La resiliencia comienza en casa

Cada 13 de octubre, el mundo se une para reflexionar sobre cómo prevenir y reducir los impactos de los desastres. Este año, la invitación es a mirar el primer lugar donde se construye la seguridad de las personas: el hogar. Bajo el lema “La resiliencia comienza en casa”, la comunidad internacional destaca la importancia de fortalecer las capacidades de las familias, las viviendas y los entornos locales para enfrentar los riesgos y reducir sus efectos.
Uruguay se suma a esta convocatoria global reafirmando su compromiso con la Gestión Integral del Riesgo (GIR) y promoviendo acciones que contribuyan a una sociedad más preparada, segura y resiliente.
El hogar: primer espacio de protección y resiliencia
Los hogares son mucho más que un lugar físico. Son espacios de convivencia, cuidado y protección. Sin embargo, las decisiones sobre dónde y cómo se construyen las viviendas, el acceso a información sobre riesgos, las condiciones del entorno y el nivel de preparación de los habitantes influyen directamente en su capacidad para resistir y recuperarse ante eventos adversos.
Cuando las viviendas se localizan en zonas expuestas a amenazas, carecen de condiciones adecuadas de seguridad o las personas desconocen los riesgos a los que están expuestas, los impactos pueden multiplicarse. Por el contrario, hogares informados, preparados y vinculados a sus comunidades constituyen la primera línea de defensa frente a las emergencias.
Uruguay avanza en la construcción de resiliencia
Desde el Sinae, la reducción del riesgo de desastres se aborda como una política pública permanente y transversal. La gestión del riesgo implica actuar antes de que ocurran las emergencias, identificando amenazas, reduciendo vulnerabilidades y fortaleciendo capacidades institucionales y comunitarias.
En este marco, Uruguay ha impulsado diversas iniciativas orientadas a fortalecer la prevención y la preparación, entre ellas:
- El fortalecimiento de los sistemas de monitoreo y alerta temprana.
- El trabajo coordinado en ámbitos interinstitucionales de análisis y planificación.
- La promoción de hábitos seguros en los hogares y las comunidades.
- La capacitación continua de actores públicos, privados y sociales en gestión integral del riesgo.
Estas acciones forman parte de una visión que integra la gestión del riesgo en las políticas de desarrollo sostenible, la planificación territorial, la protección ambiental y la inclusión social.
Prepararse también es una responsabilidad compartida
La resiliencia no depende únicamente de las instituciones. Cada hogar puede adoptar medidas sencillas que contribuyan a reducir riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante una emergencia.
Conocer los riesgos presentes en el entorno, identificar rutas de evacuación, mantenerse informado a través de fuentes oficiales, conversar con las personas que convivimos y/o nuestra red de confianza (familiares, amistades o vecinos) sobre qué hacer en caso de emergencia y preparar elementos básicos para situaciones imprevistas son acciones que fortalecen la seguridad de las personas y las comunidades.
Las alertas tempranas son una herramienta fundamental para proteger vidas, pero su efectividad depende de que las personas las reciban, las comprendan y sepan cómo actuar. Por eso, la información y la preparación continúan siendo componentes esenciales de la reducción del riesgo de desastres.
Una invitación a actuar
En el marco del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, el Sinae pone a disposición de la ciudadanía recursos para que los hogares estén informados y preparados.
Invitamos a conocerlos, compartirlos con familiares y personas cercanas, y dar nuevos pasos hacia un hogar más seguro.
La resiliencia comienza en casa.
Guía Familiar para la Reducción de Riesgos
Verificación de elementos para preparar un bolso para situaciones de emergencia
Verificación de acuerdos previos a una emergencia.
Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 2026 _ UNDRR

