El MTSS homenajeó a Julia Arévalo y reafirmó su legado como “referencia imprescindible” de las mujeres en el trabajo

La actividad, desarrollada en la sede del MTSS, reunió a autoridades ministeriales, trabajadoras y trabajadores, así como a familiares de Arévalo, en un acto cargado de reconocimiento a una figura clave en la historia del movimiento obrero y de la lucha por los derechos de las mujeres en Uruguay.
La apertura estuvo a cargo de Andrea Badolati, encargada de la División de Negociación Colectiva de la Dirección Nacional de Trabajo, quien dio la bienvenida destacando el valor simbólico del espacio elegido, y subrayó el papel central de las mujeres en el MTSS y en los ámbitos de negociación colectiva, señalando que representan la mayoría del funcionariado y de la delegación del Poder Ejecutivo en los Consejos de Salarios. En ese marco, explicó que la campaña institucional del Mes de la Mujer —“Sin Mujeres No Hay Trabajo”— buscó visibilizar ese aporte.
En relación con la figura homenajeada, destacó el carácter pionero de Arévalo y su trayectoria forjada desde la infancia trabajadora, su militancia sindical y política, y su rol como una de las primeras legisladoras del país. También evocó su participación en luchas sociales emblemáticas y su compromiso con la justicia social y la igualdad de género.
“Vaya entonces en el reconocimiento a Julia Arévalo, el reconocimiento a todas las mujeres del mundo del trabajo que tantos aportes han realizado por dignificar las condiciones de trabajo, la vida y resignificar el papel de las mujeres desde este lugar”, concluyó.
Por su parte, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, destacó el carácter “memorable e histórico” de la jornada y enmarcó el homenaje en las conmemoraciones del 8 de marzo.
“Es para mí, además, una alegría enorme y un orgullo ser parte de este modesto y más que merecido homenaje a Doña Julia Arévalo. Y en ella, a todas las mujeres, a todas las luchadoras”, señaló.
El ministro repasó algunos de los hitos más relevantes de la vida de Arévalo, desde sus orígenes humildes en el interior del país y su temprana inserción en el mundo del trabajo, hasta su protagonismo en la vida sindical, política y parlamentaria. Resaltó su papel como pionera entre las mujeres dirigentes y su contribución a la conquista de derechos laborales y sociales.
Asimismo, subrayó la vigencia de su legado: “Julia es, en sí misma, una referencia imprescindible del aporte de las mujeres uruguayas a nuestra patria. Por su intensa vida, por todo lo que protagonizó, por lo que sintetiza para el hoy y para el futuro”.
En ese sentido, el ministro señaló la dimensión del pensamiento y la acción de Arévalo, al expresar “Julia fue una luchadora por la paz y por la autodeterminación de los pueblos”, y agregó que “hace falta tomar esa bandera de la paz en el mundo y la solidaridad con los pueblos hoy más que nunca”, en una referencia directa a los desafíos contemporáneos.
Castillo también destacó la profunda identificación entre la trayectoria de Arévalo y el ámbito de la negociación colectiva, señalando que el lugar elegido para el homenaje refleja los valores que guiaron su vida.
“Cada vez que una mujer ingrese a la puerta de este edificio, cada vez que se pare en este hall, que cada compañera venga a defender sus derechos, estará siguiendo la huella que Julia nos dejó”, afirmó.
Tras el descubrimiento de la placa, hizo uso de la palabra Cristina Moller, nieta de Julia Arévalo, quien, visiblemente emocionada, agradeció el reconocimiento en nombre de su familia.
“Nos parece importante seguir difundiendo la figura de nuestra abuela para que las generaciones que vienen sepan de ella y la tomen como ejemplo. Ejemplo de lucha por los derechos de los trabajadores”, expresó.
Sus palabras cerraron una ceremonia marcada por la emoción y el reconocimiento colectivo a una trayectoria que trasciende generaciones.
Texto de la placa
La placa descubierta en el hall del edificio de los Consejos de Salarios expresa:
JULIA ARÉVALO
1898 – 1985
“La igualdad entre hombres y mujeres
es una condición para una sociedad justa”
Destacada militante social, sindicalista y consecuente humanista e internacionalista. Fue edila, diputada y senadora de la República. Dedicó su vida a la lucha política y social, promoviendo la organización de los asalariados rurales y la defensa de los derechos de las mujeres.
Como parlamentaria, impulsó proyectos vinculados a la protección del trabajo femenino, la maternidad, la equiparación salarial y la jubilación de empleadas domésticas.
En reconocimiento a todas las mujeres del mundo del trabajo

