¿En qué casos la accesibilidad mejora la experiencia del usuario?
Se toman en cuenta las siguientes condiciones:
- Visuales: como la ceguera, la baja visión o los problemas en la percepción de colores como el daltonismo.
- Auditivas: problemas en la percepción de los sonidos, como la sordera y la disminución de la audición o hipoacusia.
- Físicas o motrices: aquellas que afectan a la correcta movilidad de las personas.
- Cognitivas o neurológicas: las relacionadas con el aprendizaje como dislexia, discalculia, trastornos de déficit de atención, epilepsia.
Asimismo, la accesibilidad web promueve la mejor experiencia en los siguientes casos:
- Personas de edad avanzada con dificultades producidas por el envejecimiento, el cual lleva asociado una pérdida paulatina de capacidades (vista, audición, memoria, coordinación y destreza física).
- Personas afectadas por circunstancias derivadas del entorno como baja iluminación, ambientes ruidosos, espacio reducido, etc.
- Personas que acceden a los servicios de Internet mediante equipos y conexiones con capacidades limitadas.
- Navegadores antiguos con escaso soporte para nuevas tecnologías.
- Personas que no dominen el idioma, como aquellos de habla extranjera o con otra cultura.
- Personas inexpertas o que presentan inseguridad frente a la utilización de diversos dispositivos electrónicos.
