equilibrada y orientada al desarrollo sostenible y al bienestar de sus sociedades. Hoy en día, Uruguay ya exporta servicios a China, particularmente el software, servicios financieros, ingeniería y tecnologías de la información, con empresas que operan exitosamente en este mercado.
De igual manera, nuestro país ofrece un ecosistema atractivo para la economía del conocimiento, capital humano calificado, estabilidad normativa, conectividad digital de primer nivel y una fuerte apuesta a la innovación. Uruguay está abierto a recibir más inversiones productivas de calidad provenientes de China. Contamos con reglas claras, seguridad jurídica, incentivos a la inversión, energías renovables y una política de Estado que trasciende los cambios de gobierno.
Una y otra vez lo hemos repetido desde que se establecieron relaciones diplomáticas hace 38 años, cada uno de los presidentes de mi país, que hemos sido de partidos políticos distintos, hemos venido, por lo menos una vez, a seguir avanzando en este fortalecimiento de la relación. En este marco, ya de por sí favorable, los equipos técnicos de ambos países están trabajando en la actualización del acuerdo de promoción y protección recíproca de inversiones bilateral vigente desde 1997.
Por otra parte, en el marco de esta visita de Estado, hemos suscripto más de una veintena de acuerdos de diversa índole. Estas iniciativas normativas tienen como fin hacer un mejor uso de las ventajas complementarias y promover el desarrollo económico local, así como elevar el nivel de inversión y cooperación industrial. Son herramientas que nos ayudan a delinear los marcos en que los intercambios y los negocios podrán llevarse a cabo. En este contexto de cercanía institucional, las empresas chinas que ya están en Uruguay en rubros como logística, biotecnología, telecomunicaciones, finanzas e industria son una prueba concreta de que invertir en Uruguay es una decisión segura y rentable.
Esta es una buena oportunidad para agradecerles a ellas la confianza en mi país y para invitar a las demás a seguir este ejemplo. Por último, Uruguay desea expresar su especial reconocimiento al Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional por el apoyo sostenido brindado a nuestro país en la consolidación de sus vínculos empresariales con China.
El reconocido Foro China-LAC [Latinoamérica y el Caribe] ha sido para Uruguay una plataforma estratégica para profundizar el diálogo económico, facilitar el contacto directo entre empresas y autoridades y posicionar al país como un socio confiable para el desarrollo de negocios de largo plazo. En ese marco, las participaciones uruguayas en China-LAC han contribuido de manera concreta a la identificación de oportunidades en comercio, inversiones e innovación.
Asimismo, resulta oportuno recordar la exitosa edición del Foro China-LAC celebrada en la ciudad uruguaya de Punta del Este en el año 2017, la que representó un hito relevante para fortalecer la proyección de Uruguay en el mercado chino y sentar bases duraderas para la cooperación económica bilateral. Por todo ello, Uruguay cree profundamente en el valor del diálogo directo entre gobiernos y empresas. Por eso estamos aquí. Queremos escuchar, identificar oportunidades y construir proyectos conjuntos de largo plazo.
A futuro, seguiremos encontrándonos en instancias como la exposición internacional de importación de China, una de las ferias internacionales más relevantes en el mundo, que se realiza anualmente en esta misma ciudad y de la cual nuestro país participa de forma consecutiva desde hace casi una década, gracias al valioso esfuerzo de Uruguay XXI y sus socios de la República Popular de China.
Los invito a ver a Uruguay no solo como un mercado, sino como un socio estratégico, una plataforma confiable y una puerta de entrada a América del Sur. Y les agradezco que nos hayan permitido, en estos días, mostrar esa imagen del futuro a partir de la tecnología, inteligencia artificial, avances de todo tipo, como el que nos tocó reconocer en el puerto.
Pero también agradezco que nos hayan permitido entender cómo es posible que un árbol crezca tanto y siga creciendo a partir de la visita a lugares como el museo, que nos permite entender que un árbol, para que siga creciendo, tiene que tener las raíces muy bien puestas y también ellas tienen que crecer. Ustedes, con su mensaje, con ese orgullo de pertenecer a esta civilización milenaria, permiten que esas ramas crezcan y que las flores sigan naciendo. Tenemos mucho para aprender.
Les deseo muchos éxitos en los encuentros que mantienen entre ustedes y confío que darán lugar a muchas nuevas alianzas. Y ahora sí, para finalizar, muy feliz Año Nuevo. Gracias.
