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Mes de los Derechos Humanos

10 de Diciembre Día Internacional de los Derechos Humanos - palabras del Secretario de Derechos Humanos de Presidencia

Compartimos la presentación y rendición de cuentas a cargo del Secretario de Derechos Humanos de Presidencia, Nelson Villarreal en la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos en la que se otorgó un reconocimiento a Belela Herrera y a organizaciones comprometidas con los Derechos Humanos.
Secretario de Derechos Humanos de Presidencia - Nelson Villarreal

Esta conmemoración es una buena oportunidad de conceptualizar, las razones por las que se llevan a cabo este tipo de acciones de política pública. Como Secretario de Derechos Humanos trabajo en el marco de un Consejo (integrado por el Secretario de Presidencia, la Ministra de Desarrollo Social, la Ministra de Educación y Cultural, el Ministro del Interior y el Ministro de Relaciones Exteriores), y quiero hacer un reconocimiento a ellos y al Presidente de la República el Dr. Tabaré Vázquez, quien me dio toda su confianza al nombrarme en setiembre de 2016, porque realmente hemos desarrollado una acción que en muchos niveles ha sido transgresora porque ponía el debate en muchos temas, y hemos no solo tenido el respaldo del Presidente, sino de los Ministros y Ministras. Este quinquenio, comenzado por mi predecesor Javier Miranda, tuvo como objetivo que el enfoque de Derechos Humanos estuviera instalado en la política pública, que el enfoque de Derechos Humanos se transversalice y genere una rectoría donde se visualice a la dignidad de todas las personas en la sociedad y el hábitat como el objetivo de la política pública, puesto que las políticas públicas pueden ser eficientes y violar los Derechos Humanos. Por tanto, es necesario que la capacidad de eficiencia y eficacia de las políticas públicas logre tener un enfoque de derechos que es la centralidad de las personas.

Por otro lado, que haya procesos educativos, desde los cuales se logre comprender y apropiarse de lo que son los derechos, de reconocer, como decía Perico Pérez Aguirre, que hay muchos que son ‘no personas’, es decir, que aquellos que son la cultura de los satisfechos no los reconocen como tales. Hoy estamos viviendo en un mundo en donde la gente sale a las calles en distintos lugares del mundo para decir que quieren que los derechos sean reconocidos en la igualdad y la no discriminación, en la posibilidad de la inclusión, en la posibilidad de la tolerancia. Pero sabemos y vemos que eso no basta si no hay liderazgos institucionales, si no hay liderazgos políticos, sociales y culturales que lo concreten. Por eso, nosotros como país tenemos una característica que debemos reivindicar fuertemente, la posibilidad de la mediación institucional que el Estado va creando en los derechos, en las normas, en las instituciones para que la propia sociedad se pueda expresar.

En ese sentido, nosotros cuando asumimos, en lo primero que nos pareció fundamental abocarnos era como comprender la tensión que existe en la visión integral de los Derechos Humanos, es decir, que lo que estamos hablando es la dignidad de las personas, en su condición de diferencia, pero en su condición de ser personas, y que por lo tanto el reconocimiento de la diferencia no fragmentara la política pública. Por lo tanto, el gran objetivo fue dar esta visión de integralidad de los derechos que, a la vez en su proceso de reconocimiento, fue llevando de alguna manera a construir la idea de que para tener una visión integral de los Derechos Humanos tenemos que por un lado medir, y por otro lado monitorear ese proceso en la política pública. Es necesario que la política pública pueda reconocer qué es lo que va sucediendo y fuimos trabajando en ese aspecto. Pero que ese construir instrumentos, medir indicadores, es válido tanto en tanto somos capaces no sólo de normativizar, no sólo de tener leyes, sino de poder construir un proceso de cambio cultural.

Los Derechos Humanos que son una conquista de las sociedades y son una garantía que los Estados dan, se sostienen por el estado de derecho y por la conciencia de la sociedad. Por tanto ambas cosas son fundamentales para que a 71 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que estamos conmemorando, estemos buscando reconocer que la tragedia de la deshumanización que se dio en la Segunda Guerra Mundial y que se fue repitiendo de distintas formas y que parece muchas veces repetirse en distintos lugares, tiene que llevar a la conciencia de construir garantías de derechos y a la vez conciencia de involucramiento y es por eso que el momento actual sitúa grandes dilemas. La historia no es lineal y por tanto hoy se ponen bajo sospecha los Derechos Humanos. Pero tampoco es un eterno retorno, lo que está viviendo la humanidad y la región reclama justamente de que las sociedades se puedan involucrar de manera constante y las políticas públicas puedan dar cuenta de ello.

