Conferencia en Montevideo analiza cambios demográficos y ampliación de derechos
“Un país que no cuida a sus niños y niñas, y que no garantiza el derecho al cuidado durante toda la vida, no se cuida a sí mismo”, aseguró la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, durante la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe. Por otra parte, la jerarca aseveró: “El Estado le corresponde el respeto absoluto a la decisión de cada mujer sobre su propio cuerpo y su proyecto de vida”.

La Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe se reúne entre el 18 y 20 de agosto. Durante estas jornadas, representantes de los distintos gobiernos que participan de la instancia expusieron sobre buenas prácticas y prioridades en la materia, promovidas en el documento Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, definida como “la pieza fundamental del proceso de examen del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD)”.
La Conferencia profundizará en los próximos días sobre cuatro temáticas: disminución de la fecundidad, envejecimiento y cuidados de largo plazo, solidaridad intergeneracional y políticas públicas frente al cambio demográfico. A esta conferencia, se sumarán los 30 eventos organizados de forma paralela a esta instancia internacional.
Participaron de la instancia de apertura, el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin; el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim; la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro y el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila; el ministro de Turismo, Pablo Menoni, entre otros.

En la conferencia, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, indicó que una de cada cuatro personas será mayor de 60 años en 2050, en el marco de una caída de los datos de fertilidad en la región, según el documento Impactos del cambio demográfico en América Latina y el Caribe: retos y opciones para la política pública, que publicó Cepal este año.
Este dato forma parte de los cambios demográficos en América Latina y el Caribe, continente con 672.000.000 de personas que enfrenta reducción de la tasa de fecundidad, aumento de la esperanza de vida, marcado envejecimiento de la población, reconfiguración de la familia, avance de la urbanización y crecimiento de flujos migratorios, entre otros.

Por su lado, la directora del Fondo de Población de Naciones Unidas, Diene Keita, recordó al Consenso de Montevideo como un documento que ubica al desarrollo de la población como objetivo y como un momento de reafirmación de los derechos, dignidad e igualdad.
Señaló al Consenso como “el multilateralismo en acción, impulsado por personas”. “Uruguay está impulsando este espíritu en su liderazgo en el Grupo 77, la organización que nuclea a la mayor cantidad de países integrantes de la ONU.
La jerarca mantuvo una reunión con el presidente Yamandú Orsi, previo a la apertura del encuentro internacional.

Lustemberg: La democracia se fortalece cuando se amplían las libertades
En representación del Gobierno, participó la ministra de Salud Pública (MSP), Cristina Lustemberg. En su discurso, identificó a la construcción de sociedades más justas, inclusivas y sostenibles, en los cuales las personas puedan desarrollar sus proyectos de vida en condiciones de igualdad, libertad y dignidad, como el principal compromiso de los participantes del encuentro. Para la ministra Lustemberg, “un país que no cuida a sus niños y niñas, y que no garantiza el derecho al cuidado durante toda la vida, no se cuida a sí mismo”.

También recordó que Uruguay ha ampliado derechos tales como la interrupción voluntaria del embarazo, acceso a la muerte digna y al matrimonio igualitario, entre otras definiciones. Lustemberg afirmó que las normas mencionadas reconocen la diversidad y autonomía de las personas, sobre todo de las mujeres. En ese marco, expresó que al Estado le corresponde el respeto absoluto a la decisión de cada mujer sobre su propio cuerpo y su proyecto de vida.
Lustemberg asevero que el desarrollo de los países solo puede construirse sobre la base de democracias sólidas e inclusivas, instituciones fuertes y un compromiso permanente con los derechos humanos. La democracia es mucho más que un sistema de gobierno, afirmó en su oratoria. Para la ministra, la democracia es una forma de convivencia basada en la libertad, la igualdad, la justicia social y la participación ciudadana, sin diferencia por estatus migratorio, reflexionó.

