“Uruguay vende confianza”: la industria frigorífica alertó sobre el impacto de los residuos en la marca país

La visión de la industria frigorífica estuvo representada en la jornada por Elizabeth Misa, directora del Frigorífico Las Moras, quien expuso en nombre de la Cámara de la Industria Frigorífica del Uruguay (CIF) y de la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (ADIFU).
Desde el inicio de su intervención, Misa remarcó que la industria es el último eslabón de la cadena y, muchas veces, “la que queda en la línea de fuego” frente a la detección de residuos. “Uruguay no vende solo carne: vende confianza, vende trazabilidad, vende bienestar animal y seguridad. Esos son nuestros activos más valiosos”, afirmó.
La expositora explicó con ejemplos concretos cómo funciona el comercio internacional de carne y qué sucede cuando un contenedor es observado por residuos por encima de los límites permitidos. En esos casos, advirtió, el impacto no recae sobre una empresa en particular, sino sobre la marca país: “No se ve un error individual, se ve la bandera de Uruguay”.
Misa detalló que mercados clave como China —que representa cerca del 46 % de las exportaciones cárnicas— pueden reaccionar suspendiendo plantas, intensificando muestreos o limitando la colocación de determinados productos, con efectos directos sobre la rentabilidad de la industria, el empleo y el precio del ganado.
Uno de los mensajes centrales de su exposición fue que el tiempo de espera no es un costo, sino una póliza de seguro. “Cumplirlo asegura que toda la inversión en trazabilidad, calidad y acceso a mercados rinda sus frutos”, sostuvo, y advirtió que intentar controlar residuos únicamente en la etapa industrial es técnica y económicamente inviable.
La representante de la industria subrayó el rol clave de productores y veterinarios, tanto en el asesoramiento técnico como en el registro correcto de los tratamientos sanitarios. “Un error de una sola persona ensucia a todo el país”, señaló, y llamó a asumir una disciplina profesional acorde a las exigencias de los mercados internacionales.
Hacia el cierre, planteó la necesidad de avanzar en capacitación continua, herramientas digitales de registro y mecanismos de fiscalización efectivos, destacando que el desafío de los residuos no es sectorial, sino un problema país.