Por eso, trabajamos fuertemente el tema de que garantizar los Derechos Humanos en su integralidad, no es posible si no hay procesos democráticos y si no hay construcción de bienestar y desarrollo. Las crisis de la democracia que estamos viendo en América Latina y el mundo no se resuelven con quiebres, no se resuelven con dictaduras y terrorismo de estado, se resuelven con más democracia. Los Derechos Humanos convocan a que la democracia se amplíe, pero los Derechos Humanos sólo son sustentables si tienen los recursos para lograrlos, es decir que desarrollen un bienestar básico para todas las personas. Por tanto, el principio de igualdad y no discriminación no hace solo a la diferencia, hace también a las condiciones de construcción de igualdad y distribución de los recursos.

Por eso trabajamos de manera muy fuerte la idea de que es necesario tanto ver que los Derechos Humanos tienen que ver con el pasado reciente, el cual sufrió el atentado del terrorismo de estado, con el pasado lejano que nos dejó desigualdades estructurales en lo étnico-racial, en el género, en el territorio, y con el presente que reclama soluciones a lo que nosotros hemos llamado opacidades en una democracia plena, sujetos que en nuestro país todavía no han podido conquistar esos derechos en forma plena. Y lo hemos dicho, los 600 mil uruguayos que no pueden votar son personas que no tienen sus derechos plenos, el no aceptar y reconocer el problema de la salud mental, el no terminar de resolver las desigualdades estructurales en lo étnico racial,cultura el no reconocer que las infraestructuras no están muchas veces preparadas para la diversidad de capacidades. También reconocer que tenemos 11 mil personas recluidas y que son parte de nuestra sociedad, reconocer que tenemos una violencia de género que produce femicidios. Por tanto, reconocer que la violencia tiene muchos niveles y debe ser abordada desde la perspectiva de los derechos que garantice entonces la inclusión de aquellos que quedaron fuera.

El Enfoque de Derechos Humanos en la Política Pública reclama no solamente estar ligado al relato que es muy importante, tiene que estar ligado al territorio, tiene que estar ligado a las personas y por eso nosotros salimos al territorio e hicimos Mesas para la Paz en distintos lugares. ¿Qué nos encontramos? Nos encontramos que personas que pensaban muy distinto, personas que tenían enfoques de los Derechos también muy distintos se pudieron sentar en una mesa a dialogar, y a pensar que convivir significa reconocer al otro que piensa distinto, que siente distinto y por tanto es gracias a esa lógica que fuimos descubriendo que este proceso de una política pública con enfoque de Derechos Humanos tiene varios niveles y uno que no es menor que es darle unidad a la versión integral de los Derechos Humanos en la política, que tenga efectividad de resultados en cómo se concreta pero que tiene que tener un contacto cotidiano con la gente para poder visualizar sobre todo a aquellos que están en mayor vulnerabilidad y que aún no ven reconocidos sus derechos, para que no suceda algo que peligrosamente se pueda dar que es la cultura de los satisfechos que no pueden ver a las personas en situación de vulnerabilidad.

Mayoritariamente los Derechos están garantizados, pero si no nos damos cuenta que hay algunos u otros que no los tienen garantizados por su condición sexual, por su condición económica, por su condición de capacidad, su condición étnico-racial, religiosa, lo que sea, estamos perdiendo esta visión que es sustantiva a la hora de pensar los derechos. Opté por hacer un relato más puntual porque creo que el informe va a detallar muchas de las actividades. Me está quedando algo que creo que es fundamental que es la educación. Desde nuestra Secretaría se ha asesorado al Sistema Nacional de Educación Pública en lo que es el Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos, un instrumento que hace que se puedan involucrar distintos actores educativos, también hemos llevado a cabo en la ENAP el curso el enfoque de Derechos Humanos en las políticas públicas, dirigido a funcionarios públicos. Quisiera decir algo, y lo digo a nivel personal, hoy realmente me impresionó que trascendió que un colegio privado dijo que no se podía ir al memorial que implica el reconocimiento que es el pasado reciente, yo le pregunto aquí a los amigos judíos que conozco, a los amigos armenios que conozco, ¿creen que la memoria no es necesaria para que no vuelva a suceder lo que hay sucedido? Bueno, también para los Uruguayos, tener memoria nos va a garantizar tener Derechos Humanos.

 

Accede a la lista de organizaciones que junto con Belela Herrera, fueron reconocidas en la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos aquí.

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