Material de motos incautadas será reciclado por cooperativa de trabajo
El Ministerio del Interior firmó un convenio con la cooperativa de trabajo Burgues, que permitirá reciclar el material proveniente de motocicletas incautadas por la cartera. Para ese fin, serán destinados a la organización laboral unos 30 vehículos por semana, cantidad que aumentará en función de la disponibilidad y el avance de los trabajos.

En el marco de los operativos de fiscalización de vehículos motorizados, que permitieron la incautación de más de 3.000 motocicletas hasta el momento, el Ministerio del Interior firmó un contrato con la cooperativa de trabajo Burgues, entidad que se encargará del desmantelamiento, la clasificación y la comercialización de partes de los birrodados.
Con el convenio, se busca regular la entrega, el desguace, el reciclaje, la trazabilidad y la disposición final de las motocicletas incautadas por la cartera ministerial, y asegurar el cumplimiento de los estándares técnicos y ambientales del proceso. A esos efectos, la secretaría de Estado entregará 30 motos por semana en esta primera etapa.
En el acto de rúbrica del convenio estuvieron el titular de la cartera, Carlos Negro; el subdirector de la Policía Nacional, Alfredo Clavijo, y el subdirector ejecutivo, Robert Taroco.
La cooperativa está ubicada en el barrio Reducto y brinda, entre otros servicios, el de tratamiento de residuos, con el objetivo de valorizar los materiales que puedan ser reutilizados.
Cada 15 días, entregará al ministerio un informe, que consignará los kilogramos de motocicletas recibidos, los materiales reciclados y los kilogramos entregados a proveedores, y llevará un control riguroso de todo el proceso.
Negro destacó que el convenio permitirá la apertura de nuevas fuentes de trabajo para la cooperativa. Asimismo, la cartera podrá cerrar un ciclo en cuanto a los vehículos incautados para evitar que se transformen en un problema ambiental.
Por otra parte, Clavijo subrayó que el acuerdo posibilitará una vía de solución para la problemática de la falta de espacios adecuados para el depósito del material incautado. “La cooperativa, con todas y todos sus integrantes, se va a encargar del trabajo de desarme y de la puesta a disposición del material para las empresas que lo fundirán”, explicó el jerarca.
