Negociación colectiva: diálogo y acuerdos para fortalecer la gestión pública

Entrevista

Conversamos con Oscar Aguirre, responsable de la negociación colectiva del sector público en la ONSC, sobre el funcionamiento de la negociación colectiva, los actores que intervienen y su importancia para promover el diálogo y alcanzar acuerdos entre el Estado y quienes trabajan en él.

Foto de una persona sentada en una oficina.

Oscar Aguirre

¿Qué es la negociación colectiva y por qué es una herramienta importante en la Administración Pública y para las y los trabajadores?

-Desde 2009, Uruguay cuenta con una ley de negociación colectiva para el sector público y desde 2005 se negocia en virtud del Convenio Marco firmado en esa ocasión. La normativa establece un ámbito de negociación de carácter tripartito, integrado por el Poder Ejecutivo, los trabajadores y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). A diferencia del sector privado, donde los roles de cada actor están claramente diferenciados, en la Administración Pública esa tripartición presenta particularidades, ya que el MTSS actúa como mediador, pero al mismo tiempo forma parte del Poder Ejecutivo.

Comprender el funcionamiento de la negociación colectiva, creo, es muy importante porque ayuda a superar la idea de que la relación entre los trabajadores y el Estado como empleador está basada únicamente en el conflicto. Si bien pueden existir diferencias de intereses, la negociación colectiva ha demostrado ser una herramienta que favorece el diálogo, la cooperación y la búsqueda de acuerdos entre las autoridades y las organizaciones de trabajadores. En ese proceso, la Oficina Nacional del Servicio Civil cumple un rol relevante al aportar una mirada que contribuye a construir soluciones que contemplen las distintas perspectivas en juego.

Frase destacada en color azul: «La Oficina Nacional del Servicio Civil cumple un rol relevante al aportar una mirada que contribuye a construir soluciones que contemplen las distintas perspectivas en juego».Foto de una persona sentada en una oficina.

Oscar Aguirre

Además de la ONSC ¿Quiénes participan en una instancia de negociación colectiva y cuál es el rol de cada una de las partes?

- Además de la ONSC, en la delegación del Poder Ejecutivo participan: el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). A su vez, el MTSS cumple, como lo mencionaba, el rol de mediador. Del otro lado está la representación de los trabajadores, a través de las organizaciones sindicales. 

La negociación colectiva se desarrolla en tres niveles. El primero es el Consejo Superior del Sector Público, que sería el equivalente al Consejo Superior del Sector Privado en los Consejos de Salarios de ese sector. Allí participan las máximas autoridades del gobierno y una delegación del PIT-CNT que representa a las distintas ramas de actividad del sector público. En ese ámbito se definen las grandes líneas y los temas más generales. A partir de ahí, las negociaciones van bajando a otros niveles. Existe un nivel por rama de actividad y, finalmente, un tercer nivel que corresponde a cada organismo. En este último, las negociaciones suelen ser bipartitas, entre las autoridades del organismo y la organización u organizaciones sindicales correspondientes. En este último caso, ocasionalmente se convoca también al Poder Ejecutivo para participar de esas instancias y la ONSC participa lógicamente en la delegación.

¿Qué papel cumple la ONSC durante las negociaciones y por qué es importante su participación?

Foto de una persona sentada en una oficina.

Oscar Aguirre

-Creo que la participación de la ONSC es importante porque somos una oficina especializada de la Presidencia de la República que aporta su experiencia en gestión humana y en las políticas públicas relacionadas con los funcionarios del Estado. Esa mirada técnica es valiosa durante las negociaciones porque, en la medida en que se logren mejores condiciones de trabajo y también una mejor gestión del personal, eso termina reflejándose en un mejor servicio público para la ciudadanía. Por eso creo que la participación de la ONSC en estas instancias, en definitiva, contribuye a mejorar la calidad de los servicios que brinda el Estado.

Cuando hablamos de la participación de la ONSC ¿quién o quiénes participan? ¿Cuál es tu rol?

Foto de una persona sentada en una oficina.

Oscar Aguirre

-Una de las tareas que tengo en la Oficina es la coordinación de la supervisión y control del régimen de licencias médicas y tengo una participación institucional en un Observatorio interinstitucional de accidentes del trabajo, recientemente formado. Pero la primera tarea que se me encomendó y que llevo adelante es justamente la negociación colectiva en el sector público.

A los pocos meses que empecé con esta tarea, empecé a recibir el apoyo de la compañera Adriana Novo, que, gracias a su trayectoria, a su profesionalismo y a su conocimiento del Servicio Civil, ha hecho una contribución enorme a lo que es la negociación colectiva.

¿Cómo te asesorás para abarcar todos los temas en los que está involucrada la ONSC?

