AUCI participó en diálogo regional sobre desarrollo en América Latina y el Caribe

El secretario general adjunto del Caricom, Armstrong Alexis; la jefa de la Unidad Técnica de Despacho del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador, Jessica Laguardia; el gerente del Centro Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Lyes Ferroukhi; la líder del Equipo de Ambiente y Energía para América Latina y el Caribe del PNUD, Montserrat Xiloti; y el director ejecutivo de AUCI, Martín Clavijo, participaron este jueves 5, en el Diálogo Regional NDC 3.0 en América Latina y el Caribe: de la ambición a la implementación, resiliencia y equidad” organizado por el PNUD.
Al contestar la pregunta ¿de qué manera la cooperación internacional puede contribuir a consolidar, profundizar y escalar las buenas prácticas de gestión climática en la región?, Clavijo destacó la experiencia de Uruguay, país en donde la cooperación ha sido un habilitador fundamental para integrar la acción climática en políticas públicas estructurales, combinando planificación, innovación financiera y cooperación internacional. “No se trata solo de financiamiento, sino de fortalecer capacidades, generar evidencia y acompañar políticas públicas que permitan llevar la acción climática al territorio”.
Enumeró algunas de las experiencias como la emisión de bonos y préstamos soberanos vinculados al desempeño climático, lo que posibilitó la integración de metas ambientales en la arquitectura financiera del Estado. Estas herramientas se complementan con instrumentos nacionales, como la creación del Fondo de la Naturaleza, incorporado en la Ley de Presupuesto, y con el apoyo de la cooperación internacional para identificar brechas y movilizar recursos de manera innovadora.
Clavijo destacó el trabajo conjunto con la sociedad civil en estos procesos, con la instrumentación de mesas de diálogo participativas, conversatorios y herramientas tecnológicas como el visualizador de avances de la NDC, para incorporar a las políticas públicas la voz de la sociedad civil, "además de ser una herramienta que mejora la eficacia y eficiencia de las acciones implementadas, es un principio ético con el cual estamos comprometidos como Gobierno nacional”.
Aseguró que Uruguay ha destinado en forma temprana importantes recursos y esfuerzos a la realización de acciones de adaptación y mitigación del cambio climático. En tal sentido mencionó el incentivo y la promoción de la inversión en conocimiento, tecnologías y procesos amigables con el ambiente y, en particular, “con el fin de enfrentar los efectos y atacar las causas del cambio climático”.
Destacó, también, que para llevar adelante procesos transformadores en materia de adaptación, ha sido muy relevante contar con el apoyo de fondos de cooperación internacional. Citó el apoyo del PNUD, el Fondo Verde para el Clima, Euroclima, la Aecid y los organismos multilaterales que han sido importantes para el análisis de medidas de adaptación y para el diseño de planes nacionales de adaptación, su vínculo con la planificación territorial y el diseño de infraestructuras resilientes.
Destacó el apoyo recibido desde el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (FMAM) para el desarrollo de proyectos de mitigación relativos a la movilidad urbana sostenible y eficiente, a la producción ganadera climáticamente inteligente y la restauración de tierras en pasturas, así como el fortalecimiento de capacidades para la transparencia en el marco del Acuerdo de París.
Habló de la asistencia técnica brindada a Uruguay en el que se identifican iniciativas que, si bien no realizan transferencia de fondos directos al país, facilitan recursos humanos y realización de estudios, entre otros. Como ejemplo, citó los apoyos del Programa Euroclima con fondos de la Unión Europea (UE) principalmente para la implementación de diferentes lineamientos de la Política Nacional de Cambio Climático, como en educación y sensibilización, reporte de pérdidas y daños, protección de recursos hídricos, adaptación en la zona costera y producción sostenible.
Clavijo también respondió a la pregunta: ¿Cómo pueden plataformas regionales y subregionales fortalecer el aprendizaje entre pares y apoyar trayectorias de desarrollo compatibles con el Acuerdo de París para fortalecer las agendas de cooperación Sur-Sur? ¿Cómo podemos trabajar más con agencias nacionales de desarrollo en estos espacios?
“Las plataformas regionales y subregionales cumplen un rol clave para fortalecer el aprendizaje entre pares de beneficio mutuo y apoyar trayectorias de desarrollo compatibles con el Acuerdo de París, especialmente en el marco de la Cooperación Sur–Sur”.
Explicó, en primer lugar, que estas plataformas permiten compartir experiencias concretas de implementación, no solo buenas prácticas, sino también aprendizajes sobre lo que funciona y lo que no. Esto es fundamental para países que enfrentan desafíos similares en materia de capacidades institucionales, financiamiento y adaptación.
“Para Uruguay, el multilateralismo no es una opción, es una condición indispensable para enfrentar el cambio climático que ha permitido pasar del discurso a la acción. En el contexto internacional actual, cambiante e impredecible, los esfuerzos nacionales, por innovadores que sean, no alcanzan si no se complementan con un sistema multilateral de cooperación y financiamiento climático más justo, accesible y alineado con las prioridades de los países, reconociendo las distintas capacidades fiscales y asegurando que la adaptación y la transición justa tengan un lugar central”.
En este marco, afirmó que es clave trabajar más estrechamente con agencias nacionales de desarrollo. “Estas agencias tienen un conocimiento profundo del territorio y de los ecosistemas productivos, y son actores estratégicos para traducir los compromisos de las NDC 3.0 en proyectos implementables, escalables y sustentables más allá de los proyectos”.
Asimismo dijo que en Uruguay, “contamos con experiencia en la implementación de proyectos junto a agencias nacionales, oficinas de desarrollo productivo de gobiernos departamentales y el sector académico, a través de centros tecnológicos. Estas articulaciones han sido fundamentales para generar confianza entre actores, fortalecer capacidades y permitir que iniciativas piloto evolucionen hacia políticas públicas de más largo plazo”.
En definitiva, las NDC 3.0 (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional de acción climática de cada país en virtud del Acuerdo de París), representan una oportunidad para fortalecer el multilateralismo desde la práctica, promoviendo cooperación Sur–Sur, aprendizaje entre pares y alianzas con agencias nacionales que permitan pasar de los compromisos asumidos a resultados concretos, resilientes y equitativos.
Agregó que el diálogo sincero entre instituciones es vital para generar credibilidad en la ciudadanía, y precisó que es importante la comunicación de los proyectos para que la sociedad civil los conozca y se pueda trabajar con los gobiernos, los organismos internacionales y a nivel regional, con financiamiento de iniciativas que contribuyan a las políticas públicas y al desarrollo país.
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Diálogo Regional NDC 3.0 en América Latina y el Caribe: ambición, implementación y equidad Descargar imagen : Diálogo Regional NDC 3.0 en América Latina y el Caribe: ambición, implementación y equidad

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