Bases para la gestión del conflicto - autogestionado
El conflicto forma parte de la vida de cualquier organización, y la administración pública no es la excepción. Que aparezca no quiere decir que sea algo malo: lo que define sus consecuencias es cómo se lo maneja. Cuando se lo deja correr, desgasta los vínculos y termina afectando tanto el servicio como a las propias personas; cuando se lo entiende y se lo atiende a tiempo, puede volverse una oportunidad para trabajar mejor.
Descubre es la puerta de entrada al trayecto formativo en gestión del conflicto: sienta las bases conceptuales sobre las que se apoyan los trayectos siguientes, orientados respectivamente a la intervención temprana y a la conducción del conflicto en los equipos. Su alcance es, por eso, deliberadamente conceptual. No se espera todavía que la persona intervenga, sino que incorpore el lenguaje y la mirada que vuelven posible esa intervención más adelante; los conocimientos que aquí se adquieren son la condición de la que dependen los tramos posteriores.
Antes de intervenir en un conflicto hay que saber mirarlo. El comienzo del trayecto tiene como objetivo dar a conocer un lenguaje común para nombrar el conflicto, distinguir sus tipos y su dinámica, y que cada participante reconozca cómo tiende a reaccionar frente a él. Es una instancia de sensibilización que promueve una mirada más clara sobre los conflictos de su trabajo cotidiano.
