Cardona propone una alianza productiva para impulsar el desarrollo de Uruguay hacia 2050
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, planteó la construcción de una alianza productiva entre el Estado, las empresas, los trabajadores y universidades, con atención a la diversidad territorial, a fin de impulsar un avance en el desarrollo de Uruguay. Durante una exposición sobre política industrial, destacó la necesidad de aumentar la productividad, diversificar la producción, promover empleos de mayor calidad y generar oportunidades, con perspectiva hacia 2050.

Durante la exposición “Una política industrial para el desarrollo”, realizada en un desayuno organizado por Somos Uruguay, Cardona presentó los principales lineamientos de la política industrial que el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) proyecta con hacia 2050.
El ministerio trabaja desde marzo de 2025 en la elaboración de esta política. Sus lineamientos fueron presentados recientemente durante la Semana de la Industria, como parte de un proceso en procura de definir una hoja de ruta para el desarrollo productivo del país.
Según consignó la cartera en su web, Cardona planteó como una de las preguntas centrales qué debe hacer Uruguay desde el presente para llegar a 2050 como “un país más desarrollado, más productivo, más integrado y más justo”.
En ese sentido, sostuvo que el desarrollo no ocurre por accidente, sino que requiere políticas planificadas, capacidades construidas a largo plazo y una visión de mediano y largo plazo. Para la ministra, Uruguay debe aprovechar las fortalezas que ha desarrollado y generar capacidades que permitan avanzar hacia actividades de mayor productividad y valor agregado.
El ministerio también trabaja en herramientas para proyectar políticas hacia 2050 en las áreas industrial, energética y de telecomunicaciones. Según explicó Cardona, esta perspectiva permitirá consolidar principios y objetivos de largo plazo que trasciendan los cambios de gobierno, los ciclos presupuestales y las coyunturas económicas.
La jerarca señaló que el desarrollo es resultado de decisiones, inversiones, instituciones fortalecidas, empresas que innovan, trabajadores que incorporan nuevas capacidades y centros educativos que generan conocimiento. Respectoa a ese proceso, destacó el papel de un Estado con capacidad para proyectar más allá de las próximas elecciones y de las urgencias del corto plazo.
Más productividad, empleo y oportunidades en todo el territorio
Cardona señaló que Uruguay debe avanzar en la generación de mejores empleos y en la reconversión laboral frente a las transformaciones productivas y tecnológicas. También destacó la necesidad de generar oportunidades en todo el territorio y movilizar inversiones que permitan construir capacidades productivas tanto para el presente como para el futuro.
La ministra sostuvo que el desarrollo abarca dimensiones económicas, sociales y ambientales y que los objetivos deben estar vinculados con el empleo, la equidad territorial, la inversión y la generación de nuevas oportunidades.
En ese sentido, afirmó que Uruguay parte de fortalezas que permiten proyectar un nuevo avance en el desarrollo. Entre ellas, mencionó la solidez institucional, la seguridad jurídica, la estabilidad macroeconómica y una infraestructura desarrollada en telecomunicaciones y energías renovables.
Cardona destacó especialmente la matriz eléctrica basada en energías renovables, que consideró una clave para la soberanía nacional y, al mismo tiempo, una ventaja competitiva y un activo para el desarrollo industrial de Uruguay.
Además, catalogó necesario construir nuevas industrias alrededor de la matriz energética renovable y aprovechar las condiciones que el país ha generado en materia de generación eléctrica limpia.
La ministra sostuvo que Uruguay cuenta con condiciones favorables, pero que es necesario definir con claridad hacia dónde se quiere avanzar. En ese camino, planteó la construcción de una alianza productiva entre el Estado, las empresas, los trabajadores y la academia, con atención a la diversidad territorial.
Una política industrial para el desarrollo
Cardona sostuvo que Uruguay necesita una política industrial porque esta constituye un componente central de cualquier estrategia de desarrollo. Destacó el aporte de la industria al producto interno bruto, el empleo de calidad, las exportaciones y la inserción internacional.
También señaló su importancia para la innovación, el desarrollo tecnológico, el fortalecimiento de capacidades productivas, los encadenamientos entre sectores y el aumento sostenido de la productividad.
La ministra definió además a la industria como un motor de cohesión social, desarrollo territorial y soberanía, capaz de generar oportunidades a partir de las capacidades y recursos existentes en cada región del país.
Los seis principios de la política industrial del MIEM
Cardona explicó que la política industrial que desarrolla el MIEM se estructura sobre seis principios:
- Cambio estructural.
- Aumento de la productividad.
- Innovación continua.
- Sostenibilidad ambiental y transición energética.
- Cohesión territorial.
- Gobernanza moderna, con participación del Estado, el sector privado, los trabajadores, la academia y los actores del sistema productivo.
El objetivo es desarrollar nuevas capacidades, incorporar conocimiento, aumentar la productividad y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado. Además, la ministra sostuvo que la política industrial debe estar articulada con una Estrategia Nacional de Desarrollo y formar parte de una visión integral para el país.
Según dijo, la política deberá atender desafíos tradicionales, como aumentar la productividad, diversificar la producción, fortalecer los encadenamientos productivos e incorporar conocimiento, y también desafíos emergentes vinculados con la transformación digital, la inteligencia artificial, la transición energética y los cambios en las formas de producción y organización del trabajo.
Capacidades productivas y desarrollo territorial
Cardona destacó la importancia de trabajar con cada departamento y fortalecer las capacidades productivas existentes, con especial atención a la regionalización de las industrias y las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) como parte de una política de desarrollo nacional.
El trabajo identifica actividades con potencial de desarrollo y analiza su viabilidad a partir de las empresas existentes, el conocimiento acumulado, las capacidades laborales y la trayectoria productiva de cada territorio.
El objetivo es diversificar la producción a partir de las capacidades existentes y avanzar mediante aprendizaje, inversión e innovación.
“Producir lo que podemos y sabemos producir, pero hacerlo mejor”, subrayó la ministra.
Una alianza productiva hacia 2050
Cardona propuso construir “una alianza productiva hacia el Uruguay que queremos”, basada en instrumentos de acción, espacios de intercambio y coordinación, y sistemas de información que permitan tomar decisiones a partir de evidencia.
La alianza implica el objetivo de coordinar capacidades y construir una visión compartida del desarrollo productivo.
La ministra sostuvo que la política industrial no puede hacerse únicamente desde el Estado ni desde el sector privado de forma aislada. En ese sentido, planteó que el Estado debe orientar las políticas y generar herramientas que permitan al sector privado complementar esa mirada con inversiones y proyectos de largo plazo.
El objetivo final de esta alianza productiva es mejorar las condiciones para el desarrollo de las empresas y, al mismo tiempo, generar más oportunidades, empleo y bienestar para la población.
“Al Uruguay y a su gente les vaya mejor”, resumió Cardona, al referirse al propósito de la política industrial con horizonte en 2050.
