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Mes de los Derechos Humanos

10 de Diciembre Día Internacional de los Derechos Humanos - palabras del Ministro de Defensa Nacional, José Ballardi

Palabras del Ministro de Defensa Nacional, en el marco del Premio de Derechos Humanos otorgado a Belela Herrera.
Homenaje a Belela Herrera - Nelson Villarreal, Belela Herrera, José Ballardi y Ana Olivera

Hoy, en este 10 de diciembre, al conmemorarse el 71 aniversario de la aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, estamos reconociendo a una personalidad de nuestra sociedad por su trayectoria firme y su consecuente compromiso con los Derechos Humanos en su más amplia extensión. A la compañera Belela Herrera.

La clave del reconocimiento es visibilizar el compromiso con los Derechos Humanos de una persona que tuvo la sensibilidad humana ante el sufrimiento ajeno.

Es conocido pero vale la pena evocar el papel cumplido por Belela estando en Chile en 1973 ante la instalación de la dictadura pinochetista. Y seguramente hay entre nosotros quien pueda dar fe del importante papel asumido por Belela en ese compromiso.

Ligada a partir de Chile a ACNUR, entre 1973 y 1985, como funcionaria va a desempeñar papel en Argentina, México, España Perú Brasil Chile.

Fue designada Sub Directora de la División Derechos Humanos en misión de la ONU en El Salvador. Observadora de DDHH en Haití, en Sudáfrica

Cuantas personas en nuestra región y en otras partes del mundo lograron por el trabajo y el compromiso de Belela, ser rescatados de una suerte adversa y lograron alcanzar refugio ante un destino que hubiera terminado, o bien con un calvario o bien con la muerte.

Belela ha recibido una enorme cantidad de homenajes y reconocimiento y siempre ha mantenido un perfil discreto, sin estridencia, en un mundo en que la aspiración de protagonismo individual, exacerba el egocentrismo, en una suerte de maléfico atributo que empaña cualquier acción que pueda haberse realizado.

El centro en la vida de Belela, es su convicción solidaria ante el sufrimiento humano, no en el discurso, sino en una práctica a la que ha consagrado gran parte de su vida. Tanto en la defensa de derechos individuales como en la defensa de derechos de diferentes colectivos.

No hay derecho humano que Belela no haya asumido como causa. Podríamos decir reproduciendo la máxma de Publio Terencio, escrita en el año 165 A.C. que a Belela “Nada de lo humano le es ajeno”.

Sin duda la defensa de los Derechos humanos violentados por las dictaduras, allá donde le tocara actuar. Y desde esa figura menuda, aparentemente frágil, tuvo la fortaleza, basada en convicciones que surgían desde el fondo de su sensibilidad, y que le permitió enfrentar enorme cantidad de desafíos.

Siempre se ubicó en la perspectiva de la defensa de la dignidad humana de personas violentadas por su forma de pensar, o por su origen, o por sus opciones de vida.

Inspiradora del compromiso como práctica de vida en la defensa de los derechos de las personas y los colectivos.

En esta instancia que se reconoce el compromiso de Belela con los Derechos humanos en su más amplia acepción, no hay duda del compromiso de Belela con la Verdad y la Justicia en materia de violaciones a los Derechos Humanos.

Tema abierto en nuestra sociedad. Y que permanecerá abierto en tanto no se aporten las respuestas que se reclaman no sólo desde los familiares de detenidos desaparecidos sino de inmensos sectores de la sociedad.

No tengo duda que la plena vigencia de los Derechos Humanos demanda seguir trabajando por la búsqueda de la Verdad y la Justicia.

Y el compromiso de todas y todos con dicha lucha es un imperativo permanente en nuestra sociedad y un homenaje a Belela, y a las y los miles de Belela que entienden que no es posible alcanzar una sociedad plenamente democrática sin superar todo lo que está pendiente en este tema.

He trasmitido en conversaciones con Oficiales Generales, que no comparto que este tema se cierre cuando todos los actores de una época oscura de nuestro pasado estén muertos.

Y lo he planteado poniendo como ejemplo que una de las mayores movilizaciones de nuestro país se da cada 20 de mayo con la Marcha del Silencio.

Y he dicho que en esa marcha participan una enorme cantidad de jóvenes que no eran nacidos, no cuando ocurrieron los hechos durante la dictadura .

No habían nacido cuando la primer marcha en 1996.

Porque el presente y el futuro se ven condicionados por la no resolución del pasado reciente.

Y porque la plena vigencia de los DDHH reclama de saldar esa deuda que nos viene del pasado reciente, pero se proyecta sobre el presente y el futuro.

Y porque es una deuda con los familiares y la sociedad. Y porque la propia institución militar no puede quedar atada a dicho pasado.

Así como esa lucha es una tarea permanente en la profundización de una sociedad democrática, también es imprescindible que la agenda de derechos que hemos ido desarrollando en todos estos años y que se ha expresado en marcos legales en nuestro Derecho Positivo, no quede sólo en el papel.

Para ello es imperioso el debate al interior de la sociedad para que se internalice en todos y todas nuestros compatriotas. Para que sea una parte consustancial de nuestra identidad nacional. No solo expresada en nuestros marcos legales.

Hoy cuando sobre nuestro continente se cierne una ofensiva conservadora que en algunos países pretende restaurar el antiguo régimen colonial, agitando la Biblia y la Espada, como sucede en Bolivia, en que se ha llevado adelante un Golpe de Estado contra el Presidente Evo Morales. Hoy en que se ha desatado una suerte de cacería sobre dirigentes sociales y políticos y se estigmatiza y se persigue a sus habitantes pertenecientes a pueblos originarios. Hoy cuando ser coya o aymara es suficiente para que se desarrolle sobre ellos violencia que ha derivado en la muerte de decenas de bolivianos y bolivianas.

Hoy se hace más necesario que nunca reafirmar la lucha por la defensa de los Derechos humanos.

Se hace imprescindible denunciar la prescindencia que ante esos temas muestran las grandes empresas y medios de comunicación.

Se hace imprescindible exigir que los organismo internacionales, sobretodo aquellos vinculados a los derechos humanos denuncien y acusen a quienes llevan adelante estos procesos que pretenden saquear una vez más la riqueza, detener el reconocimiento de los derechos de las enormes mayorías de nuestro Continente históricamente postergadas y condicionar la soberanía de los pueblos

Se hace imprescindible miles o millones de Belela Herrera.

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