SENASA avanza en nuevas estrategias para controlar la resistencia de la garrapata en Argentina

La exposición se realizó durante el Simposio Internacional de Garrapata, desarrollado en el marco del 109.º Congreso Anual de Federación Rural.
Según explicó Chaparro, Argentina trabaja actualmente en un proyecto de resolución que redefine las estrategias sanitarias según las distintas regiones epidemiológicas del país e incorpora un nuevo eje vinculado específicamente a la resistencia parasitaria.
“Hasta el momento no tenemos ninguna normativa que obligue, por ejemplo, a realizar un test de sensibilidad”, señaló.
En ese sentido, indicó que uno de los principales objetivos es evitar la dispersión de garrapatas resistentes entre establecimientos y regiones productivas.
“El productor muchas veces hace el test de resistencia de manera privada y no denuncia al organismo oficial que tiene ese problema detectado. Entonces esa garrapata problema se termina trasladando a otras zonas mediante los movimientos”, explicó.
La técnica detalló que Argentina mantiene una zonificación sanitaria diferenciada, con áreas endémicas en el norte del país, zonas intermedias con distintos grados de infestación y regiones libres hacia el sur.
En cuanto a los focos de resistencia, mencionó situaciones complejas en el sur de Corrientes, norte de Santa Fe y sectores de Chaco y Formosa.
Uno de los aspectos centrales de la actualización normativa es la incorporación de herramientas digitales para el monitoreo sanitario y el control de movimientos.
Chaparro explicó que el sistema dejará atrás formularios en papel para avanzar hacia plataformas digitales con georreferenciación, carga de fotografías y registro sanitario en tiempo real.
“Con esta aplicación vamos a reducir los desvíos que teníamos en el uso de los documentos y mejorar los controles”, afirmó.
La información relevada será integrada en bases de datos y tableros digitales que permitirán realizar seguimientos sanitarios y mapas epidemiológicos.
La especialista también describió los mecanismos de control que se aplican actualmente en algunas provincias argentinas, particularmente en Entre Ríos, donde se implementa un plan provincial de erradicación desde 2017.
“Allí se realizan controles en tránsito y en destino. Si una tropa llega con garrapata, se rechaza y vuelve al establecimiento de origen”, explicó.
Además, algunas provincias proyectan instalar corrales de inspección en zonas estratégicas para reforzar las revisiones sanitarias.
Durante la entrevista, Chaparro destacó la importancia del trabajo interinstitucional entre el organismo oficial, los entes sanitarios y los veterinarios de libre ejercicio.
“SENASA brinda el marco nacional y el poder de policía sanitario, mientras que los entes sanitarios funcionan como brazo ejecutor en territorio”, indicó.
Finalmente, subrayó la necesidad de sostener una mirada regional sobre la problemática de la garrapata y continuar actualizando las estrategias sanitarias en función de la evolución de la resistencia.
“Hay ejes técnicos que deben actualizarse permanentemente, porque si no, no tendría sentido modificar una normativa para seguir haciendo lo mismo”, concluyó.


