Batallón de Infantería N° 14

Tanto Julio Castro como Ricardo Blanco protagonizaron acciones de resistencia y rechazo a la dictadura militar lo que los llevó a ser perseguidos, secuestrados y asesinados.
Castro fue un pedagogo y docente de prestigio internacional. Conferencista y autor de una vasta obra pedagógica, también ejerció el periodismo, como redactor responsable y subdirector del semanario Marcha. Lo secuestraron en la vía pública en la mañana del 1 de agosto de 1977 cuando salía de la casa de un amigo en la intersección de Llambí y Rivera. De allí lo llevaron al centro clandestino de detención y tortura conocido como la Casona de Millán donde operaba el Servicio de Información de Defensa (SID). Castro era objeto de una vigilancia estricta porque se sabía de sus contactos en el exterior, a donde enviaba denuncias de los crímenes de la dictadura, y de que ayudaba a personas perseguidas a salir del país.
Ricardo Blanco Valiente trabajaba en UTE y era militante sindical de AUTE. Nacido en la ciudad de Mercedes, se mudó a la capital donde trabajó como comerciante luego de que lo destituyeran de UTE. Militaba en el Partido Comunista Revolucionario.
El 15 de enero de 1978 personas de civil que se identificaron como pertenecientes a las Fuerzas Conjuntas secuestraron a Blanco en su almacén. Su sobrina, el esposo de esta y un empleado fueron testigos de los hechos. Los militares montaron una “ratonera” en el almacén donde pocos días más tarde llegó Ángel Gallero y también fue secuestrado.
Blanco estuvo detenido en la Casona y posteriormente en La Tablada bajo responsabilidad del Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA). Varias personas fueron testigos de las torturas a las que lo sometieron. Fue visto con vida por última vez a mitad de febrero.
Los restos de Julio Castro fueron hallados en el Batallón el 21 de octubre de 2011. El estudio de los huesos probó que había sido sometido a un trato violento previo a su muerte evidenciándose marcas de ataduras con alambre, ligaduras en las manos y una fractura de costilla. También hay evidencia de que lo asesinaron de un balazo en la cabeza que le provocó una destrucción masiva del cerebro. Tenía 68 años.
El jueves 15 de marzo de 2013 el equipo de arqueólogos de la Udelar encontró los restos de Ricardo Blanco en el mismo predio del Batallón 14. El análisis óseo evidenció una fractura del fémur derecho, una posible lesión contusa en la costilla derecha y una probable lesión por arma de fuego en fémur izquierdo, lo que también prueba las torturas que padeció durante el secuestro.
Este lugar de enterramiento está vinculado con el centro clandestino de detención y tortura La Tablada, por el que pasaron cientos de detenidos en los ocho años que estuvo operativo. También hay testimonios de que en la unidad militar fueron asesinados y enterrados María Claudia García de Gelman y los hombres y mujeres secuestrados en Buenos Aires en setiembre y octubre de 1976 y trasladados a Uruguay en lo que se conoce como el segundo vuelo.
Los hallazgos referidos, en una unidad militar, comprueban la ocurrencia de graves violaciones a los derechos humanos en el marco de un contexto represivo desarrollado por el terrorismo de Estado.
Batallón de Infantería número 14
En diciembre de 2014, por resolución del Ministerio de Educación y Cultura, se declaró Monumento Histórico Nacional el sitio donde fueron ubicados los restos de Julio Castro y Ricardo Blanco dentro del predio del Batallón 14. Además, se estableció un contrato de comodato entre la Intendencia de Canelones y el Ministerio de Defensa Nacional respecto a esta zona de enterramiento. El colectivo de Memoria de Toledo desarrolló trabajos en el lugar con el objetivo ubicar al sitio en su contexto, entre ellos realizó un Camino a la Memoria que conecta el núcleo urbano de Toledo con la zona de los enterramientos. El 3 de abril de 2019 se declaró Sitio de Memoria al predio donde fueron hallados los restos Castro y Blanco por ley 19.641.
