Experiencias y participación

Proyecto de economía circular entre Perú y Uruguay deja productos que lo promueven como un modelo de cooperación

Instrumentos, portales y metodologías es el resultado que deja el proyecto de Cooperación Triangular “Colaboración e Intercambio de Experiencias en el Desarrollo de Iniciativas de Economía Circular entre Perú y Uruguay” ejecutado por la Agencia Nacional de Desarrollo Empresarial (ANDE) y el Programa Nacional de Desarrollo Tecnológico e Innovación (ProInnóvate) de Perú, con el apoyo del GIZ y el acompañamiento de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI) y la Agencia Uruguaya de Cooperación Internacional (AUCI).
Cierre de proyecto de Cooperación Triangular entre Perú y Uruguay

Participaron del cierre del proyecto, este miércoles 21, en las instalaciones de ANDE, el titular del Ministerio de la Producción de Perú, César Quispe Luján; la representante del Ministerio de Ambiente de Uruguay, Lorena Marquez; la jefa de Cooperación para el Desarrollo de la Embajada de Alemania en Perú, Nicole Maldonado y el segundo secretario de la Cooperación al Desarrollo de la Embajada de Alemania en Lima, Mike Eichholtz; la directora de ANDE, Soledad Marazzano; y el director ejecutivo de ProInnóvate, Alejandro Afuso.

En los diferentes paneles sobre fortalecimiento institucional para la transición circular, experiencias de empresas y valor de la cooperación triangular y perspectivas de escalamiento, participaron el gerente de Desarrollo Empresarial de ANDE, Sebastián Ruiz; el director de la Coordinación Técnica del ProInnóvate, Freddy Hilacondo; y la coordinadora de Cooperación Bilateral de AUCI, Cynthia Padrón. Las palabras de cierre del evento estuvieron a cargo de la directora de Proyectos de la Cooperación Alemana para el Desarrollo – GIZ, Ana Moreno; además se entregaron certificados de reconocimiento a participantes del Programa de Formación de Facilitadores Circulares.

En el marco del proyecto, ANDE y ProInnóvate intercambiaron conocimientos sobre oportunidades circulares vinculadas a las Mipymes y startups. En el evento, los representantes de las agencias de cooperación APCI y AUCI reflexionaron acerca del principal valor agregado o diferencial de la cooperación triangular en este proyecto frente a esquemas tradicionales de cooperación bilateral. También expresaron sus opiniones sobre los aprendizajes que deja esta experiencia en cuanto al fortalecimiento de la gobernanza de proyectos de economía circular. Asimismo reflexionaron acerca de la institucionalización de la economía circular en ProInnóvate y ANDE, con instrumentos, portales y metodologías que ahora forman parte de su operativa regular.

En tal sentido, la coordinadora de Cooperación Bilateral de AUCI, Cynthia Padrón, destacó que la cooperación triangular es un mecanismo que aceleró la transición hacia la economía circular. Aseguró que APCI y AUCI junto con la cooperación alemana para el desarrollo, implementada por la GIZ, como socio facilitador, han sido actores estratégicos para la validación política del proceso y en la creación de condiciones para que los resultados se institucionalicen y escalen, lo que es un valor agregado a la experiencia y para las proyecciones a futuro. 

“Estamos cerrando un proyecto que cumplió el 100% de sus indicadores, institucionalizó la economía circular en instrumentos públicos de innovación, formó facilitadores en economía circular, desarrolló herramientas digitales, capacitó y sensibilizó a más de 100 empresas en procesos de desarrollo, fortaleciendo sus capacidades para atraer inversión y acceder al financiamiento orientado a la adopción de modelos de negocios circulares”, aseveró Padrón. 

También habló de la relevancia que tiene la cooperación triangular para abordar problemas y desafíos en clave regional, además de reconocer las particularidades de cada realidad y contextos nacional y local, con sus retos para llegar al desarrollo. “Perú y Uruguay han implementado proyectos en el marco de la Cooperación Sur - Sur, lo que ha permitido el fortalecimiento de las capacidades institucionales y de los recursos humanos de ambos países desde una lógica horizontal y bidireccional”.

Agregó que el GIZ “es uno de nuestros principales y más antiguos socios en la modalidad triangular y han estado siempre dispuestos al diálogo y al intercambio con los países iberoamericanos”. 

Aseguró que una de las principales funciones de AUCI es asegurar que las iniciativas en las cuales participa el país estén alineadas a las prioridades nacionales y locales de desarrollo y con las políticas públicas que las instituciones diseñan e implementan para cumplir esos objetivos. 

Explicó que en términos de gobernanza este proyecto contó con un comité directivo, un comité de gestión y seguimiento, comités operativos por resultado y un grupo de trabajo estratégico, estructura que permitió la combinación de espacios formales para la toma de decisiones colectivas y de gestión operativa ágil, lo que promovió el diálogo, la transparencia, la cooperación entre pares y la corresponsabilidad de los socios. 

“Este tipo de proyectos favorece la generación de alianzas, el trabajo horizontal y sostenido que combinó el involucramiento de decisores políticos y de los equipos técnicos que son los implementadores de las herramientas e instrumentos resultantes del proyecto como los portales o las guías metodológicas”, destacó la funcionaria.

Otro de los puntos importantes del proyecto fue el desarrollo de un trabajo multiactor porque en esta iniciativa participó el sector privado representado por empresas de Perú y Uruguay que buscan incorporar prácticas de economía circular como estrategia de sostenibilidad. 

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