Orsi participó en conmemoración por los 111.° años del Genocidio Armenio
El acto se realizó este lunes 20 en la iglesia Armonía, en La Teja, Montevideo. Además del presidente de la República, Yamandú Orsi, asistieron el secretario y prosecretario de Presidencia, Alejandro Sánchez y Jorge Díaz, respectivamente y otros miembros del gabinete. Uruguay fue de los primeros países en reconocer el Genocidio Armenio, con la ley n.° 13.326 de 1965.

El presidente Orsi arribó al templo sobre las 19:00 horas y fue recibido por Gustavo Vaneskahian, representante de la comunidad Armenia, quien destacó a Uruguay como uno de los primeros países en el mundo en reconocer oficialmente el Genocidio Armenio, lo que marcó un hito, con la aprobación de la ley n.° 13.326 en 1965, que estableció el 24 de abril como el Día de Recordación de los Mártires Armenios.
Asimismo, destacó que en 2024, fue el primer país en aprobar una normativa que determinaba una transmisión obligatoria de radio y televisión, cada 24 de abril, para recordar la masacre.
Acompañaron la ceremonia los ministros de Ambiente; Edgardo Ortuño; Turismo, Pablo Menoni; Trabajo, Juan Castillo; Defensa Nacional, Sandra Lazo; Transporte, Lucía Etcheverry; e Interior, Carlos Negro, así como la subsecretaria Gabriela Valverde, y el presidente del Banco República, Álvaro García, entre otras autoridades nacionales, legislativas y departamentales. 
Historia de un genocidio
El Genocidio Armenio, perpetrado entre 1915 y 1923 por el Imperio Otomano, dejó más de un millón y medio de armenios asesinados y se convirtió en uno de los capítulos más trágicos de la historia de la humanidad.
Los armenios se refieren al genocidio con el término mets yeghern (gran mal o gran catástrofe), que, además de simbolizar la masacre, hace referencia a la profunda herida que persiste.
Cada 24 de abril se recuerda esa herida que permanece abierta en la memoria del pueblo armenio, y del resto del mundo, como un llamado urgente a la conciencia global sobre la importancia de proteger y promover los derechos humanos universales.
La memoria de este pueblo resiste en la diáspora que se ubica en los cinco continentes, y en 111 años se ha multiplicado en los actos de reconocimiento que se realizan en todo el mundo.