-Cuando es necesario, me apoyo en las personas que trabajan directamente con cada tema. Por ejemplo, si surge una cuestión vinculada a género, recurro a Adriana; si es un tema jurídico, al área Jurídica o directamente a los directores; si necesito datos, voy a los informes del Observatorio de la Gestión Humana o recurro a Mariano Badano, el gerente de Sistemas y Gobierno Electrónico, que siempre me da una mano con distintos temas.

También hay situaciones que requieren trabajar de manera transversal. Por ejemplo, nos han convocado a bipartitas donde el tema central es una reestructura, como en el caso de la Administración Nacional de Puertos, y ahí articulamos con el área de Diseño Organizacional. Para los temas vinculados a carrera administrativa, contamos también con el apoyo de Carrasco.

Creo que mi rol es, en buena medida, de articulación. Y ahí también juega un papel importante mi experiencia previa como dirigente sindical de COFE, además de lo que aprendí en mi formación profesional y en mi especialización en temas laborales y del Estado en general. Creo todo eso me da un “combo” de experiencias y conocimientos que muchas veces resulta muy útil. Y, particularmente en el vínculo con los dirigentes sindicales, esa combinación de experiencia sindical, formación profesional y conocimiento de la Administración creo me permite entender mejor las distintas perspectivas y facilitar el diálogo.

No necesariamente tengo que ser especialista en cada uno de los temas, pero sí necesito saber dónde está el conocimiento, recurrir a quienes lo tienen y después poder articularlo para abordar una situación concreta. 

Sobre la cantidad de acuerdos alcanzados ¿cuántos van en este período?

-La negociación colectiva, que se inauguró a nivel de ramas el año pasado, ha sido muy fructífera en este período. Tenemos 10 acuerdos de rama, y si sumamos el acuerdo alcanzado en el marco del nuevo régimen de licencias médicas, donde la ONSC tuvo un papel preponderante, estaríamos hablando de 11 acuerdos, más todos aquellos acuerdos alcanzados a nivel bipartito, que son unos cuantos.

 

Foto de una persona sentada en una oficina.

Oscar Aguirre

Es interesante además mirar cómo se fue dando el proceso. Antes de que ingresara al Parlamento la Ley de Presupuesto del año pasado ya teníamos 8 preacuerdos, y no recuerdo otra ley presupuestal que haya ingresado al Parlamento con tantos acuerdos alcanzados previamente en el ámbito de la negociación colectiva.

Frase destacada: «No recuerdo otra ley presupuestal que haya ingresado al Parlamento con tantos acuerdos alcanzados previamente en el ámbito de la negociación colectiva».

 

Después hubo dos ramas con las que no habíamos podido cerrar un acuerdo el año pasado y con las que finalmente llegamos a un entendimiento hace muy poco: Banca Oficial-AEBU y UTEC-SITUTEC, llegando así a 10 acuerdos de rama y, según los datos que vengo sistematizando, a una cobertura de aproximadamente 240.000 funcionarios públicos. Es, sin duda, un número muy significativo y creo que constituye un verdadero hito en la historia de la negociación colectiva en el sector público.

Y finalmente creo que hay otro aspecto que también es importante destacar: no se trata solamente de una cuestión cuantitativa. Los convenios se han ido perfeccionando también desde el punto de vista cualitativo. Hemos ido incorporando mayor diversidad de temas y generando acuerdos cada vez más completos, aunque, por supuesto, todavía queda mucho por hacer.


¿Cuáles son los otros acuerdos?

Con COFE, que representa a la Administración Central y a algunos servicios descentralizados; con la Mesa Sindical Coordinadora de Entes que son las organizaciones de funcionarios de las empresas públicas; con el sector médico de salud pública y los trabajadores no médicos también; con los funcionarios judiciales y finalmente hubo un acuerdo histórico a nivel de rama con la Unión de Sindicatos Policiales. Primera vez en la historia se acuerda a ese nivel con el colectivo de funcionarios policiales, esto me parece muy destacable, porque son trabajadores de un área de política pública muy sensible para la sociedad. 

Después, se lograron acuerdos en la educación, que es el área más grande del Estado en números de funcionarios y se tuvo que dividir en 3 subramas: ANEP -Coordinadora de Sindicatos de la Educación Pública, UDELAR -Intergremial universitaria y UTEC-SITUTEC que ya lo mencionaba más arriba. Ahí cerramos los diez acuerdos de rama en lo que va de este período de gobierno.

¿Hay alguna negociación o experiencia que recuerdes especialmente, por sus características o por cómo se dio?

