La cooperación científica es un pilar de la soberanía y el desarrollo, dijo Cardona
La ciencia y la tecnología son un componente central de la soberanía nacional y regional, aseveró la ministra Fernanda Cardona, tras la firma de un acuerdo entre la intendencia capitalina y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil. En la actividad, desarrollada en el Polo Tecnológico Industrial del Cerro, añadió que la innovación debe pensarse en clave de desarrollo social.

Con la presencia de la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil firmaron un memorando de entendimiento que impulsa la articulación entre parques tecnológicos, con foco en la innovación, el desarrollo productivo y la cooperación regional.
En este nuevo marco jurídico, los vínculos entre el Parque Tecnológico Industrial (PTI) del Cerro y los brasileños serán fortalecidos a través del intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas, así como el desarrollo de proyectos conjuntos.
El acuerdo se centra en el apoyo a nuevos proyectos e iniciativas de pequeñas y medianas empresas de base tecnológica. Además, establece áreas prioritarias de cooperación, como la salud, las energías limpias y renovables, las tecnologías de la información y la comunicación, la agroindustria, la química verde, el ambiente y los servicios basados en conocimiento, entre otros sectores estratégicos.
Participaron en el acto la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, Luciana Santos; el intendente interino de Montevideo, Justo Onandi, y el director del PTI del Cerro, Reinaldo De Lucca.
Asistieron también la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, y la directora general de Educación Técnico Profesional - Universidad del Trabajo del Uruguay (DGETP-UTU), Virginia Verderese, así como otras autoridades nacionales y departamentales.
Cardona subrayó, durante su intervención, que la ciencia y la tecnología son un componente central de la soberanía nacional y regional, en tanto permiten fortalecer la independencia tecnológica y la capacidad de los países de definir sus propios rumbos de desarrollo.
En ese sentido, destacó la necesidad de consolidar capacidades científicas propias a través de la cooperación regional, en particular, en un contexto internacional desafiante.
Asimismo, remarcó que la innovación debe pensarse en clave de desarrollo social, con un propósito claro, orientado a mejorar la calidad de vida de la población, originar empleo de calidad, fortalecer el entramado productivo y promover la descentralización territorial.
Además, enfatizó en la integración sur-sur como eje estratégico indispensable y señaló que la colaboración entre países de la región, en especial, en ciencia y tecnología, constituye una herramienta fundamental hacia un futuro regional con mayor autonomía, equidad y desarrollo sostenible.
Cardona también se refirió a otras experiencias de integración territorial, como el Polo Tecnológico de Rivera, un espacio en el que confluyen la educación pública, la academia y la formación técnica —al participar la Universidad de la República, la UTEC y la UTU— y que promueve un vínculo fluido con la ciudad brasileña de Santana do Livramento. Según indicó, es un ejemplo concreto de cooperación que debe ser aprovechado en la actual coyuntura regional.
