Sitio de Memoria Fusilados de Soca

El 2 de diciembre de 2020 la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria recibió de parte de la Comisión por la Memoria de los Fusilados de Soca y de la Asociación de ex presas y ex presos políticos (Crysol) la solicitud de señalizar y declarar sitio de memoria el lugar donde el 20 de diciembre de 1974 fueron encontrados los cuerpos acribillados de los militantes políticos Graciela Estefanell, Floreal García, Mirtha Hernández, Héctor Brum y María de los Ángeles Corbo, embarazada de seis meses, y donde en la actualidad se encuentra el Memorial en su homenaje. Los solicitantes presentaron una breve reseña histórica del caso: el 8 de noviembre de 1974 secuestraron en Buenos Aires a Graciela Estefanell, Héctor Brum, María de los Ángeles Corbo, Floreal García, Mirtha Hernández y Julio Abreu. En el operativo también fue secuestrado Amaral García Hernández, hijo de Floreal y Mirtha, de 3 años. Al niño se lo apropió una pareja de represores argentinos que lo crió como su hijo mintiéndole sobre su historia e identidad. Los adultos fueron torturados en tres centros de detención en Argentina y luego los trasladaron clandestinamente a Uruguay en el llamado “vuelo 0” del Plan Cóndor. Los alojaron en el local clandestino que el Servicio de Información de Defensa (SID) tenía en la Casona de Punta Gorda donde continuaron los interrogatorios y la tortura. El único sobreviviente del secuestro fue Julio Abreu a quien liberaron en el balneario Neptunia (Canelones) con amenaza de muerte si denunciaba lo sucedido. Estefanell, Brum, Corbo, García y Hernández fueron fusilados en la madrugada del 20 de diciembre de 1974, en el lugar donde hoy está el Memorial que los recuerda en Ruta 70, “Camino de los Fusilados”, a 200 metros de Ruta 9. Los colectivos peticionantes refieren a la existencia de documentación oficial y bibliografía sobre el caso: a) la que existe en el Archivo de Jefatura de Policía de Canelones generado a partir del informe de Policía Técnica que actuó en el lugar el día de los hechos, que contiene fotos de los cuerpos desnudos o semidesnudos y detalla la cantidad de municiones encontradas; b) el libro "Julio Abreu, sobreviviente del vuelo 0" del periodista Alberto Silva, editado en 2012 en coordinación con la Comisión por la Memoria de los Fusilados de Soca y c) la novela de Carlos Martínez Moreno “El color que el infierno me escondiera” (México, 1981) en el capítulo "La Arboleda" recrea la escena en la que el Consejo de Seguridad Nacional habría tomado la decisión de fusilar a los secuestrados. A ello hay que agregar abundante información de prensa sobre los hechos así como de la ubicación en Buenos Aires, identificación y restitución de Amaral a su familia biológica. Treinta años después de ocurridos los asesinatos se pudo conocer la urdimbre del operativo a partir de las declaraciones de Abreu. De su testimonio surge la participación y responsabilidad de fuerzas represivas argentinas y uruguayas que actuaron en forma coordinada y concretaron el traslado clandestino de las personas secuestradas.
