Marcelo Rodríguez destacó la importancia de mantener la fiebre aftosa en la agenda sanitaria

El director general de Servicios Ganaderos, Marcelo Rodríguez, explicó que la actual administración decidió volver a incorporar el tema a la agenda de discusión, ampliando el enfoque más allá de las campañas de vacunación.
“Desde el año pasado definimos que el tema de la fiebre aftosa lo teníamos que poner en la agenda. Más allá de vacunar o no vacunar, entendíamos que había otros temas relacionados con la fiebre aftosa que teníamos que discutir”, señaló.
Entre las acciones impulsadas por la DGSG se encuentra la incorporación de Uruguay al Banco Regional de Vacunas y Antígenos contra la fiebre aftosa. El país ingresó como miembro asociado en 2025 y prevé formalizar en agosto de este año su incorporación como miembro pleno.
“Eso nos va a permitir tener un respaldo ante alguna emergencia”, afirmó Rodríguez.
Preparar al sistema para responder
El director explicó que el objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta de todo el sistema sanitario nacional frente a una eventual introducción del virus.
“Nosotros pensamos que tenemos que prepararnos para una emergencia”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que la preparación involucra a productores, consignatarios, veterinarios de libre ejercicio y servicios oficiales, además de los organismos responsables de la vigilancia sanitaria.
Como parte de esa estrategia, la DGSG prevé realizar en noviembre un simulacro nacional que permitirá evaluar la capacidad de respuesta ante un escenario de emergencia sanitaria.
“Tenemos que testear cómo está el músculo de todo el sistema veterinario para ver cómo respondemos a una situación de emergencia que se pueda dar en el país”, indicó.
Capacitación y vigilancia
Rodríguez destacó además la importancia de fortalecer la capacitación de los equipos técnicos y mantener activos los mecanismos de vigilancia epidemiológica.
Según explicó, gran parte de los profesionales que hoy integran los servicios veterinarios oficiales no vivieron los brotes de fiebre aftosa ocurridos a comienzos de la década de 2000, por lo que resulta fundamental generar instancias de formación y entrenamiento.
“La mayoría de quienes hoy están trabajando en el servicio no conocen animales enfermos con fiebre aftosa”, señaló.
El jerarca también remarcó la importancia de la notificación temprana de cualquier enfermedad compatible con fiebre aftosa, aun cuando posteriormente se descarte la sospecha.
“Hay que buscar la forma de denunciar toda enfermedad compatible con fiebre aftosa. Eso ayuda a mantener el sistema en permanente tensión, que es lo que necesitamos para controlar rápidamente un foco”, afirmó.
Rodríguez recordó que cada sospecha permite poner a prueba procedimientos, tiempos de respuesta, mecanismos de coordinación y circuitos de diagnóstico, fortaleciendo así la preparación del país frente a una eventual emergencia sanitaria.