-Sí. Más que una negociación puntual, hay una característica general de este proceso que recuerdo especialmente: la altura con la que se están dando las discusiones. En las distintas ramas, en las negociaciones bipartitas y en el Consejo Superior, he encontrado interlocutores con mucha experiencia, capacidad técnica y, sobre todo, una disposición importante para discutir y buscar acuerdos.

Por supuesto, hay experiencias que tienen para mí un significado particular. Con la COFE, por ejemplo, que es una organización de la que provengo y con la que tengo un vínculo especial, naturalmente desde el lugar institucional que hoy me corresponde ocupar; con la UDELAR que es otro ámbito con el que tengo un vínculo personal y profesional, porque es un lugar por el que pasé y al que sigo estando vinculado a través del cogobierno o con la Coordinadora de Sindicatos de la Educación porque allí se cruza mi responsabilidad actual con mi experiencia como docente. Todo esto me permite comprender algunas de las particularidades y desafíos que plantean los sectores, aunque, naturalmente, siempre actuando desde mi responsabilidad como representante del Gobierno en la negociación.

Creo que es importante decir que cada colectivo aporta una realidad diferente, generalmente tienen características y problemáticas específicas que enriquecen mucho la discusión.

En definitiva, si tuviera que elegir algo que me queda de esta experiencia, diría que la negociación colectiva funciona mejor cuando existe reconocimiento del otro, capacidad para escuchar y disposición para entender que detrás de las posiciones hay realidades y preocupaciones que deben ser consideradas. Y creo que, más allá de las diferencias que naturalmente existen, ese espíritu ha estado bastante presente en este proceso.

 

Foto de una persona sentada en una oficina, sosteniendo una hoja en una de sus manos..

Oscar Aguirre


Para terminar ¿Qué te gustaría que las funcionarias y los funcionarios, y también la ciudadanía, conocieran o valoraran más sobre este proceso?

-Creo que muchas veces mejorar la gestión del Estado no es un tema demasiado “marketinero”, por decirlo de algún modo. Cuando se anuncian políticas públicas, naturalmente generan más atención aquellas vinculadas a la seguridad, la educación, la salud o a medidas concretas para atender determinados problemas sociales. Son cuestiones muy cercanas a la vida cotidiana de las personas y es lógico que tengan mayor impacto.

En cambio, cuando hablamos de mejorar la gestión de los funcionarios públicos, los procedimientos, la capacitación o el funcionamiento de la Administración, ese vínculo no siempre resulta tan evidente. Pero detrás de cada política pública hay personas que trabajan para hacerla posible.

Por eso creo que es importante que tanto los funcionarios como la ciudadanía puedan ver que cuando desde la ONSC trabajamos para mejorar los procesos, no estamos trabajando solamente sobre cuestiones internas de la Administración.

Estamos creando mejores condiciones para que los funcionarios puedan hacer mejor su trabajo y, en definitiva, para que el Estado pueda prestar mejores servicios.

Y ahí creo que está también uno de los grandes desafíos que tenemos como Servicio Civil y como parte del Poder Ejecutivo: lograr que una mejor gestión se traduzca siempre en un mejor Estado para todos.

 

Frase destacada: «Uno de los grandes desafíos que tenemos como Servicio Civil y como parte del Poder Ejecutivo es lograr que una mejor gestión se traduzca siempre en un mejor Estado para todos».

 


Desde la negociación colectiva, eso supone seguir avanzando en condiciones de trabajo más equitativas, en reglas claras y en espacios de diálogo que permitan construir acuerdos. Pero también supone entender que mejores condiciones para trabajar y una Administración más eficiente no son objetivos contrapuestos. Al contrario: cuando logramos que las personas puedan desarrollar mejor su tarea, también estamos contribuyendo a que las políticas públicas lleguen mejor a la ciudadanía.

En definitiva, detrás de cada servicio público hay un trabajador o una trabajadora, y detrás de cada trabajador hay una responsabilidad del Estado de generar las condiciones para que pueda hacer bien su trabajo. Creo que eso es algo que vale la pena que conozcamos y valoremos más.

Oscar es Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de la República (UdelaR), Profesor de Filosofía y candidato a magíster en Ciencia Política. Actualmente se desempeña en la Oficina Nacional del Servicio Civil (ONSC) como Encargado de la negociación colectiva en el sector público y Coordinador de la supervisión y control del nuevo sistema de certificaciones médicas. Además, cuenta con una amplia trayectoria en la Administración Pública y en el ámbito sindical, donde ocupó cargos de responsabilidad en COFE y en la Asociación de Empleados de Estadística y Censos.

 

Frase destacada: «Detrás de cada servicio público hay un trabajador o una trabajadora, y detrás de cada trabajador hay una responsabilidad del Estado de generar las condiciones para que pueda hacer bien su trabajo».

 

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