Red para el cambio: clave para fortalecer el desempeño de las personas
Informes
Durante el avance de las distintas etapas de construcción de este proyecto, se identificó la necesidad de incorporar nuevos roles en los equipos que gestionan el desempeño en cada organismo. Esto permitió fortalecer la gestión, delimitando tareas específicas que facilitaron una ejecución más ordenada, eficiente y alineada con los objetivos propuestos. De esta manera, cada rol se convierte en un aporte clave para avanzar de forma sostenida hacia los resultados esperados, garantizando el buen funcionamiento del proyecto en su conjunto.
Los roles que se crearon para gestionar todo lo que refiere a la gestión del desempeño son:
- Referente de Evaluación: personas que guían y planifican acciones en conjunto con los otros roles.
- Referente de Formación: Promueve la sensibilización y gestiona la capacitación.
- Gestor/a de Desempeño: Administra el software y asegura el seguimiento (avance) durante las etapas de Evaluación y Desarrollo de las personas.
- Facilitador/a: Brinda apoyo a las funcionarias y funcionarios durante el proceso de evaluación y desarrollo, buscando soluciones ante eventuales problemas y motivando la participación de todas y todos.
Hasta la fecha, la cantidad de personas que integran los diferentes roles son:

Para que estos roles se desempeñaran adecuadamente, era indispensable ofrecer instancias de capacitación diferenciadas. Mientras algunos integrantes requirieron formación en aspectos tecnológicos, otros necesitaron apoyo en didáctica o en la creación de estrategias de trabajo que les permitieran afrontar sus responsabilidades con mayor seguridad y autonomía. Es importante destacar que todos los equipos recibieron capacitación en el uso de la herramienta de gestión que debían implementar en sus respectivos organismos, lo que aseguró la unificación de criterios y se fortaleció el trabajo colaborativo.
Además, se hizo hincapié en promover la cohesión entre las personas que asumieron estos nuevos roles. No todas pertenecían a la misma área de trabajo, por lo que fue necesario ampliar la red de colaboración más allá de los equipos tradicionales. Esto generó vínculos que cruzan áreas e incluso distintos organismos, creando espacios de intercambio donde se compartieron experiencias y se identificaron buenas prácticas. Esta interacción enriqueció la tarea individual y consolidó una comunidad de trabajo más integrada, sólida y orientada a los resultados buscados.
